España lleva décadas convirtiéndose en otros lugares del mundo ante las cámaras. Desiertos que se transformaron en Egipto, fortalezas medievales convertidas en reinos imaginarios, plazas españolas que hicieron las veces de ciudades galácticas y costas mediterráneas que se convirtieron en escenarios de aventuras.
Desde las grandes superproducciones de Hollywood de los años cincuenta y sesenta hasta series internacionales como Juego de Tronos, The Crown o La Casa del Dragón, la geografía española ha sido uno de los grandes platós cinematográficos de Europa.
Y no es solo historia del cine. El fenómeno continúa. España mantiene una potente industria de servicios de rodaje y numerosas film commissions trabajan actualmente para atraer producciones internacionales. Andalucía, por ejemplo, ofrece incentivos fiscales de hasta el 30 % para determinadas producciones internacionales y asistencia para facilitar los rodajes.
Una buena parte del pasado de Hollywood y su séptimo arte ha tenido como escenario ciudades y lugares con historia de nuestra geografía.
España reúne unas condiciones excepcionales para el rodaje: desiertos, playas, montañas, ciudades históricas, palacios, fortalezas, arquitectura medieval y paisajes capaces de representar lugares tan diferentes como Arabia, Roma, Jerusalén, México, Marruecos o incluso otros planetas.
La memoria del viajero aficionado a la crema del séptimo arte descubrirá los parajes y sitios que encumbraron a las estrellas del celuloide.

Almería, el Hollywood español
Si existe un lugar que simboliza la relación entre España y el cine internacional, ese es Almería. Su paisaje árido, su luz y la variedad de sus escenarios naturales hicieron de la provincia uno de los grandes territorios cinematográficos europeos desde la década de 1960.
Tabernas se convirtió en el gran territorio del western europeo, mientras que la capital, Cabo de Gata, Carboneras, Níjar y otros enclaves sirvieron para representar lugares tan distintos como Arabia, México, Oriente Próximo o el norte de África.
Lawrence de Arabia (1962), después de rodar en Jordania, se trasladó a Sevilla y a Almería. La producción, dirigida por David Lean, utilizó diferentes localizaciones españolas para recrear escenarios de Oriente Próximo. Almería fue una de ellas, junto con Sevilla. La capital almeriense llegó a representar El Cairo y otros espacios de la película.
Tabernas y Carboneras acogieron escenas y decorados importantes de la cinta. El almeriense parque de José Antonio se teatralizó como la ciudad de Damasco. La película contribuyó a consolidar la imagen de Almería como territorio capaz de sustituir cinematográficamente a los grandes paisajes desérticos de Oriente Próximo.
Peñíscola, Gerona, Zaragoza, Pamplona…
Muchos aficionados a las grandes producciones de Hollywood recordarán la conocida estampa de la silueta del castillo templario de Peñíscola (Castellón) en el rodaje de la no menos famosa película El Cid (1961), de Anthony Mann, con Charlton Heston y Sophia Loren como Don Rodrigo Díaz de Vivar y Doña Jimena. El filme también rodó parte de sus escenas en Belmonte, La Pedraza y Sierra de Guadarrama, entre otros escenarios.
Además de Gerona capital, Pandora y el holandés errante (1951) trajeron a sus protagonistas, Ava Gardner y James Mason a lugares tan hermosos como Tossa de Mar, Palamós, Platja d’Aro, Sant Feliu de Guixols y S’Agaró. Madrid, Granada y Soria albergaron una buena parte de las escenas de Doctor Zhivago (1965).
Aunque Doctor Zhivago transcurre principalmente en Rusia, buena parte de sus exteriores se rodaron en España. El caso demuestra una de las claves de la industria cinematográfica española de la época: la capacidad de convertir paisajes aparentemente familiares en territorios extranjeros mediante dirección artística, vestuario, iluminación y encuadres.
La capital de España, junto con Zaragoza acogieron el rodaje de Salomón y la Reina de Saba (1959), con Yul Brynner y Gina Lollobrigida como protagonistas. Por su parte, Orson Welles escogió Pamplona para rodar Don Quijote de Orson Wells (1992), obra que dejó inconclusa.

Stanley Kramer, director de Orgullo y Pasión (1957), señaló que apenas había encontrado diferencias entre Hollywood y España para rodar uno de sus mejores filmes, que tuvo como escenarios naturales Ávila, Segovia, San Lorenzo de El Escorial, Santiago de Compostela, Hoyo de Manzanares o Colmenar Viejo, entre otros lugares.
También en Madrid, en los Estudios Chamartín (interiores) y en Las Matas (exteriores), se rodó 55 días en Pekín (1963), de Nicholas Ray y como actores Charlton Heston, Ava Gardner y David Niven.
Tabernas: del spaghetti western al turismo cinematográfico
Si España cuenta con un auténtico plató de cine que marcó un definido estilo de hacer cine en el pasado, ese es el desierto de Tabernas (Almería), donde el spaghetti western de mediados de los años sesenta del pasado siglo encumbró la figura protagonista de Clint Eastwood en filmes como Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966). Esta última también tomó prestados escenarios localizados en Granada, Madrid y Burgos.
El paisaje de Tabernas no solo fue utilizado por cineastas italianos. Numerosas producciones internacionales encontraron allí un sustituto perfecto para los desiertos americanos, el norte de África o Oriente Próximo.
La relación entre Tabernas y el cine continúa viva. En 2026 se celebra la 16.ª edición del Almería Western Film Festival, y varios antiguos poblados cinematográficos continúan funcionando como atractivos turísticos.
Los antiguos decorados de los westerns se han convertido además en destinos turísticos. Oasys MiniHollywood conserva el poblado construido en 1965 para La muerte tenía un precio, mientras Fort Bravo conserva escenarios asociados a las producciones de Sergio Leone, incluido el famoso rancho de McBain de Hasta que llegó su hora.

Uno de los más recientes filmes de reconocido prestigio tanto a nivel de crítica como público rodado en tierras españolas ha sido Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen y Javier Bardem, Penélope Cruz y Scarlett Johansson como trío protagonista.
Como su título indica, emblemáticos lugares de la Ciudad Condal como el Parque Güell o La Pedrera, o de Oviedo como la confitería Camilo de Blas o la iglesia San Julián de los Prados respaldaron la popularidad turística de ambas ciudades a nivel mundial.
Quizás no han tenido tanta repercusión como las citadas hasta el momento, pero otras grandes producciones de la meca del cine también escogieron lugares de nuestra geografía para escenificar sus guiones. Algunos ejemplos son Cleopatra (1963; Almería), Conan el Bárbaro (1982; Almería, Segovia y Cuenca), Indiana Jones y la Última Cruzada (1989; Almería y Granada), Star Wars; Episodio II. El ataque de los clones (2002; Plaza de España de Sevilla).
En Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones, la Plaza de España de Sevilla se convirtió en uno de los escenarios del planeta Naboo. La arquitectura regionalista del conjunto sevillano adquirió así una dimensión galáctica que todavía hoy atrae a los aficionados de la saga.
La localización constituye uno de los ejemplos más singulares de turismo cinematográfico en España: un espacio monumental diseñado para una exposición nacional a comienzos del siglo XX terminó formando parte del universo imaginario de George Lucas.
Indiana Jones en España
Uno de los escenarios españoles más reconocibles para los aficionados al cine de aventuras aparece en Indiana Jones y la última cruzada (1989). Steven Spielberg utilizó diferentes localizaciones de Almería para representar escenarios de la ficticia República de Hatay.
La ciudad de Almería, La Chanca, la Escuela de Artes y otros espacios de la provincia forman parte de este recorrido cinematográfico. Pero uno de los lugares más reconocibles es la playa de Mónsul, en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar.
Conan el Bárbaro: Almería, Segovia y Cuenca
La España de los años ochenta también sirvió de escenario para Conan el Bárbaro (1982), protagonizada por Arnold Schwarzenegger. Almería fue uno de sus principales territorios de rodaje, aunque la producción utilizó también localizaciones de Segovia y Cuenca.
En Almería, la Alcazaba desempeñó un papel destacado dentro de las localizaciones cinematográficas de la película.
Juego de Tronos: España se convierte en Poniente
La llegada de Juego de Tronos supuso un nuevo capítulo en la historia cinematográfica de España. Andalucía se convirtió en uno de los principales territorios de rodaje de la serie, que utilizó monumentos y paisajes españoles para representar algunos de los lugares fundamentales del universo creado por George R. R. Martin.
El Real Alcázar de Sevilla se convirtió en los Jardines del Agua de Dorne; la plaza de toros de Osuna apareció como las arenas de Meereen y el puente romano de Córdoba representó el Puente Largo de Volantis.

La producción regresó posteriormente a Andalucía. En la sexta temporada se utilizaron localizaciones de Almería, entre ellas la Alcazaba, Tabernas, Sorbas, Carboneras, Pechina y el Chorrillo de Sierra Alhamilla.
Y en la octava y última temporada, el conjunto arqueológico de Itálica, en Santiponce (Sevilla), volvió a transformarse en Pozo de Dragones.
El fenómeno continuó con La Casa del Dragón, precuela de Juego de Tronos. Andalucía volvió a aparecer en pantalla y el Castillo de La Calahorra, en Granada, fue utilizado como localización en la primera temporada.
The Crown: España vuelve a ser escenario de la realeza británica
La serie The Crown también utilizó localizaciones españolas. Para su quinta temporada, el equipo rodó en diferentes puntos de Andalucía, entre ellos Baelo Claudia, Tarifa, Cádiz, Marbella, Jerez y Sevilla. Algunos de estos escenarios sirvieron para recrear episodios relacionados con Diana de Gales y Dodi Al-Fayed.
Viajar por España siguiendo las películas
Una de las consecuencias de esta larga relación entre España y el cine es el nacimiento del turismo cinematográfico. Hoy es posible diseñar viajes siguiendo las huellas de Indiana Jones, Star Wars, Juego de Tronos, Lawrence de Arabia o los westerns de Sergio Leone.
Andalucía Film Commission ha desarrollado incluso rutas y mapas cinematográficos que permiten localizar escenarios de películas y series. Su proyecto «Andalucía, destino de cine» reúne más de 170 destinos cinematográficos relacionados con más de 145 películas y series.
