Su relevancia histórica es de por sí más que notable. Alcanza el sobresaliente. Sobre todo desde el punto de vista político y militar. Porcuna, en Jaén, sirvió de cuartel general del ejército de Julio César en la batalla de Munda contra Pompeyo (46 a.C.). Siglos después el municipio fue cercado e incendiado en la toma de Jaén por parte de la Orden de Calatrava.
La historia de Porcuna
En la decisiva batalla de Bailén del siglo XIX contra los franceses, Porcuna fue base del ejército patrio del general Castaños. Y durante la Guerra Civil resultó bombardeada por ambos bandos.
Sin contar otro notable vecino histórico, Boabdil, el último rey de Granada, que permaneció preso aquí. Uno de los lugares con más historia de Andalucía.
En Porcuna, que ya estaba habitada en tiempos prehistóricos, el viajero tiene mucho que ver, comenzando por las excavaciones de la famosa Obulco, la ciudad ibera que se llamó Ipolca y después fue romana, melancólicas ruinas en las que se levantaban magníficos edificios, pórticos, casas, columnatas, la red de tuberías que alimentaba los aljibes.
Durante la República y el primer Imperio romano, la ciudad jienense tuvo gran importancia y disfrutó de cierta autonomía, ya que acuñaba moneda propia. Su célebre conjunto se encuentra en el Museo Arqueológico de Jaén. Fue citada por autores clásicos como Estrabón, Plinio o Ptolomeo.
Porcuna no solo fue un enclave destacado en época ibera y romana, sino que presenta una ocupación prácticamente ininterrumpida desde el Neolítico, pasando por la Edad del Cobre y del Bronce, lo que la convierte en uno de los asentamientos más antiguos y continuados del Alto Guadalquivir.

Yacimientos que ver en Porcuna
En el parque arqueológico de Cerrillo Blanco, a un kilómetro del pueblo, hay tumbas de distintas épocas que ilustran sobre las costumbres funerarias desde la necrópolis tartésica, hace unos 2.700 años, a la ibérica, 200 años después.
Se trata del mayor y más importante conjunto escultórico de época túrdula conocido hasta la fecha, del que se han recuperado más de un millar y medio de fragmentos.
De entre los restos encontrados sobresale la figura del guerrero ibero de Porcuna o también llamado guerrero de la doble armadura, del siglo V a.C.
Otro notable conjunto arqueológico es el de Los Alcores. Se localiza en un cerro de cima plana y pronunciadas laderas, cuyas excavaciones descubrieron sobre el hombro de esta elevación un complejo sistema de fortificación, construido durante las edades del Cobre y Bronce.
No alcanza la relevancia de Cerrillo Blanco, pero Los Alcores es también un lugar turístico con historia de la provincia de Jaén.
Época andalusí y cristiana
Durante el periodo andalusí, la ciudad pasó a denominarse Bulkūna y mantuvo su importancia como núcleo estratégico, llegando a ser capital de distrito.
Tras la conquista cristiana por Fernando III, Porcuna fue entregada a la Orden de Calatrava, que reforzó sus defensas y convirtió la villa en uno de sus principales bastiones en Andalucía.

Qué más ver en Porcuna
La iglesia de San Benito es lo que queda del priorato de la Orden de Calatrava, un centro cisterciense proporcionado. La curiosidad del pueblo es la Casa de la Piedra, una vivienda megalítica construida en pleno siglo XX por un cantero del pueblo.
El artesonado de la entrada lo forman 15 losas de 4.000 kilos de peso cada una que forman una estructura adentellada.
El aljibe parece una construcción prehistórica. Toneladas de piedra por todas partes para sostener un monumento faraónico: puertas de piedra, techos de piedra y en el jardín una mesa de 7.000 kilos rodeada de 13 sillas pétreas, que representan la Santa Cena.
Del recorrido por el centro de Porcuna, el viajero debe recorrer el Paseo de Jesús, una extensa superficie con árboles centenarios, un mirador panorámico, el monumento al Olivo o la iglesia de Nuestro Padre Jesús (siglo XVIII).
La ruta prosigue por la calle Carrera de Jesús, principal arteria vital y comercial del municipio, en la que destacan varias casas solariegas y de estilo modernista como la del Círculo Artístico Cultural.

En el casco antiguo de Porcuna, la torre de Boabdil (1435) pasa por ser de las más hermosas de España. Mide 28 metros. En ella estuvo preso el último rey de Granada, que fue capturado por los cristianos durante la batalla de Lucena (1483).
De planta ochavada y levantada con sillería de calidad, hasta la mitad es maciza y de la mitad para arriba alberga dos salas góticas que encierran una interesante colección arqueológica.
Una vez llegado a la Plaza de Andalucía, el viajero podrá disfrutar de la Parroquia, de Faustino Flores, más catedral que iglesia, que acoge en su interior murales pintados por Julio Romero de Torres, el que pintó a la mujer andaluza.
A continuación emerge el Ayuntamiento, del siglo XVIII, antiguo Real Pósito que alberga otras dos salas del Museo Arqueológico. Junto a otro yacimiento arqueológico de postín como es Cástulo, también en Jaén, de los mejores lugares para conocer en Porcuna.
Novedades arqueológicas
En los últimos años, las excavaciones han sacado a la luz uno de los anfiteatros romanos más grandes de Hispania, con capacidad para más de 15.000 espectadores, lo que sitúa a Porcuna como un enclave de primer orden en la Bética romana.
También se ha documentado un excepcional molde de piedra para la producción de moneda, único en la península ibérica, que permite comprender mejor los procesos de acuñación en época ibérica y romana.
La restauración reciente de la cisterna romana de La Calderona, con más de 2.000 años de antigüedad, ha reforzado el atractivo turístico del conjunto arqueológico.
En la actualidad, la economía de Porcuna gira en torno al cultivo del olivar, que ocupa la mayor parte de su territorio, configurando un paisaje característico de la campiña jiennense.
Hoy, recorrer Porcuna es viajar por más de cinco mil años de historia: desde los oppida ibéricos hasta las infraestructuras romanas, pasando por fortalezas medievales y tradiciones vivas que siguen marcando el pulso de la localidad.

Cómo llegar a Porcuna: En coche es la forma más rápida y flexible. Desde Jaén: unos 45 minutos (por la A-306). Desde Córdoba: 50 minutos (A-306). Desde Granada: 1 h 30 min. Desde Madrid: unas 3 h 30 min. Está bien conectada por carreteras comarcales y autonómicas, siendo la A-306 la principal vía de acceso.
