En pleno corazón del litoral mediterráneo español, en la desembocadura del río Segura, se esconde uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de la presencia fenicia en la península ibérica: La Fonteta, situado en el término municipal de Guardamar del Segura, en la provincia de Alicante.
Este enclave fenicio, que ha sido objeto de excavaciones e investigaciones durante las últimas décadas, es fundamental para entender el proceso de colonización orientalizante en el sureste de la península y el inicio de las culturas ibéricas autóctonas.
¿Dónde se encuentra el yacimiento de La Fonteta?
El yacimiento arqueológico de La Fonteta está ubicado dentro del Parque Natural de las Dunas de Guardamar, en el litoral de la Comunidad Valenciana, en una zona que antiguamente era un pequeño istmo entre el río y el mar.
Se encuentra muy cerca de la actual desembocadura del río Segura, lo cual no es una coincidencia: los fenicios, grandes navegantes y comerciantes, eligieron este punto estratégico por su acceso marítimo, su posición comercial y su riqueza natural.
La proximidad al mar y a un río navegable convertía este enclave en un lugar ideal para establecer un puerto de intercambio comercial con las poblaciones indígenas del interior de la península ibérica.
Origen e historia de La Fonteta
Los restos hallados en La Fonteta han sido datados entre los siglos VIII y VI a.C., lo que lo convierte en uno de los primeros asentamientos fenicios del Mediterráneo occidental, y uno de los más importantes de la península ibérica junto a Gadir (Cádiz) y Malaka (Málaga).
La ciudad fenicia de La Fonteta fue fundada por colonos procedentes del actual Líbano, que llegaron a las costas españolas en busca de metales, productos agrícolas, madera y otros recursos.
Desde este enclave, los fenicios comerciaban con las comunidades indígenas, introduciendo en la península nuevas técnicas de navegación, escritura, cerámica, urbanismo, y productos exóticos como el vino, el aceite, el marfil o los tejidos tintados con púrpura.
Descubrimiento y excavaciones arqueológicas
El yacimiento de La Fonteta fue identificado en el siglo XX, pero no fue hasta la década de los años 80 cuando comenzaron las excavaciones sistemáticas.
Desde entonces, los trabajos arqueológicos han sido impulsados principalmente por la Universidad de Alicante, en colaboración con el Ayuntamiento de Guardamar del Segura y otras instituciones autonómicas y nacionales.
Uno de los principales retos de los arqueólogos fue trabajar en una zona muy sensible desde el punto de vista medioambiental, ya que La Fonteta está integrada dentro del ecosistema de dunas móviles de Guardamar, lo que obligó a combinar la investigación científica con medidas de conservación ecológica.
Las campañas arqueológicas han permitido desenterrar estructuras urbanas de gran complejidad, así como miles de objetos y restos materiales que confirman la existencia de un asentamiento fenicio plenamente desarrollado.
Arquitectura y urbanismo fenicio en La Fonteta
Uno de los hallazgos más relevantes en La Fonteta ha sido el de una muralla de gran envergadura que protegía el asentamiento. Esta muralla, construida en piedra y adobe, muestra un avanzado sistema defensivo con torres, bastiones y accesos controlados. Es considerada una de las estructuras defensivas fenicias mejor conservadas de todo el Mediterráneo occidental.
Dentro del perímetro amurallado se han identificado restos de viviendas, calles empedradas, almacenes y estructuras de uso comercial y doméstico.
Todo ello evidencia un modelo urbano planificado, siguiendo patrones típicos del urbanismo fenicio, con calles rectilíneas y manzanas regulares.
También se han hallado hornos alfareros, lo que indica una producción local de cerámica, tanto de uso cotidiano como de lujo. Además, se han encontrado objetos de importación procedentes de otras zonas del Mediterráneo, como ánforas griegas, escarabeos egipcios, joyas orientales y objetos metálicos de gran valor.
La Fonteta y el contacto con las culturas indígenas
Uno de los aspectos más fascinantes de La Fonteta es que permite estudiar el proceso de interacción entre los fenicios y las poblaciones indígenas del sureste peninsular.
Los intercambios comerciales no solo introdujeron nuevos productos, sino también ideas, creencias religiosas, técnicas constructivas y, en definitiva, un modelo de vida más urbano.
Se ha planteado que La Fonteta fue el origen de lo que más adelante se conocería como la Cultura Ibérica, resultado de la fusión entre elementos orientales y autóctonos.
Algunos investigadores consideran que los fenicios no impusieron su cultura, sino que participaron en una relación de simbiosis con los pueblos locales.
Un yacimiento único por su conservación
La singularidad de La Fonteta radica no solo en su antigüedad o en la riqueza de sus hallazgos, sino también en su excepcional estado de conservación.
Gracias a la acumulación de arena por el movimiento natural de las dunas, gran parte del yacimiento quedó sepultado y protegido durante siglos, lo que ha permitido que lleguen hasta nosotros estructuras completas y materiales bien conservados.
Este fenómeno natural, que en su momento representó un problema para la visibilidad del yacimiento, ha sido clave para preservar sus tesoros arqueológicos hasta su redescubrimiento.
Proyectos de conservación y puesta en valor
En los últimos años, la Generalitat Valenciana, el Ayuntamiento de Guardamar y diversas instituciones científicas han trabajado en proyectos de puesta en valor de La Fonteta, con el objetivo de abrirlo al público como parque arqueológico y espacio didáctico.
Se han implementado medidas de protección del entorno natural, senderos señalizados y materiales interpretativos para que los visitantes puedan comprender la importancia del lugar.
Asimismo, se está trabajando en la digitalización en 3D del yacimiento, la recreación virtual de sus estructuras y la creación de recursos educativos para escuelas y centros culturales.
También se están estudiando los restos hallados en los laboratorios del MARQ (Museo Arqueológico de Alicante) y otras instituciones, lo que sigue arrojando nueva luz sobre la vida cotidiana de los fenicios en tierras valencianas.
La Fonteta en el turismo cultural de Guardamar del Segura
Para el municipio de Guardamar del Segura, el yacimiento de La Fonteta supone una oportunidad única para atraer turismo cultural e histórico, más allá de su conocida oferta de sol y playa.
El patrimonio arqueológico, junto con otros elementos como el Castillo de Guardamar, el Museo Arqueológico Municipal o las dunas de Guardamar, permiten ofrecer una experiencia más completa y diferenciadora para los visitantes.
La creación de itinerarios culturales, talleres didácticos y visitas guiadas puede situar a Guardamar como un referente en la difusión del legado fenicio en el Mediterráneo occidental.
Cómo llegar a La Fonteta: Una vez en el pueblo, hay que ir al parque Alfonso XII, y allí, tras recorrer unos 500 metros nos desviamos a la izquierda y a unos 200 metros encontramos el acceso a los yacimientos La Fonteta y Califal. Llegamos al recinto y vemos que esta vallado, decidimos circundar el vallado en su totalidad para tomar alguna fotografía de lo que se pueda visualizar desde el exterior de la valla.

