En el corazón de la Sierra de Alcarama, en la zona más oriental de La Rioja Baja, se encuentra Navajún, un pequeño municipio de apenas unas decenas de habitantes que ha alcanzado fama mundial gracias a un tesoro mineral único en su clase.
Se trata de una localidad de gran belleza natural e historia rural, conocida sobre todo por albergar las piritas más perfectas del planeta.
Lo que podría parecer un tranquilo pueblo riojano más, escondido entre montañas y barrancos, es en realidad un destino de referencia para los amantes de la geología, los coleccionistas de minerales y los curiosos que buscan lugares diferentes.
Pero más allá de sus piritas, Navajún también guarda una rica historia que se remonta a la época romana y un entorno paisajístico de enorme valor.
Navajún, un enclave entre la historia y la naturaleza
Navajún se sitúa en el extremo sureste de La Rioja, cerca del límite con Soria, en una zona montañosa y poco poblada que forma parte del Parque Natural de la Sierra de Alcarama y el Valle del Alhama.
Pertenece a la comarca de Cervera del Río Alhama, una región que combina naturaleza, historia y tradiciones profundamente ligadas a la tierra.
El nombre de Navajún podría derivar del término latino nava, que significa “llanura” o “valle pequeño”, y de un sufijo que indicaría su pertenencia o abundancia.
El municipio se menciona ya en documentos medievales y formó parte del Camero Viejo, una zona de pastoreo y tránsito de ganados trashumantes.
Durante siglos, sus habitantes se dedicaron a la agricultura de subsistencia, la ganadería y la explotación forestal, como en muchos pueblos serranos riojanos.
Sin embargo, su verdadero salto a la fama llegó en el siglo XX, con un hallazgo que cambiaría para siempre su destino: la aparición de las piritas más extraordinarias del mundo.
El descubrimiento de las piritas de Navajún
Las piritas de Navajún comenzaron a ser conocidas a mediados del siglo pasado, cuando el propietario de unas tierras en la zona de Ampliación a Victoria Mine, llamado Pedro Ansorena, descubrió que el subsuelo de su finca estaba lleno de cristales metálicos de brillo dorado y forma cúbica casi perfecta.
Los geólogos pronto confirmaron que no se trataba de oro (como algunos lugareños creyeron al principio), sino de pirita, un mineral compuesto por sulfuro de hierro (FeS₂).
Sin embargo, lo que hacía únicas a las piritas de Navajún era su perfección cristalina y su tamaño, atributos que las han convertido en un referente mundial.
La mina, hoy en activo de manera controlada, sigue siendo gestionada por la familia Ansorena y es conocida en todo el mundo con el nombre de Mina Ampliación a Victoria.
De ella han salido millones de ejemplares que han viajado a museos, universidades y colecciones privadas de los cinco continentes.
Las piritas más perfectas del planeta
La pirita, conocida popularmente como “el oro de los tontos” por su parecido con el oro, es uno de los minerales más comunes de la Tierra. Sin embargo, las piritas de Navajún se distinguen por una característica que las hace excepcionales: su simetría cúbica perfecta, que no requiere tallado ni manipulación alguna.
Mientras en otros lugares del mundo los cristales de pirita aparecen deformes o mezclados con otros minerales, en Navajún emergen de la roca con aristas limpias, proporciones matemáticamente exactas y un brillo metálico que recuerda al oro pulido.
Estas formaciones se originaron hace unos 90 millones de años, durante el Cretácico, cuando la zona estaba cubierta por una cuenca sedimentaria de origen marino.
Las condiciones químicas del entorno (en especial la presencia de materia orgánica, sulfatos y hierro en disolución) permitieron que las piritas cristalizaran de manera extraordinariamente pura.
No es exagerado decir que las piritas de Navajún son las más perfectas del mundo, una afirmación respaldada por expertos geólogos y museos internacionales como el Smithsonian de Washington, el Museo de Historia Natural de Londres o el Museo Geominero de Madrid, donde se exhiben ejemplares procedentes de esta mina riojana.
La mina Ampliación a Victoria: un tesoro visitable
Uno de los mayores atractivos turísticos de Navajún es la posibilidad de visitar la mina de piritas. A diferencia de otros yacimientos cerrados al público, aquí los visitantes pueden acceder, siempre con cita previa, a un recorrido interpretativo donde se explica el proceso de formación, extracción y conservación de estas piezas únicas.
Durante la visita, los guías muestran los distintos niveles de la mina y permiten a los visitantes buscar y recoger sus propias piritas, algo que convierte la experiencia en una auténtica aventura geológica.
La excursión combina divulgación científica, historia minera y contacto directo con la naturaleza, siendo ideal tanto para familias como para grupos escolares o aficionados a la geología.
Además, el propio entorno del yacimiento (entre lomas arcillosas y paisajes semiáridos) ofrece una imagen distinta de La Rioja, más allá de los viñedos y los ríos.
El valor científico y económico de las piritas de Navajún
Las piritas de Navajún no solo tienen valor estético, sino también científico y económico. Por su pureza y geometría, han sido objeto de numerosos estudios sobre cristalografía y procesos de mineralización.
Geólogos de todo el mundo han analizado las condiciones químicas que permitieron su formación casi perfecta, considerándolas un modelo natural excepcional.
En el plano económico, la mina genera un pequeño pero importante flujo de turismo y exportaciones, que contribuye a mantener la vida en un municipio que, como muchos otros del entorno rural riojano, sufre despoblación.
Cada año, miles de ejemplares son adquiridos por coleccionistas, museos y tiendas de minerales de Europa, América y Asia.
Historia y patrimonio de Navajún
Aunque las piritas son el gran emblema del municipio, Navajún también tiene historia. El pueblo conserva una estructura tradicional de calles empedradas y casas de piedra rojiza, muchas con escudos nobiliarios y balconadas típicas de la arquitectura serrana.
Entre sus elementos más destacados se encuentra la Iglesia de San Blas, un templo del siglo XVI con una sencilla espadaña y un retablo barroco. El casco urbano se asienta sobre una ladera desde la que se domina el valle del Alhama, ofreciendo vistas espectaculares del paisaje riojano oriental.
Además, en las inmediaciones se han hallado restos arqueológicos que indican una ocupación romana y medieval. De hecho, la minería en esta zona tiene raíces antiguas: los romanos ya explotaban vetas de hierro y otros minerales en la sierra.
Naturaleza y rutas de senderismo
El entorno de Navajún forma parte del Espacio Natural Protegido de la Sierra de Alcarama, un paraje de enorme valor ecológico y paisajístico.
Su relieve accidentado, cubierto de sabinas, encinas y matorrales mediterráneos, es ideal para el senderismo, la observación de aves y la fotografía de naturaleza.
Desde el pueblo parten varias rutas que conectan con otras localidades de interés como Aguilar del Río Alhama, Valdemadera o Cervera del Río Alhama. Algunas de ellas siguen antiguos caminos mineros o veredas trashumantes que conservan un encanto rústico y silencioso.
Durante la primavera y el otoño, los colores del paisaje cambian radicalmente, ofreciendo escenarios espectaculares para los visitantes que buscan tranquilidad y autenticidad.
Navajún celebra sus fiestas patronales en honor a San Blas, a comienzos de febrero, con procesiones, comidas populares y bailes tradicionales.
Como ocurre en muchos pueblos riojanos, las fiestas son también una oportunidad para que los vecinos que viven fuera regresen y mantengan vivo el vínculo con su tierra.
En verano, el municipio acoge a excursionistas y curiosos atraídos por las piritas y la tranquilidad del entorno. En los últimos años, se han impulsado iniciativas culturales y turísticas para revitalizar el pueblo, combinando el turismo rural con el interés geológico.
Navajún, un destino diferente en La Rioja
Visitar Navajún no es solo contemplar un paisaje o una mina: es descubrir un rincón singular donde la ciencia y la naturaleza se dan la mano.
Su mina de piritas representa un fenómeno geológico de importancia mundial, pero también un ejemplo de cómo un pequeño pueblo puede mantener viva su identidad aprovechando su patrimonio natural.
Frente a los tópicos del vino o los monasterios, Navajún ofrece una experiencia distinta: la posibilidad de ver cómo la naturaleza crea geometría perfecta sin intervención humana. Y eso, en tiempos de artificio, tiene un valor incalculable.
Navajún, con sus menos de 30 habitantes censados, es una prueba de que los grandes tesoros no siempre se encuentran en los lugares más poblados. Su historia, ligada a la tierra y a la minería, se ha transformado en un ejemplo de sostenibilidad, ciencia y turismo rural.
Las piritas de Navajún, admiradas en todo el mundo, son su legado más brillante. Pero detrás de ese brillo dorado hay siglos de historia, un pueblo que resiste al olvido y una lección sobre la belleza oculta en las entrañas de la tierra riojana.
Cómo llegar a Navajún: Navajún es un pequeño municipio ubicado en la comarca del Alto Alhama, en el sureste de La Rioja, cerca de la frontera con Soria. Está a 106 kilómetros de Logroño. Desde la capital, tomar la N-232 y luego la LR-123.

