Aparte de la belleza de sus colosales montes y escarpadas costas, ofrece una cocina extraordinaria, una atractiva cultura y fabulosos viajes por carretera que permiten avistar alces.
Canadá es el segundo país más grande del globo y abarca una infinidad de paisajes repartidos en seis husos horarios: altas montañas, resplandecientes glaciares, fantasmagóricas selvas tropicales y playas aisladas. Y también la historia de Canadá.
Hay muchos sitios memorables y gran variedad de personajes. Abundan los osos pardos y polares, las ballenas y los queridos alces.
Canadá es muy diversa en toda su extensión y en cada ciudad, algo que se percibe en la música, el arte y la gastronomía. Se puede tomar un café con leche y un cruasán de hojaldre en una terraza de Montreal o visitar un mercado asiático nocturno y comer fideos en Vancouver.
El viajero también puede unirse a una primitiva fiesta celta con gaitas en la isla de Cabo Bretón, recorrer en piragua los bosques y aldeas aborígenes de Haida Gwaii, asistir al Festival Internacional de Teatro Alternativo de Edmonton o al famoso Festival de Cine de Toronto.
Diez lugares que visitar en Canadá
1) Haida Gwaii
Antaño conocido como las islas de la Reina Carlota, este archipiélago en forma de daga, a 80 km de la costa de la Columbia Británica, es un viaje mágico repleto de grandes piceas y cedros en un aun agreste paisaje anegado. Águilas calvas y osos pueblan el bosque antiguo, y leones marinos y orcas surcan sus aguas.
2) Reserva Parque Nacional Nahanni
Bellas fuentes termales. Gargantas embrujadas y glotones osos pardos pueblan este parque, próximo a la frontera con el Yukón, accesible solo en avión y visitado apenas por 1.000 personas al año. Recorre 500 km por los montes Mckenzie entre altísimas cascadas.
3) Vancouver
Vancouver es una relajada metrópoli amante del cóctel rezume belleza. Con montañas esquimales en las afueras, 11 playas en torno al centro y la densa plurisilva de Stanley Park a unas manzanas de los rascacielos, es una armónica fusión de ciudad y naturaleza que combina el estilo de Hollywood con su audaz contracultura.
4) Montañas Rocosas
Las cordillera nevada que sirve de frontera entre la Columbia Británica y Alberta asoma y excita. Sus cuatro parques naturales (Banff, Yoco, Kootenay y Jasper) ofrecen infinitas oportunidades de explorar su exuberante naturaleza con un laberinto de senderos, torrentes y pistas de esquí.
5) Cataratas del Niágara
Abarrotadas, turísticas y ni siquiera figuran entre las 500 mas altas del mundo, pero cuando estos vigorosos brazos de agua caen en forma de arco sobre el precipicio como cristal rugiendo en el vacío, impresionan de veras.
6) Ruta de Cabot
Sus 300 km serpentean ascendiendo por montañas costeras, con sobrecogedoras vistas marinas en cada recodo, ballenas saltarinas frente a la costa, alces que pastan en las cunetas y muchas sendas para caminar.
7) Autopista Transcanadiense
La principal arteria del país recorre 7.800 km desde St John’s (Terranova) hasta Victoria (Columbia Británica) y concentra sus mejores atractivos. El Parque Nacional Gros Morne, la isla de Cabo Bretón, Quebec, Banff y el Parque Nacional Yoco son algunas escalas.
8) Casco antiguo de Quebec
La capital de Quebec tiene más de 400 años de historia, y sus muros de piedra, sus catedrales con chapiteles y sus cafés con jazz de fondo le dan el ambiente, el romanticismo, la decadencia y el misterio de las ciudades europeas.
9) Isla Manitoulin
En pleno centro del lago Hurón, la mayor isla de agua dulce del globo es un pausado enclave con playas y casitas de verano. Recortadas extensiones de cuarcita blanca y afloramientos de granito bordean su costa y brindan rutilantes visitas.
10) Las praderas
En el centro de Canadá reina la soledad. Las llanuras de Manitoba y Saskatchewan son una sucesión de cambios de trigo que se difuminan en el horizonte con la luz del sol. Las espigas se agitan al viento como un océano solo interrumpido por algún sitio que se alza como un gran buque.
