Valle de Valderredible: la mayor concentración de iglesias rupestres de España

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En el extremo sur de Cantabria, donde el río Ebro comienza a abrirse paso entre cañones, bosques y páramos, sobrevive uno de los conjuntos de arquitectura rupestre más importantes de Europa.

El Valle de Valderredible, conocido como la ‘Capadocia española’, conserva iglesias excavadas en la roca, necrópolis altomedievales y eremitorios que trasladan al visitante a los siglos más oscuros y fascinantes de la Alta Edad Media

Iglesias rupestres, santuarios horadados en la roca, eremitorios antiquísimos, menhires prehistóricos… El fascinante paisaje del valle de Valderredible y sus alrededores retrotrae al viajero a tiempos remotos que casi han permanecido inalterables para su disfrute. Solo queda cerrar los ojos y escaparse a uno de los lugares menos turísticos de Cantabria. En el buen sentido histórico.

El viajero llega a Valderredible, la antigua Ripa Iberi, o lo que es lo mismo, el valle de la ribera del Ebro, a través del puerto del Escudo mediante una carretera que se aproxima a Aguilar de Campoo (Palencia), desde Escalada. Una referencia directa al gran río que vertebra el territorio.

La historia de Valderredible

Entre los siglos VI y X, el valle se convirtió en refugio de anacoretas y pequeñas comunidades monásticas que excavaron iglesias y celdas en la roca arenisca. Algunos investigadores relacionan este fenómeno con la expansión espiritual vinculada a San Millán de la Cogolla y con la llegada de poblaciones mozárabes durante la Alta Edad Media.

Y es que Valderredible alberga la mayor concentración de iglesias rupestres de España y uno de los conjuntos excavados en roca más relevantes de Europa.

La primera sorpresa que llama su atención es el descubrimiento de una crestería, una especie de fortaleza almenada con dos formaciones que se asemejan a sendos camellos a punto de besarse. En su entorno, la rodea un bosque de encinas y robles arremolinados de líquenes.

En límite de la provincia cántabra, el viajero hace su primera parada en Orbaneja del Castillo (Burgos), un pueblo protegido en la Edad Media por la Orden del Temple. En sus cuevas encontraron amparo mozárabes, beréberes, cristianos y unos cuantos judíos.

En una de esas cavidades se rodó parte de la película El disputado voto del señor Cayo, basado en la novela de Miguel Delibes. La sorpresa asombra a un viajero que se topa con una inmensa cascada que se vierte desde la calle central del pueblo. Un paraje que cuesta creer que exista.

Santuarios rupestres

A lo largo del espectacular valle de Valderredible el viajero va descubriendo un gran número de santuarios rupestres que lo hacen único. Uno de ellos, Santa María de Valverde, cuenta con un centro de interpretación que describe todos los demás.

Situado junto a la iglesia rupestre, este centro permite comprender el origen y evolución de las iglesias excavadas en roca del valle.

Ocultas entre bosques, peñas y barrancos, las iglesias rupestres de Valderredible han sido definidas como auténticos ‘templos del silencio’, espacios donde espiritualidad y naturaleza permanecen unidas desde hace más de mil años

El discurrir por la zona puede, incluso, estar jalonado por la presencia de unas hechiceras propias del folclore local. Hasta que llega a la colegiata románica de San Martín de Elines, con unos hermosos canecillos en los capiteles en actitud poco decorosa.

Considerada una de las joyas del románico cántabro, esta colegiata ya existía antes del siglo XI y fue reformada posteriormente. Destaca por su claustro, sus capiteles y la monumentalidad de su fábrica románica.

Poco después, el viajero se encuentra con Arroyuelos y su prehistórica iglesia horadada en la roca de dos pisos en la que aún parecen resonar los ecos de quienes allí rezaron.

arroyuelos
Iglesia rupestre de Arroyuelos.

Cerca de este lugar, el santuario de Presillas de Bricia, algo más al norte, también está excavado en una roca en forma de castillo y sorprende por su espectacularidad. En su interior hay toscas columnas de sección cuadrada, totalmente irregulares, y unas cuantas tumbas.

La siguiente parada le hace llegar a Cadalso, que cuenta con una pequeña iglesia donde llama la atención su espadaña. Río arriba, en Campo de Ebro, el viajero llega hasta la parroquia de San Miguel, San Millán o Santa Eulalia, o quizás la de los tres, ahora sin uso.

Ya en Cervera de Pisuerga (provincia de Palencia) sobresale una roca que los ascetas de los siglos VIII y IX se empeñaron en vaciar como si se tratara de una calabaza de Halloween con el fin de levantar un eremitorio.

Hoy su fachada se asemeja a una calavera cuyos ojos son las puertas y las ventanas que dan al río Pisuerga. ¿Para estar así más cerca de Dios? Aquí, no sólo excavaron un habitáculo que servía de iglesia, sino también numerosas tumbas antropomorfas para que sus moradores realizaran el tránsito a la otra vida.

valderredible puente del valle
Centro de visitantes de Puente del Valle./Dolmanrg

Otro punto de interés en el itinerario es la iglesia rupestre más completa y suntuosa de la zona, la que se halla en Olleros del Pisuerga. La caverna artificial, sacralizada y consagrada a los santos Justo y Pastor, es como una mina-laberinto que se interna en la piedra arenisca.

Dentro se concentra toda la energía telúrica de la montaña que contiene el recinto. Fue dotada como una iglesia convencional, con columnas, bóvedas, sacristía, algunos pasadizos y tumbas. Visitarla, puesto que hay quien se encarga de enseñarla, cuesta poco, casi la voluntad, pero merece la pena.

De camino a Villacibio, el viajero pasa por el monasterio de Santa María de Mave, de origen visigodo, que adoptó la regla de San Benito. La propia Villacibio cuenta con 14 vecinos censados. Un pueblo casi fantasma. Sin embargo, a poco más de un kilómetro está el eremitorio de San Pelayo, excavado en un promontorio de arenisca.

Es una sencilla caverna donde puede sentirse todo el peso de la soledad y la melancolía en medio de un páramo desangelado en el que, a unos 800 metros, hay una necrópolis rupestre. Los viajes a Cantabria o Palencia nos descubren maravillas como estas.

Ruta imprescindible por Valderredible

  • Santa María de Valverde
  • Arroyuelos
  • Campo de Ebro
  • Cadalso
  • San Martín de Elines
  • Cascada de El Tobazo
  • Iglesia rupestre de Santa María de Valverde
  • Ermita rupestre de Arroyuelos
  • Iglesia rupestre de Santa Eulalia
  • Cascada de El Tobazo

Entorno natural

El atractivo de Valderredible no se limita a su patrimonio histórico. El valle combina bosques, hoces fluviales, cascadas y grandes páramos modelados por el Ebro, creando uno de los paisajes más singulares del sur de Cantabria.

Viajar a Valderredible no consiste únicamente en descubrir iglesias excavadas en roca. Es adentrarse en un territorio remoto donde el silencio, la piedra y la espiritualidad medieval siguen dialogando con el paisaje. Un rincón de Cantabria todavía alejado del turismo masivo que conserva intacta la memoria de los primeros siglos del cristianismo peninsular.

Youtube video

Cómo llegar a Valderredible: Llegar al Valle de Valderredible depende mucho del punto de partida, pero la forma más cómoda suele ser en coche, ya que se trata de una comarca rural del sur de Cantabria con numerosos pueblos dispersos y patrimonio repartido por todo el valle. Desde Santander, la ruta más habitual es: A-67 dirección Palencia, salida hacia Quintanilla de las Torres / Polientes, continuar por la CA-272 hasta Polientes, capital histórica del valle. Desde Madrid, la mejor opción es desvío hacia Orbaneja del Castillo y después hacia Polientes, tomar la A-1 hasta Burgos, y luego la N-623 dirección Santander.


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Javier Ramos de los Santoshttps://lugaresconhistoria.com/acerca-de
Periodista e investigador editorial en Lugares con Historia, donde analiza y documenta lugares históricos, enclaves patrimoniales y acontecimientos relevantes a partir de fuentes contrastadas, documentación histórica y análisis contextual riguroso.

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