Dublín: cerveza, pubs, literatura y mucha historia

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Es la capital de un país, Irlanda, que fue sometido durante muchos siglos. La tradición, que se plasma en sus calles y sus personajes, tan bien retratados por autores como James Joyce, se une a la modernidad en una de las economías más prósperas de Europa. Haciéndole competencia a su vecina Londres. Hay que visitar Dublín.

Lugares imprescindibles que ver y visitar en Dublín

Dublín, además de la capital, es también la ciudad más importante de la isla. A primera vista no parece una urbe especialmente interesante; el viajero deberá escarbar un poco para encontrar su verdadera esencia, con unos encantos que la convierten en una ciudad bellísima y acogedora.

Para disfrutar de Dublín, el viajero debe recorrerla de una forma pausada, relajada. Se trata de una ciudad con una larga e interesante historia cuyas huellas han quedado reflejadas en sus calles y construcciones.

Fundada por los vikingos

El asentamiento de Dublín fue creado por los vikingos en el siglo IX tras derrocar a los guerreros celtas que habían dominado el país los diez siglos anteriores. Hasta que el reino fue conquistado por los normandos en 1169.

El río Liffey, que atraviesa Dublín, ha sido testimonio de excepción de todos estos acontecimientos. Su cauce divide la ciudad en dos mitades diferenciadas. Una de las características de la ciudad es su arquitectura georgiana, estilo propio del siglo XVIII. Lo vemos en el Parlamento y la Universidad.

Irlanda es literatura

De la capital de Irlanda salieron algunos de los nombres más importantes de la literatura occidental: Swift, Oscar Wilde, Joyce, Becket, Yeats… El propio Joyce afirmaba que bastaba con leer su obra Ulysses para reconstruir cómo era la ciudad en el momento en que ocurren los hechos de su novela.

Igual que ocurre con la literatura, la magia de Dublín también se refleja en la música. Una muestra de ello es la gran oferta de grupos musicales que actúan en vivo en los pubs. Solo en la ciudad están censados más de un millar, por lo que parece claro que una visita a este destino no puede terminar si al viajero no ha pasado antes una noche en uno de estos locales.

Al callejear por Dublín hay que tener en cuenta que en Irlanda la numeración de las casas es correlativa y no está diferenciada en pares e impares, como sucede en España. Pasear por barrios como Temple Bar significa descubrir la historia de una de las zonas más antiguas de Dublin y deleitarse con una cerveza en cualquiera de los pubs que llenan sus esquinas.

Si hablamos de referentes patrimoniales, resultan de obligada visita el Trinity College, la catedral de San Patricio o el Castillo de Dublín. Para pasear, el parque Saint Stephen’s Green y, como experiencia didáctica y nutritiva, hay que acudir hasta la fábrica y almacén de la cerveza Guiness.

Dónde dormir en Dublín: The Croke Park Hotel; 3 Jones’s Road, Ballybough, Dublin, D03 A095, Irlanda; +35318714444.

Dónde comer en Dublín: Boojum Smithfield; Block C, 19 Smithfield, Arran Quay, Dublin, D07 A034, Irlanda; +35318783305.


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Javier Ramos de los Santoshttps://lugaresconhistoria.com/acerca-de
Periodista e investigador editorial en Lugares con Historia, donde analiza y documenta lugares históricos, enclaves patrimoniales y acontecimientos relevantes a partir de fuentes contrastadas, documentación histórica y análisis contextual riguroso.

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