En el Serengeti tiene lugar la mayor migración de mamíferos del mundo, y es conocida por la increíble diversidad de su flora y su fauna. En 1941 se convirtió en una zona protegida; diez años después en Parque Nacional, y en Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1979.
Principalmente son miles de ñus, cebras y gacelas los animales que recorren un circuito anual en busca de pastos frescos y agua a lo largo de las vastas planicies del Serengeti (Tanzania) y el ecosistema de Masái Mara (Kenia). Este evento atrae a visitantes de todo el mundo y es considerado uno de los mayores espectáculos de la vida silvestre.
La historia del Parque Nacional del Serengeti
El Parque Nacional del Serengeti es enorme, casi del tamaño de la provincia de Toledo. Situado en Tanzania, justo al sur de Kenia, entre sus paisajes se incluyen praderas llanas, sabana (llanuras de hierba con algún árbol o arbusto desperdigado) y zonas boscosas. Junto con el Área de Conservación de Ngorongoro, forma desde 1981 la Reserva de la Biosfera del Serengueti-Ngorongoro.
La llegada del otoño al hemisferio norte desencadena el viaje hacia el sur de las bandadas de aves cantoras y de gansos en sus largas formaciones en V. Los salmones remontan los ríos para desovar y que la siguiente generación migre hacia el mar.
Los animales que viven en las montañas se desplazan pendiente arriba o abajo según el clima va afectando a sus alimentos y su refugio. Todas estas migraciones responden a la necesidad de un cambio en el hábitat.
Algunos animales recorren distancias de récord para satisfacer esa necesidad; otros, no tanto. En África, cerca del ecuador, se produce un asombroso movimiento migratorio: es relativamente corto en distancia, pero atrae la atención de todo el mundo por el increíble número de animales que participa.
Los depredadores, incluidos leones, hienas, guepardos y cocodrilos del Nilo, siguen de cerca a la migración, lo que convierte este fenómeno en una intensa lucha por la supervivencia.
La historia del Serengeti
En esta tierra ancestral de imponentes montañas, extensas praderas, fértiles valles y cráteres volcánicos los primeros seres humanos dejaron su huella hace 3,6 millones de años.
Aquí se desarrolla un espectáculo increíble con el ciclo de las estaciones. Dicen que es la mayor migración de mamíferos de todo el planeta. Enormes manadas de ñus, cebras y antílopes se desplazan a través del Parque Nacional del Serengeti.
Hace milenios que se produce este viaje. Cuando los seres humanos cazadores-recolectores y pastores llegaron a vivir a este mismo territorio hace al menos 3.000 años, algunos siguieron de cerca el recorrido de los animales.
Igual que la fauna salvaje pudo cubrir sus necesidades alimenticias, los pueblos nómadas hallaron también lo necesario para su característico estilo de vida. Un grupo, los masái, imitó el trayecto anual de los animales a través del Serengueti sin perder de vista su ganado.
Animales en el Serengeti
Hacia el mes de septiembre, los animales llegan a la Reserva Nacional del Masái Mara, en Kenia. Las cebras encabezan el desfile, se comen la parte superior de las hierbas altas recién crecidas y dejan al descubierto un banquete de otras hierbas y hojas que a los ñus les encantan.
Los antílopes, más pequeños, son los siguientes; se alimentan de las plantas más cortas. En total, se desplazan más de 2,5 millones de animales.
La estación seca desencadena la marcha hacia el norte, pero la llegada de las lluvias anuales en diciembre atrae de nuevo a los animales al sur.
Bien alimentadas después de varios meses de buenos pastos, las manadas regresan a su punto de partida: el cráter de Ngorongoro.
Aparte de las criaturas salvajes, el hombre también sigue esta histórica ruta. Los pastores nómadas masái se asentaron en Kenia en el siglo XVII y se extendieron a Tanzania a lo largo de los siguientes 200 años.
Preferían las zonas abiertas alrededor del cráter de Ngorongoro para sus rebaños de ganado; en los bosques más occidentales, los insectos portadores de enfermedades, como la mosca tse-tsé y las garrapatas, hacían imposible la vida para el hombre.
La riqueza de la sabana les permitió prosperar y la montaña cercana del Ol Doinyo Lengai, que significa ‘Montaña de Dios’ en la lengua masái, es sagrada en su cultura.
Los masái cuidaban del ganado del que vivían y lo trasladaban con regularidad a nuevas tierras de pasto, manteniéndolo a salvo de los depredadores.
Además, según las lluvias, seguían la ruta del crecimiento de la hierba con las manadas de animales salvajes y migraban al norte hasta que el cambio estacional los traía de vuelta a Ngorongoro a través del Serengueti.
La Gran Migración es una de las principales atracciones turísticas de África, generando importantes ingresos para los países involucrados. Safaris y lodges de lujo han proliferado en el Serengeti y el Masái Mara, brindando experiencias únicas a los visitantes.
