Fundado por monjes cistercienses en el siglo XII, el Monasterio de Piedra lo localiza el viajero en la localidad aragonesa de Nuévalos. Aparte de mucha historia, el lugar rezuma una belleza natural sin parangón.
El viajero puede dejarse llevar por el rumor del agua. Cascadas, grutas y hermosos saltos de agua conviven en un insólito vergel donde la vegetación reina en medio de un paisaje árido.
Oculto en uno de los rincones más remotos de la comunidad autónoma de Aragón, el Monasterio de Piedra fue donado por el rey Alonso II a una orden de monjes cistercienses en 1194, para que pudieran convertir el antiguo castillo árabe en un cenobio.
En el siglo XIX, el complejo fue subastado y pasó a manos de la familia Muntadas, quienes a lo largo de las generaciones transformaron el sitio en un hotel, spa y atracción turística, salvándolo del casi seguro abandono en los días de la desamortización española.
Dentro de los magníficos terrenos del antiguo monasterio se diseminan cascadas, grutas y jardines históricos, así como la primera piscifactoría del país.
La historia del Monasterio de Piedra
La fundación del Monasterio de Piedra se remonta al año 1194, cuando un grupo de monjes cistercienses se estableció en el lugar, atraídos por la belleza natural y la tranquilidad del entorno.
Durante siglos, el monasterio fue un centro de espiritualidad y producción agrícola, destacándose en la elaboración de vino y aceite. Sin embargo, en el siglo XIX, con la desamortización de Mendizábal, el monasterio fue abandonado y sus propiedades fueron vendidas.
En 1808, debido a la guerra de la Independencia, el monasterio fue desalojado. Fue en este periodo cuando se derrumbó la bóveda central de la iglesia y se profanaron imágenes.
Con posterioridad, en 1838, el monasterio y sus alrededores fueron adquiridos por la familia de los Duques de Villahermosa, quienes transformaron el lugar en un jardín paisajístico de estilo romántico, incorporando elementos arquitectónicos y naturales que han perdurado hasta la actualidad.
Atractivos turísticos del Monasterio de Piedra
Parque Natural del Monasterio de Piedra: El monasterio se encuentra rodeado por un extenso parque natural que combina elementos arquitectónicos y paisajísticos.
Este parque alberga una gran variedad de flora y fauna, además de cascadas, grutas y lagos que crean un entorno idílico para los visitantes. Entre las cascadas más destacadas se encuentran la Cola de Caballo, la Cascada del Marqués de Villahermosa o La Caprichosa.
Ya desde principios del siglo XIV llegaban a esta última cascada numerosos viajeros en busca de un milagro, pues cuenta la leyenda que si el destino de la persona que lo pide es caprichoso, puede cumplir deseos.
Monasterio Cisterciense: El monasterio en sí mismo es una joya arquitectónica que permite a los visitantes sumergirse en la historia y la espiritualidad de la Orden del Císter.
Se pueden visitar el claustro, la iglesia y otros espacios monásticos que conservan elementos originales y ofrecen una visión de la vida monástica medieval.
Algunas de sus estancias se pueden visitar todavía hoy, como la sala capitular, la cocina donde se elaboró el primer chocolate de Europa, la iglesia y su cripta, el refectorio o el lavatorio.
El acceso al monasterio se efectúa por la llamada Torre del Homenaje, donde hay un acceso en el extremo noreste de la muralla. La torre se encuentra sobre el arco de la entrada.
Museo del Vino de la Denominación de Origen Calatayud, situado en la antigua bodega del monasterio: Dado que la viticultura ha sido una actividad tradicional en la región, el Monasterio de Piedra alberga un museo dedicado a los caldos propios de la zona.
Esta galería expositiva ofrece una exposición sobre la historia de la viticultura en la zona, así como una tienda donde los visitantes pueden degustar y adquirir vinos locales.
Para aquellos que deseen prolongar su visita, el monasterio cuenta con un restaurante que ofrece una gastronomía basada en productos locales y de temporada.
Además, dispone de un hotel que permite a los huéspedes disfrutar de la tranquilidad del entorno y de las instalaciones del monasterio durante su estancia.
El entorno natural del Monasterio de Piedra es ideal para realizar actividades al aire libre. Los visitantes pueden disfrutar de rutas de senderismo, paseos en bicicleta y observación de aves, aprovechando la diversidad ecológica de la zona.
Cómo llegar al Monasterio de Piedra
El Monasterio de Piedra se encuentra a aproximadamente 100 kilómetros al oeste de Zaragoza, lo que facilita su acceso desde la capital aragonesa.
Se puede llegar en coche a través de la autovía A-2 y la carretera A-1502. Además, existen opciones de transporte público, como autobuses que conectan Zaragoza con Nuévalos, desde donde se puede acceder al monasterio.
Consejos para la visita
- Horarios y entradas: Es recomendable consultar los horarios de apertura y las tarifas de entrada antes de la visita, ya que pueden variar según la temporada. Además, se ofrecen visitas guiadas que proporcionan una comprensión más profunda de la historia y los elementos del monasterio.
- Ropa y calzado: Dado que el parque cuenta con senderos y áreas naturales, es aconsejable llevar ropa cómoda y calzado adecuado para caminar.
- Fotografía: El Monasterio de Piedra es un lugar pintoresco, por lo que el viajero no debe olvidar su cámara para capturar la belleza del entorno.

