Oropesa, Toledo: historia, castillo, patrimonio y qué ver en la villa de los Álvarez de Toledo

Comparte

Dominando el paisaje del Campo Arañuelo y con la Sierra de Gredos como telón de fondo, Oropesa es una de las villas históricas más interesantes del oeste de la provincia de Toledo.

Su silueta está dominada por un excepcional conjunto fortificado formado por dos castillos, uno de origen medieval y otro vinculado a los Álvarez de Toledo, que posteriormente se convirtió en uno de los primeros grandes Paradores instalados en un edificio histórico de España.

Pero Oropesa es mucho más que su castillo. Sus calles conservan iglesias, conventos, antiguas casas nobles, restos de muralla, plazas, torres y edificios vinculados a una historia que atraviesa la Edad Media, el Renacimiento y la Edad Moderna.

Es también una localidad marcada por las leyendas, las Jornadas Medievales y la memoria de personajes como Francisco de Toledo, virrey del Perú.

El viajero, si sigue la ruta del río Tajo sobre la huella de los antiguos caminantes, llega, desde Talavera de la Reina por la vía de Extremadura a un lugar de singular belleza, que atrapa desde la sugerente silueta de su hermoso castillo.

La historia de Oropesa

El territorio de Oropesa estuvo ocupado desde la Antigüedad, aunque no resulta adecuado hablar de una ‘fundación prehistórica’ de la localidad actual. Las fuentes turísticas oficiales señalan la presencia sucesiva de vetones, romanos, musulmanes y cristianos, mientras que el núcleo histórico que conocemos adquirió especial importancia durante la Edad Media.

Y es que antes de convertirse en una villa medieval fortificada, el territorio de Oropesa formó parte de un espacio ocupado por comunidades prerromanas, entre ellas los vetones. La posición estratégica del lugar, situado en el corredor natural entre el centro peninsular y Extremadura, explica buena parte de su posterior importancia.

La romanización incorporó este territorio a las redes de comunicación de Hispania. Tradicionalmente se ha relacionado el entorno de Oropesa con las rutas que comunicaban Toledo con Mérida, aunque conviene diferenciar entre los itinerarios históricos documentados y la atribución concreta de determinados restos a una calzada romana.

iglesia_oropesa
Nuestra Señora de la Asunción./ GFreihalter

Oropesa, una villa estratégica durante la Edad Media

La posición de Oropesa convirtió la villa en una pieza estratégica durante la Edad Media. Su fortaleza permitía controlar un importante corredor hacia Extremadura y vigilar el territorio circundante. Tras la conquista cristiana, la localidad quedó integrada en el complejo entramado político y señorial de la Corona de Castilla.

Durante los siglos XIII y XIV el señorío de Oropesa pasó por diferentes manos hasta quedar vinculado a la familia Álvarez de Toledo, cuyo poder marcaría para siempre la historia de la villa.

En 1366 Enrique II concedió el señorío a García Álvarez de Toledo y, posteriormente, el territorio quedó ligado al linaje que acabaría convirtiéndose en uno de los grandes poderes nobiliarios de Castilla.

Los Álvarez de Toledo y el nacimiento del condado

La historia de Oropesa está íntimamente ligada a la familia Álvarez de Toledo. El linaje convirtió la villa en uno de sus principales centros de poder y levantó o transformó buena parte del conjunto monumental que todavía hoy puede contemplarse.

En 1475, durante el reinado de Isabel I de Castilla, Fernando Álvarez de Toledo recibió el título de primer conde de Oropesa. A partir de entonces la villa se convirtió en el centro de un importante señorío, cuyo poder económico y político dejó una profunda huella en la arquitectura local.

Incluso de soslayo se adentran la mitología y la leyenda en los orígenes de la ciudad castellana. Se comenta que en el año 1716 a. C. el capitán griego Oróspedo Aránculo bajó con los ejércitos del dios Hércules desde Ávila a Trujillo con la intención de fundar a su paso la ciudad de Oróspeda, actual Oropesa.

El relato forma parte de la tradición mítica vinculada a la villa, pero no debe confundirse con una fuente histórica que permita establecer el origen real de Oropesa.

El topónimo del lugar es de origen prerromano, pero en contra de lo que muchos consideran, y a pesar de que el escudo heráldico así lo refleja, la expresión ‘oro pesa’ referida al tributo que pagarían los templarios a los musulmanes para rescatar a una doncella, no es más que una leyenda.

El castillo de Oropesa: dos fortalezas en una

Oropesa es, a la vez, dos castillos: el Viejo (origen árabe, de los siglos XII-XIII) y el Nuevo, que un muro coronado por parapeto corta por la mitad dividiendo el castillo Nuevo, hoy Parador, del Viejo (s. XIV y XV).

El Castillo Viejo presenta una planta rectangular y conserva tres de sus torres circulares. El Castillo Nuevo, de mayores dimensiones, responde a una concepción más compleja, en la que las necesidades defensivas se combinan con las funciones residenciales propias de una poderosa familia nobiliaria.

La antigua fortaleza guardaba el paso de Extremadura a la meseta en tiempos de la Reconquista de estas tierras y aun después de ella, cuando el rey de Castilla Pedro el Cruel disputaba el trono a su hermano bastardo Enrique de Trastámara.

El denominado Palacio Nuevo fue construido y transformado entre finales de la Edad Media y la Edad Moderna, hasta adquirir su carácter palaciego renacentista. La tradición turística lo vincula a los Álvarez de Toledo y atribuye su diseño a Juan de Herrera, aunque la historia constructiva del conjunto es más compleja que la intervención de un único arquitecto.

A finales del siglo XV, el Condado de Oropesa se posicionó a favor de Juana la Beltraneja durante el conflicto sucesorio que enfrentó sus partidarios con los de Isabel de Castilla. La fortaleza se convirtió así en uno de los focos de resistencia del extremo occidental de la Meseta Sur.

Otros palacios destacados son los de Doña Elvira, de estilo gótico-mudéjar, y el de los Álvarez de Toledo, del siglo XVI.

Oropesa frente a Carlos V

La fortaleza volvió a adquirir protagonismo durante la Guerra de las Comunidades de Castilla (1520-1521). El Condado de Oropesa se posicionó contra las tropas de Carlos V y el castillo se convirtió nuevamente en un espacio de resistencia frente al poder real.

Este episodio demuestra que la fortaleza no fue únicamente una construcción medieval: continuó teniendo importancia política y militar durante la Edad Moderna.

oropesa_vista
Vista de Oropesa./ Carlos Delgado

Qué ver en Oropesa

El casco viejo de Oropesa conserva varias muestras de arquitectura popular y un urbanismo que denota su trazo medieval de calles estrechas de alineación irregular. La iglesia de San Fernando (siglo XVII), con planta de cruz latina y nave de tres tramos, conserva algunas piezas de interés.

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción es un edificio de larga evolución histórica. El templo actual fue construido entre el siglo XVI y comienzos del XVII sobre estructuras anteriores, relacionadas con una iglesia románica del siglo XII dedicada a Santa María. Esta superposición de épocas explica la variedad de estilos que presenta el edificio.

Su interior conserva un importante patrimonio artístico, entre el que destaca el retablo barroco y la urna funeraria de Francisco de Toledo, quinto virrey del Perú, personaje perteneciente al poderoso linaje relacionado con Oropesa.

La impronta religiosa está muy presente en la localidad toledana. Como muestra, se dispersan por el municipio varios conventos de interés: el Colegio de los Jesuitas del siglo XVI (fundado por el virrey del Perú y que llegó a ser Universidad) que tiene estilo plateresco y muestra aditamentos renacentistas; el de las Concepcionistas (de 1523, en la actualidad establecimiento hostelero); el de Nuestra Señora del Recuerdo (donde vivió San Juan de la Cruz en su juventud); el de las Misericordias (del año 1618, de Clarisas) y el de los Franciscanos Observantes (ubicado extramuros).

El antiguo Colegio de los Jesuitas constituye una de las grandes sorpresas de Oropesa. El conjunto, de tradición renacentista y plateresca, estuvo relacionado con Francisco de Toledo, miembro de la familia de los Condes de Oropesa y futuro virrey del Perú. El complejo incluía iglesia y dependencias docentes, y refleja el papel que las órdenes religiosas desempeñaron en la educación durante la Edad Moderna.

Por su parte, el Ayuntamiento se ubica en un destacado edificio del siglo XV, que luce unos soportales de arcos carpanales sobre columnas. El recorrido permite descubrir cómo el poder señorial y municipal fueron dejando su huella en el urbanismo del casco histórico.

También sobresalen el puente, de origen romano, sobre el río Guadyerbas, en la carretera de Oropesa a Candeleda, los restos del callejón de los Duques de Oropesa (siglo XVI) con arcos de medio punto, y la puerta de la muralla (siglo XV), con dos torreones.

El pasadizo de los Condes

Uno de los detalles más curiosos del patrimonio de Oropesa son los restos del pasadizo que comunicaba el palacio de los Condes con la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. A través de esta conexión, la familia noble podía acceder al templo sin tener que salir directamente a la calle.

Es un pequeño detalle arquitectónico, pero resume perfectamente la estrecha relación que existía entre poder político, nobleza y religión durante el Antiguo Régimen.

oropesa_fiestas
Jornadas medievales de Oropesa./ Gobierno de Castilla-La Mancha

La Plaza del Navarro y el Reloj de la Villa

La Plaza del Navarro constituye uno de los espacios centrales del casco histórico. En ella se encuentran varios edificios y elementos que permiten comprender la evolución urbana de Oropesa, entre ellos el antiguo Pósito y la Torre del Reloj de la Villa, de apariencia neomudéjar.

El antiguo Pósito, destinado históricamente al almacenamiento de cereal, es hoy utilizado por el Ayuntamiento, un ejemplo más de cómo los edificios históricos de Oropesa han ido adaptándose a nuevos usos.

Entre los edificios más singulares del casco urbano se encuentra la antigua Biblioteca Popular, cuya fachada incorpora una destacada decoración de azulejería talaverana vinculada al ceramista Juan Ruiz de Luna. El edificio constituye un interesante ejemplo de cómo el patrimonio de Oropesa no se limita a la arquitectura medieval y renacentista.

Oropesa y el nacimiento de los Paradores históricos

Pese a toda esta sarta de edificios mencionados, hay que mencionar aparte, el Parador de Turismo, que ocupa el antiguo palacio de los Condes de Oropesa, un edificio histórico transformado y reutilizado como establecimiento hotelero a partir de 1930.

El antiguo palacio de los Condes de Oropesa tiene además un lugar destacado en la historia del turismo español. El edificio fue convertido en Parador de Turismo e inaugurado el 11 de marzo de 1930, convirtiéndose en el primer Parador instalado en un edificio histórico.

La reutilización del castillo-palacio como alojamiento turístico constituye uno de los ejemplos más tempranos de conservación patrimonial ligada al turismo cultural en España. El visitante puede contemplar todavía patios, artesonados, estancias históricas y elementos arquitectónicos integrados en el establecimiento.

Almenas y matacanes completan el conjunto. También merece la pena destacar la visita a la casa natal de San Alonso de Orozco (obispo y literato), la Biblioteca Popular, modernista, o el Museo de Cerámica.

El paisaje que rodea Oropesa está dominado por dehesas, encinares y espacios agrícolas que forman parte del ecosistema del Campo Arañuelo. La proximidad de la Sierra de Gredos proporciona además un espectacular telón de fondo.

Para el viajero interesado en naturaleza, el entorno ofrece posibilidades de observación de aves, senderismo y rutas paisajísticas, especialmente en los espacios abiertos que rodean la localidad.

Oropesa regresa a la Edad Media

Cada mes de abril, Oropesa transforma su casco histórico en un gran escenario medieval durante sus Jornadas Medievales, una celebración declarada Fiesta de Interés Turístico Regional. La localidad recupera durante varios días el ambiente de mercados, torneos, música, pasacalles, cetrería, espectáculos y recreaciones históricas.

La celebración hunde sus raíces en el privilegio concedido por Alfonso XI que permitió a Oropesa celebrar un mercado. Hoy las jornadas se han convertido en uno de los grandes acontecimientos turísticos de la localidad y atraen a decenas de miles de visitantes.

Castilla La Mancha es, para el aficionado a la historia, una tierra en la que predominan los castillos que parecen de inexpugnable asedio.

Aparte del de Oropesa, en la misma Toledo existen otros buenos ejemplos como el de Guadamur. En la provincia de Cuenca destacan el de Belmonte o Alarcón, mientras que en Ciudad Real sobresale el de Calatrava la Nueva por encima del resto. Y en Albacete los de Almansa o Chinchilla.

La visita puede completarse con una ruta por el oeste de la provincia de Toledo y el Campo Arañuelo. Talavera de la Reina, El Puente del Arzobispo, Lagartera, Torrico, Calzada de Oropesa y los paisajes próximos a la Sierra de Gredos permiten ampliar el viaje por un territorio en el que se mezclan castillos, cerámica, arquitectura popular, dehesas y patrimonio religioso.

Youtube video

Cómo llegar a Oropesa: La localidad se encuentra en el extremo occidental de la provincia de Toledo, junto a la A-5, una de las principales vías de comunicación entre Madrid y Extremadura. Su ubicación permite llegar fácilmente desde Talavera de la Reina, Madrid y diferentes localidades de Castilla-La Mancha y Extremadura.

Para conocer el interior del conjunto monumental, conviene consultar previamente los horarios y condiciones de visita del castillo y del Palacio Condal, ya que algunos espacios están integrados en el Parador y otros forman parte de las visitas monumentales de la localidad.


Comparte
Javier Ramos de los Santoshttps://lugaresconhistoria.com/acerca-de
Periodista e investigador editorial en Lugares con Historia, donde analiza y documenta lugares históricos, enclaves patrimoniales y acontecimientos relevantes a partir de fuentes contrastadas, documentación histórica y análisis contextual riguroso.
  1. Me ha encantado vuestro post y me ha sabido a poco pero ya sabeis lo que dice el dicho «si lo bueno es breve es dos veces bueno». Me gustara volver a leeros de nuevo.
    Saludos

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más artículos