48 horas en Madrid parece que no da para mucho. Sin embargo, esto no es verdad. Dos días enteros en la capital de España son suficientes para conocer algo de historia. Hablar de Madrid es hablar de un lugar con mucho pasado. Tiene monumentos, museos, parques y exposiciones, se pueden realizar numerosas actividades lúdicas, disfrutar de su gastronomía y restaurantes, o de sus comercios y zonas de tiendas. Vayamos a disfrutar la historia de Madrid.
Cafés literarios con historia
Los lugares con historia de Madrid son variopintos: desde locales con gran solera donde tomar un café que puede ser toda una aventura literaria, hasta museos en los que el viajero podría perderse durante días y días, pasando por fantásticos restaurantes y mercados donde tomar unas excelentes tapas, como los famosos huevos estrellados de Lucio, el entretenidísimo mercadillo del Rastro que se celebra los domingos, y hasta un día en el zoo o en el parque de atracciones.
Madrid comenzó su andadura histórica como Mayrït o Magrit, un modesto castillo de las defensas avanzadas de Toledo. Todavía quedan restos de su muralla árabe en la cuesta de la Vega, cerca de la catedral de la Almudena. Es posible que Madrid no existiera ante de la invasión de los árabes. Felipe II la designó sede de la corte en 1561 y desde entonces no ha dejado de crecer.

Ya habitada en el Paleolítico
Aunque los hallazgos arqueológicos aparecidos en los alrededores de Madrid (junto a los ríos Manzanares y Jarama, y en Ciempozuelos) prueban la presencia humana en la zona desde los tiempos del Paleolítico.
En 1860 se aprobó el Plan Castro que iba a definir el ensanche de Madrid en los barrios de Salamanca, Argüelles y Embajadores. La ciudad recibió entonces las sedes de las nuevas instituciones de la sociedad democrática, el Parlamento, la Bolsa y el Banco de España.
Lugares imprescindibles de Madrid
Existen lugares que hay que ver si es la primera visita a Madrid, como la Puerta del Sol, la estatua del Oso y el madroño o la Plaza Mayor. Por no hablar de los museos de la capital como El Prado, el Thyssen, el Reina Sofía, y otros muchos de todo tipo y gustos.
Madrid vive en la calle y se muestra abierta, dinámica, se renueva en su centro y crea nuevos barrios de trabajo y desarrollo con una energía muy cálida. ¿Lo indispensable para ver? También el Palacio Real, la catedral de la Almudena, el Monasterio de las Descalzas Reales, el Teatro Real, un paseo por el Madrid de los Austrias…


