Casi un milenio después de su construcción y pese a que parte de sus interesantísimas pinturas murales fueron vendidas a un marchante en 1922, y arrancadas de los muros tres años después, se la sigue conociendo hoy día como la ‘Capilla Sixtina del arte mozárabe’. Nos la presenta un autor al que admiro.
Licenciado en Derecho, Jesús Callejo es escritor e investigador. Su pluma ha pergeñado más de una veintena de libros. Por citar solo algunos: Hadas (Mundo mágico y heterodoxo), Enigmas Literarios (Oraculo), Gnomos (Mundo mágico y heterodoxo)
o Breve historia de la brujería
. Su especialidad son los temas folclóricos y mitológicos, como la existencia de seres legendarios o el origen de las fiestas sagradas. Es un habitual de los medios de comunicación con colaboraciones asiduas en las revistas Enigmas o Historia de Iberia Vieja o el ya mítico programa radiofónico La Rosa de los Vientos, del que me declaro seguidor.
Conocedor de unos cuantos lugares de poder y no menos historia de nuestra geografía, Jesús Callejo nos presenta en esta ocasión la ermita soriana de San Baudelio de Berlanga, uno de los no demasiados tesoros patrimoniales del arte medieval que se mantiene todavía en pie en la península ibérica. Su construcción data de finales del siglo XI, época de contiendas entre los reinos cristianos del norte y los musulmanes que avanzaban desde el sur.
Razones para visitar San Baudelio
Llegar a la ermita de San Baudelio, cerca de la aldea de Casillas de Berlanga es una experiencia única ¿Por qué? Les voy a dar unas cuantas pistas. Porque es una reliquia del arte mozárabe, porque sus pinturas medievales están cargadas de simbolismo, porque fue edificada encima de una antigua cueva de eremitas, o porque ha sido escenario de algunas novelas modernas e inspirado a poetas como Gerardo Diego.
También está considerada la ‘Capilla Sixtina del románico castellano’, porque ha sido objeto de uno de los expolios más sangrantes de la historia de España, porque está declarada Monumento Nacional, porque está rodeada de tumbas antropomorfas, porque posee una columna central impresionante en forma de palmera (única en su género) y porque su pequeño habitáculo o cupulín que hay sobre ella es uno de los lugares más enigmáticos de toda la provincia de Soria.
Un lugar misterioso
En definitiva, San Baudelio es toda una joya del arte y del misterio. ¿Les parecen suficientes estas razones para ir a visitarla? Les doy otra más. En la fuente de agua que hoy es un canalillo, situada a la derecha de la ermita, casi nadie repara.
El viajero despistado entrará en la ermita, hará unas cuantas fotos (sin flash, por favor) y se irá de allí diciéndose a sí mismo: “A ver si un día me paso por el Museo del Prado para ver las pinturas originales de San Baudelio”. Y se le habrá escapado de su observación los dos puntos neurálgicos de justifican que esta ermita esté precisamente allí: la cueva y la fuente de la que se puede beber.

Pinturas vendidas
Precisamente, las bellas pinturas románicas que adornaban el interior de la ermita fueron vendidas, en el primer cuarto del siglo XX, a un anticuario americano. Algunas se exponen en el Metropolitan Museum de Nueva York, en la sección de arte medieval; otras en el Museo de Arte de Boston; unas pocas quedaron el colecciones privadas; y otras pasaron al Museo del Prado de Madrid.
La decoración tiene un carácter excepcional, no habiéndose utilizado en la misma en absoluto la madera, y basándose por lo tanto íntegramente en la decoración pictórica hecha al temple sobre un enlucido de yeso que reviste completamente el interior, quedando cubiertos todas las paredes de la ermita, tanto las verticales como las abovedadas, las columnas y las nervaduras.
Es curioso que se buscara esta ubicación, alejada de cualquier núcleo urbano, adrede, como ocurre con la ermita de San Bernabé y San Tirso en Ojo Guareña (Burgos), o la de San Bartolomé en el Cañón del Río Lobos (Soria), o la de la Veracruz en Segovia, ambas asociadas a los caballeros templarios.
La construcción de la ermita se enmarca en la época de la consolidación definitiva de los reinos cristianos en toda esta zona, hacia el año 1060, cuando tiene lugar la toma, por Fernando I, de Gormaz, Vadorrey, Aguilera, Berlanga y Bordecorex.
No se conoce nada cierto sobre su origen, si bien hay noticia documentada desde 1136 en que se trasladó la jurisdicción de la ermita y el monasterio a la diócesis de Sigüenza.
Con el paso del tiempo tampoco se construyeron casas alrededor de San Baudelio, pues Casillas de Berlanga y Caltojar son los dos pueblos más cercanos y están a una considerable distancia de la ermita. Se buscó la soledad en el siglo XI y esa soledad perdura hasta nuestros días.

La unión de las culturas cristiana y árabe durante tiempos del Medievo en esta tierra fronteriza derivó en la creación de una obra de arte con mayúsculas. Solo aquí, en San Baudelio de Berlanga llegó a ser posible ese cruce de cosmovisiones tan distintas.
Dónde dormir: Centro de Turismo Rural San Baudelio; C/ Barrio Arroyo 10; Casillas de Berlanga (Soria); teléfono: 975345514; info@sanbaudelio.com.
Dónde comer: Restaurante Casa Vallecas; Travesía de Real; Berlanga de Duero (Soria); teléfono: 975343033.
