Tirso de Molina: ¿la estación de metro de Madrid construida sobre muertos?

Comparte

La estación de metro de Tirso de Molina es una de las paradas más emblemáticas del Metro de Madrid. Situada en pleno centro de la capital, esta estación no solo forma parte del día a día de miles de madrileños, sino que también atesora una rica historia que se remonta casi al inicio del siglo XX.

Origen de la estación de Tirso de Molina

La estación de Tirso de Molina fue inaugurada el 27 de diciembre de 1921, como parte de la primera ampliación de la Línea 1 del Metro de Madrid, que en aquel entonces conectaba Sol con Atocha.

Esta fue una de las primeras estaciones en formar parte de la joven red de metro de la ciudad, que había comenzado su andadura tan solo dos años antes, en 1919, con un tramo inicial entre Cuatro Caminos y Sol.

En sus orígenes, la estación se denominaba simplemente Progreso, en referencia a la plaza en la que se encuentra ubicada, conocida en aquel momento como Plaza del Progreso.

Sin embargo, en 1939, tras la Guerra Civil española y la instauración del régimen franquista, el nombre de la plaza fue cambiado por el de Tirso de Molina, en honor al famoso dramaturgo y poeta del Siglo de Oro español, fray Gabriel Téllez, más conocido por su seudónimo.

Como consecuencia, la estación también adoptó ese nuevo nombre, pasando a denominarse Tirso de Molina, nombre que se ha mantenido hasta la actualidad.

La estación de Tirso de Molina está situada en el distrito Centro de Madrid, concretamente en la Plaza de Tirso de Molina, muy cerca de lugares icónicos como la Puerta del Sol, Lavapiés, Antón Martín y el Rastro de Madrid.

Esta ubicación estratégica convierte a la estación en una parada clave tanto para residentes como para turistas que desean explorar el Madrid más auténtico.

El entorno de la estación se caracteriza por su actividad comercial, su riqueza cultural y su ambiente multicultural. En las últimas décadas, la zona ha experimentado una profunda transformación, pasando de ser un área degradada a convertirse en un punto de encuentro alternativo y dinámico del centro de Madrid.

Características arquitectónicas y técnicas de Tirso de Molina

Como muchas estaciones de las primeras líneas del Metro de Madrid, Tirso de Molina fue construida con un diseño funcional y sobrio. La estación cuenta con dos andenes laterales y dos vías, siguiendo el esquema habitual de la Línea 1.

En sus inicios, las estaciones no disponían de escaleras mecánicas ni ascensores, y el acceso al andén se realizaba mediante largas escaleras de obra.

Con el paso del tiempo, y especialmente a partir del Plan de Accesibilidad impulsado por el Consorcio Regional de Transportes de Madrid, la estación ha sido objeto de varias reformas.

En 2006, se realizaron trabajos de mejora que incluyeron la instalación de ascensores, lo que permitió que la estación fuera accesible para personas con movilidad reducida. Además, se renovaron elementos de señalización, iluminación y ventilación para mejorar la experiencia del usuario.

Misterios y leyendas de la estación de Tirso de Molina

Uno de los aspectos más curiosos de la estación de Tirso de Molina es la leyenda urbana que la rodea. Según algunos testimonios y crónicas populares, durante las obras de remodelación de la estación en los años noventa se descubrieron restos humanos en las paredes de uno de los pasillos.

Esto dio pie a la creencia de que los restos podrían pertenecer a antiguos monjes del Convento de la Merced, que en siglos pasados se encontraba en el lugar donde hoy se halla la plaza.

Estos comenzaron siendo una comunidad de ocho miembros a mediados del siglo XVI y llegarían a ser hasta ciento diez frailes en el siglo XVII, cuando alcanzaron el pico álgido de actividad.

Según los mapas históricos consultados, rodeaban el edificio religioso la Calle de la Merced, la de Cosme de Médicis y la de los Remedios, actualmente desaparecidas.

tirso_molina_entrada
Entrada a a la estación Tirso de Molina./ Rodrigo Paredes

Aunque nunca se confirmó oficialmente la procedencia de los huesos, el suceso alimentó las historias de que la estación podría estar embrujada.

Metro de Madrid decidió rendir homenaje a esta historia añadiendo en uno de sus pasillos una urna iluminada con restos óseos, protegida por una placa de metacrilato, que puede observarse aún hoy. Esta singular exposición convierte a Tirso de Molina en una de las estaciones más peculiares y enigmáticas de toda la red.

A lo largo de los años, la estación de Tirso de Molina ha sido objeto de intervenciones artísticas como parte del programa Andén 0 y otras iniciativas culturales promovidas por la Comunidad de Madrid.

En varias ocasiones, los pasillos y muros de la estación han servido como soporte para exposiciones temporales, murales e instalaciones de artistas urbanos.

Además, la Plaza de Tirso de Molina en superficie ha sido recientemente remodelada para albergar espacios verdes, zonas peatonales y un popular mercado de flores, lo que ha contribuido a revitalizar la zona y atraer a un público más diverso.

Conexiones y accesos en Tirso de Molina

Tirso de Molina pertenece a la Línea 1 (color azul claro), una de las más antiguas y transitadas del Metro de Madrid. Esta línea conecta el norte y el sur de la ciudad, desde Pinar de Chamartín hasta Valdecarros, atravesando puntos neurálgicos como Sol, Atocha, Gran Vía o Tribunal.

Gracias a su ubicación céntrica, desde Tirso de Molina es fácil hacer transbordo a otras líneas mediante estaciones cercanas, lo que la convierte en una parada cómoda para acceder a múltiples zonas de la ciudad.


Comparte
Javier Ramos de los Santoshttps://lugaresconhistoria.com/acerca-de
Periodista e investigador editorial en Lugares con Historia, donde analiza y documenta lugares históricos, enclaves patrimoniales y acontecimientos relevantes a partir de fuentes contrastadas, documentación histórica y análisis contextual riguroso.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más artículos