Gran parte de la historia de Roma en la Península Ibérica se circunscribe en Sagunto (67.000 habitantes), situada en la provincia de Valencia, una ciudad que conserva uno de los patrimonios arqueológicos más impresionantes de toda España. Está enclavada entre el mar Mediterráneo y las estribaciones de la Sierra Calderona, a solo 25 kilómetros al norte de Valencia, y forma parte de la comarca del Camp de Morvedre.
Creada en torno a una fortaleza, su historia está jalonada de batallas. Su heroica resistencia, en el siglo III antes de Cristo, frente al asedio del cartaginés Aníbal conmovió tanto a Roma que decidió convertirla en una de sus villas favoritas en el itinerario de la Vía Augusta. Fue la excusa que arguyó la República para iniciar la II Guerra Púnica.
En aquel momento la ciudad era conocida como Arse, y constituía uno de los principales oppida ibéricos de la costa mediterránea. El asedio de Sagunto (219 a.C.) marcó el inicio del conflicto entre Roma y Cartago que definiría el destino del Mediterráneo.]
El Castillo de Sagunto
El castillo ocupa un cerro de 211 metros de altura y conserva estructuras que van desde los siglos V a.C. hasta el XIX, con tramos íberos, romanos, visigodos, árabes y cristianos.
El recinto actual está dividido en varios recintos (Plaza de Armas, Plaza de la Ciudadela, Plaza del Dos de Mayo, etc.), y alberga restos de murallas romanas, aljibes islámicos y edificaciones del siglo XIX. Las vistas desde lo alto permiten contemplar el mar, la huerta y la Sierra Calderona.
En la misma falda del monte, aunque fuera del castillo, se encuentra una de las joyas románas de la Península Ibérica, el teatro romano, en el que se aprovechó hasta tal punto la concavidad de la montaña que la mayor parte de las gradas están excavadas en la propia roca.
Construido en el siglo I a.C. y restaurado parcialmente en la década de 1990, el teatro podía albergar hasta 4.000 espectadores. Hoy acoge representaciones dentro del festival “Sagunt a Escena”, que lo ha convertido en un referente cultural del Mediterráneo.
El casco histórico y la Sagunto medieval
El centro cultural y comercial de la Sagunto medieval fue la plaza Mayor, de planta rectangular y rematada con soportales. En el interior de la glorieta se ubica la iglesia de Santa María, de estilo gótico valenciano.
La iglesia comenzó a construirse en el siglo XIV, sobre una antigua mezquita, y fue concluida en el siglo XVIII. Conserva un campanario de más de 30 metros y un interior sobrio de tres naves con bóvedas de crucería.
El acceso a la Judería se realiza por el Portalet de la Judería o Portalet de la Sang, un arco sito en la calle del Castillo. La aljama judía fue una de las más importantes del Reino de Valencia durante los siglos XIII al XV. Aún se aprecia el trazado de sus calles estrechas y las inscripciones hebreas halladas en el cementerio judío.

Sagunto en la Edad Contemporánea
Fue en Sagunto donde, en diciembre de 1874, se produjo el pronunciamiento militar encabezado por el general Martínez Campos que puso fin a la I República y originó el periodo de la Historia de España conocido como Restauración borbónica. El hecho se conmemora con una placa en el entorno del ferrocarril y supuso el regreso de Alfonso XII al trono de España. Sagunto quedó así asociada a uno de los episodios clave de la política española del siglo XIX.
Otra conquista, aunque de carácter distinto, fue la que se produjo a principios del siglo XX con la creación de la factoría de los Altos Hornos con elementos de gran valor histórico, como el alto horno número 2, de 1950.
Este complejo industrial marcó el desarrollo económico y demográfico del Puerto de Sagunto, donde se construyó una ciudad obrera de inspiración racionalista. El Alto Horno nº 2, restaurado y declarado Bien de Interés Cultural, puede visitarse hoy como símbolo del patrimonio industrial valenciano.

El Puerto de Sagunto y sus playas
El Puerto de Sagunto aporta más atractivo a nuestro destino, con sus 13 kilómetros de playas de fina arena, aguas transparentes y vegetación exuberante, algunas semisalvajes, como las de Malva-Rosa, Corint y Almardá.
El Puerto se ha convertido en un moderno núcleo urbano con paseo marítimo, restaurantes y actividades náuticas. La playa de Almardà mantiene un entorno dunar protegido, y Corinto conserva zonas de humedales de alto valor ecológico.
Desde 2024, el municipio ha impulsado un modelo de turismo sostenible que combina su herencia histórica con la naturaleza y el mar, ofreciendo rutas temáticas como “Sagunto, ciudad romana y mediterránea”.
Patrimonio, cultura y gastronomía
Sagunto está declarada Conjunto Histórico-Artístico desde 1999. Además de su teatro y su castillo, conserva el foro romano, las termas, la calzada de la Vía Augusta y un interesante Museo Histórico donde se exhiben piezas ibéricas, romanas y medievales.
Entre sus festividades destacan la Semana Santa Saguntina, de Interés Turístico Nacional, y el festival “Sagunt a Escena”. La gastronomía local combina tradición marinera y de interior, con platos como el arroz al horno, la fideuà del puerto o la olleta de malta.
Sagunto, a medio camino entre historia y mar, sigue siendo un destino donde el visitante puede recorrer más de dos milenios de historia en apenas unos kilómetros.

Hola! muchas gracias por dedicar un post a nuestro pueblo, está genial! Por supuesto, lo he retuiteado, jejeje.
Gracias a vosotros. Me encanta Sagunto, mis padres son de allí y me unen muchos vínculos a esa tierra.