Vallibona y el primer dinosaurio espinosáurido de la península ibérica

Comparte

Entre montañas, barrancos y bosques mediterráneos, en el interior de la provincia de Castellón, se encuentra Vallibona, una de las localidades más pintorescas, tranquilas y con mayor personalidad del Maestrazgo castellonense.

Este pequeño municipio, perteneciente a la comarca de Els Ports es mucho más que un enclave rural: es un lugar cargado de historia, rodeado de un entorno natural impresionante y con una identidad propia que ha sabido resistir el paso del tiempo.

Vallibona tiene además el honor de haber albergado en su término municipal el primer dinosaurio espinosáurido de la península ibérica. Aquí se han encontrado los restos del primer dinosaurio terópodo del registro ibérico. Esta especie carnívora, a la que han denominado Vallibonavenatrix cani, habitó la comarca durante el Cretácico Inferior.

Vivió hace 125 millones de años este gran saurio de entre ocho y nueve metros de altura. Los fósiles que se conocen de este dinosaurio los halló a principios de los años 90 Juan Cano Forner, un aficionado a la paleontología de Sant Mateu.

Los espinosáuridos se caracterizan por la peculiar forma de sus cráneos y dientes, que presentan ciertas semejanzas con los de los cocodrilos. Además, son muy reconocibles por el desarrollo de espinas neurales altas en algunas de sus vértebras, lo que produce una especie de vela sobre el dorso de su espalda, al que deben su nombre.

Vallibona: ubicación y entorno natural privilegiado

Vallibona está situado a unos 70 kilómetros de la ciudad de Castellón, en plena sierra de la Tinença de Benifassà, un territorio declarado Parque Natural por su extraordinaria biodiversidad, riqueza paisajística y valor cultural.

Rodeado por barrancos, sierras escarpadas y zonas boscosas, el pueblo se alza a 705 metros sobre el nivel del mar, en el margen derecho del río Cérvol, cuya presencia ha sido esencial en la historia y economía del lugar.

Este enclave natural convierte a Vallibona en un destino ideal para los amantes del senderismo, la observación de fauna, el ecoturismo y el turismo sostenible.

Origen e historia de Vallibona

La historia de Vallibona se remonta al periodo de dominación musulmana, aunque probablemente el territorio ya estaba habitado en épocas anteriores, como muestran algunos restos arqueológicos de la Edad del Bronce.

El topónimo Vallibona tiene raíces árabes, y se cree que significa ‘valle bueno’ o ‘valle fértil’, en clara referencia a su posición geográfica y riqueza natural.

Reconquista y repoblación cristiana

En el año 1233, el rey Jaime I de Aragón conquista la zona y la incorpora al Reino de Valencia. Vallibona fue repoblada con colonos catalanes, hecho que explica las características lingüísticas del municipio, donde el valenciano con influencias del catalán occidental sigue siendo lengua habitual.

Durante siglos, Vallibona perteneció al antiguo marquesado de Villores y formó parte del entramado de pueblos de montaña dedicados a la agricultura de subsistencia, la ganadería y la trashumancia.

Siglos XIX y XX: guerras, emigración y despoblación

Como muchos pueblos del interior, Vallibona sufrió las consecuencias de las guerras del siglo XIX (Guerra de la Independencia, guerras carlistas) y especialmente la despoblación progresiva del siglo XX.

La dificultad de acceso, el envejecimiento de la población y la falta de oportunidades económicas llevaron a muchos vallibonenses a emigrar.

Sin embargo, en las últimas décadas se ha producido un interés renovado por el turismo rural, la recuperación del patrimonio y la valorización del entorno natural, lo que ha revitalizado, en parte, el municipio.

Qué ver en Vallibona: patrimonio histórico y cultural

Aunque pequeño, el casco urbano de Vallibona conserva un conjunto arquitectónico homogéneo, bien conservado y con sabor auténticamente rural. Sus calles empedradas, pasajes cubiertos, casas con balcones de forja y escudos nobiliarios forman una estampa típica del Maestrazgo interior.

Iglesia parroquial de la Asunción

Este templo de origen gótico fue ampliado en el siglo XVII y presenta una fachada sobria, con una torre campanario cuadrada. En su interior destacan varios retablos barrocos y obras de arte religioso.

La ermita de San Domingo

Ubicada a las afueras del pueblo, esta ermita está dedicada al patrón de Vallibona, San Domingo, y se convierte en el centro de las principales celebraciones religiosas. El paraje que la rodea ofrece vistas espectaculares del entorno.

El puente medieval sobre el río Cérvol

A la entrada del pueblo se conserva un puente de origen medieval que cruza el río. Su construcción de piedra, de un solo ojo, se integra armónicamente con el paisaje y es uno de los rincones más fotogénicos de Vallibona.

Restos de arquitectura tradicional

Pasear por Vallibona es descubrir hornacinas, fuentes, portales y restos de la vida tradicional de montaña. La casa consistorial, la antigua escuela o el horno comunal son parte del conjunto patrimonial del pueblo.

Las Fiestas Patronales del pueblo se celebran en honor a San Domingo y combinan actos religiosos con actividades culturales, música, juegos populares y gastronomía. Es el momento de reencuentro de los vallibonenses que viven fuera del pueblo, que vuelven para compartir sus raíces. Durante estas fiestas destaca la tradicional romería a la ermita de San Domingo, con procesión, música y comidas populares.

Como en muchos pueblos del Maestrazgo, Vallibona celebra en invierno la fiesta de Sant Antoni Abat, con hogueras, representaciones teatrales y reparto de pastas tradicionales, como la coqueta de Sant Antoni.

Rutas y naturaleza en los alrededores de Vallibona

El entorno natural de Vallibona es uno de sus grandes atractivos. Formando parte de la Tinença de Benifassà y colindando con el Parque Natural dels Ports, el municipio es punto de partida de numerosas rutas senderistas de gran valor paisajístico y ecológico.

1. Ruta al Tossal Gros

Desde Vallibona se puede acceder al Tossal Gros, una cima que ofrece impresionantes vistas panorámicas del macizo del Maestrazgo. La ruta, de dificultad moderada, atraviesa zonas boscosas y campos de antiguos cultivos en terrazas.

2. Barranco de la Fou

Un recorrido fascinante por un barranco de roca caliza, con pozas, saltos de agua y cuevas. Ideal para hacer en primavera o tras lluvias, cuando el caudal del río Cérvol aumenta.

3. Ruta a Bel (Tinença de Benifassà)

Desde Vallibona parte un sendero que lleva al despoblado de Bel, en un paraje aislado, con restos de arquitectura tradicional y vistas únicas. Esta ruta combina patrimonio etnográfico y naturaleza pura.

4. Camino viejo de Morella

Durante siglos, Vallibona y Morella mantuvieron vínculos estrechos. El antiguo camino que unía ambas poblaciones ha sido recuperado como ruta senderista de largo recorrido, atravesando paisajes de singular belleza.

La cocina de Vallibona es la típica del interior castellonense, de raíz sencilla, basada en productos locales y técnicas tradicionales. Los platos típicos son la Olleta vallibonenca (guiso de legumbres, carne y verduras), los guisos de cordero y cabrito, las setas silvestres, especialmente en otoño, los embutidos caseros (longanizas, morcillas, chorizos curados al aire) o las cocas de tomata, pimiento y sardina. En las festividades, se elaboran dulces tradicionales como la coqueta de Sant Antoni o los pastissets rellenos de cabello de ángel o boniato.

Vallibona hoy: turismo sostenible y puesta en valor

A pesar de contar con una población muy reducida (menos de 100 habitantes), Vallibona ha apostado por un modelo de desarrollo basado en el turismo sostenible, la valorización del patrimonio y el respeto por el entorno natural.

Se han habilitado alojamientos rurales, como casas tradicionales restauradas, senderos señalizados, actividades guiadas y eventos culturales que atraen cada vez más visitantes interesados en turismo de interior y de desconexión.

El municipio forma parte de la red de Pueblos en el corazón del Maestrazgo, que busca dinamizar turísticamente la zona sin alterar su esencia.

Cómo llegar a Vallibona: Por la carretera N-232 dirección Santander, a mano derecha y una vez salvado el Puerto de Querol. Para llegar a Vallibona debes tomar el desvío y conducir una decena de kilómetros por la carretera.


Comparte
Javier Ramos de los Santoshttps://lugaresconhistoria.com/acerca-de
Periodista e investigador editorial en Lugares con Historia, donde analiza y documenta lugares históricos, enclaves patrimoniales y acontecimientos relevantes a partir de fuentes contrastadas, documentación histórica y análisis contextual riguroso.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más artículos