Uno de los parques más conocidos de Madrid es mucho más que uno de los grandes pulmones verdes de la capital de España. Privilegiado testigo del pasado, el Retiro nació y creció a tenor de los caprichos de los monarcas de turno.
Hoy es un espacio que abarca las 108 hectáreas y más de 15.000 árboles que cuenta con un enorme patrimonio artístico y natural, de visita obligada pata todo viajero que arribe a la ciudad.
La historia de El Retiro
Las primeras noticias conocidas sobre el Parque de El Retiro datan de la época de los Reyes Católicos, quienes fundaron el Monasterio de los Jerónimos, cerca del cual había unos aposentos reales conocidos como ‘el Cuarto’.
Pero no fue hasta el reinado de Felipe II, que arrancó en el año 1556, cuando se confirmó el uso de esta zona como lugar de retiro, y también de recogimiento religioso. De ahí su nombre.

Ya con Felipe IV en el trono, se decidió que el antiguo cuarto se convirtiese en una palacio para organizar fiestas. Los distintos reyes que le sucedieron fueron cambiando su aspecto y reformando el palacio del que únicamente se conserva el Casón del Buen Retiro, que hora forma parte del Museo del Prado.
Felipe V, después de que el Alcázar fuese pasto de las llamas en 1734, decidió fijar en este palacio la sede oficial de la Corte mientras se construía el Palacio Real.
Por deseo de su hijo, Carlos III, se remodeló profundamente toda la zona cerrándola con verjas. Bajo su mandato se agregaron el Observatorio Astronómico y la Real Fábrica de Porcelana.
Durante la invasión napoleónica, en la centuria siguiente, los franceses tomaron el palacio y los jardines, que acabaron destruidos. Sin embargo, en 1868, con la revolución que marcó el destronamiento de Isabel II, El Retiro pasó a ser propiedad municipal y se abrió al público, convirtiéndose en el parque que conocemos hoy.

Un paseo por El Retiro
La estatua de uno de esos monarcas, Alfonso XII, preside en la actualidad el parque madrileño. Se sitúa donde se encontraba el embarcadero en tiempos de Felipe IV, y fue encargada por su esposa, la reina regente María Cristina. Aparece el rey a caballo rodeado por una gran columnata e incluye alegorías varias: a la patria, libertad, la paz…
El estanque grande es uno de los elementos más icónicos del parque. Creado en el siglo XVII, era utilizado para simulacros de batallas navales y espectáculos para la corte. Hoy en día, es un lugar perfecto para pasear en barca o simplemente disfrutar de las vistas.
El Retiro ha tenido varias construcciones ya desaparecidas, como la Casa de las Vacas (1874), o dos excelentes muestras de la arquitectura de hierro de la época, dos pabellones de Ricardo Velásquez Bosco.
Uno es el Palacio de Velázquez; el otro, el Palacio de Cristal, concebido para mostrar la fauna de Filipinas, entonces colonia española. El Palacio de Cristal es un impresionante edificio de estructura metálica y paredes de cristal fue construido en 1887.
Actualmente, alberga exposiciones temporales organizadas por el Museo Reina Sofía y es uno de los lugares más fotografiados del parque, especialmente cuando el reflejo de sus cristales se mezcla con la belleza del entorno.

Las fuentes de gran valor artístico también están presentes en el parque de El Retiro. Se incluyen aquí algunas como la del Ángel Caído, con una estatua al diablo en el momento en que es expulsado del paraíso. La de los Galápagos conmemoraba el nacimiento de Isabel II.
Y frente a la única parte conservada del Palacio del Buen Retiro, el Casón, se ubica un jardín de estilo francés y tiempos de la reina Isabel II. La simetría de este enclave la rompen dos grandes cedros y un ciprés calvo, el árbol más antiguo de Madrid, que en realidad no es un ciprés, sino un taxodium procedente de México.
El Retiro cuenta con una rosaleda inspirada en las del Bois de Boulogne en París. Diseñada en 1915 por el jardinero mayor Cecilio Rodríguez, alberga más de 4.000 rosales de distintas variedades. En primavera y verano, su colorido y aroma lo convierten en un rincón mágico dentro del parque.

Por su parte, el Bosque del Recuerdo es un homenaje a las víctimas del atentado del 11 de marzo de 2004 en Madrid. Se compone de 192 árboles, entre olivos y cipreses, que simbolizan a cada una de las personas fallecidas en los ataques. Es un lugar de paz y reflexión dentro del bullicioso parque.
Toca reponer fuerzas. Después de una jornada agotadora con el intento de conocer el mayor número posible de rincones que El Retiro ofrece a quien lo visita, el viajero merece un reparador descanso.
La oferta de alojamiento por los alrededores es abundante. Si el viajero opta por algo asequible, tiene apartamentos en Madrid cerca del Retiro a buen precio.
Como bien muestra este vídeo, el Parque de El Retiro de Madrid es uno de los principales espacios de recreo, deportes, naturaleza y ocio de la capital española.
Abundantes paseos y monumentos pueblan esta enorme zona verde que ofrece al viajero la realización de muchas otras actividades. El Retiro siempre tiene algo que ofrecer a quien los visita.
Dónde dormir: AC Palacio del Retiro; C/ Alfonso XII, 14; 28014 Madrid (Madrid); teléfono: 915237460.
Dónde comer: Restaurante La Gamella; C/ Alfonso XII, 4; 28014 Madrid (Madrid); teléfono: 915324509.

