Existen lugares donde el paisaje conserva la memoria de quienes lo habitaron. Fuentes de León, en el sur de la provincia de Badajoz, es uno de ellos. Bajo sus sierras se esconde un complejo de cavidades en el que la geología y la arqueología se encuentran de una manera excepcional: las Cuevas de Fuentes de León han proporcionado evidencias de presencia humana que se remontan a más de 180.000 años y han documentado ocupaciones posteriores hasta épocas históricas.
Pero la historia de estas cuevas no está cerrada. En 2025 apareció una nueva cavidad y, durante la campaña arqueológica del verano de 2026, los investigadores descubrieron una sala que ha permitido conectar la Cueva de los Postes con esa nueva Cueva Nueva. El hallazgo ha abierto alrededor de 100 metros de nuevas galerías y confirma que ambas forman parte de un mismo sistema kárstico.
Veinticinco años después de las primeras investigaciones del Proyecto Orígenes, Fuentes de León continúa siendo un laboratorio excepcional para conocer la relación entre los seres humanos, los animales y el paisaje del suroeste de la península ibérica.
La prehistoria de Fuentes de León
Uno de los hallazgos más extraordinarios es una falange humana recuperada en la Cueva de los Postes y asociada a un nivel del Pleistoceno de más de 180.000 años. Su importancia reside en que constituye una evidencia excepcional de presencia humana en Extremadura durante el Paleolítico Medio.
Los investigadores han planteado su posible relación con poblaciones preneandertales o neandertales, aunque la reducida muestra disponible obliga a mantener cierta cautela sobre su atribución taxonómica.
La falange humana hallada en la Cueva de los Postes ha sido presentada divulgativamente como perteneciente a una mujer joven, de aproximadamente 20-24 años, y en ocasiones ha recibido el sobrenombre de “la abuela de Extremadura”.
Sin embargo, conviene diferenciar esta denominación divulgativa de lo que permite afirmar estrictamente la investigación científica: se trata de un único resto humano y su atribución concreta continúa siendo una cuestión abierta.
El Proyecto Orígenes comenzó a finales de la década de 1990 con las primeras prospecciones destinadas a localizar las cavidades y evaluar su potencial arqueológico. Las excavaciones sistemáticas comenzaron posteriormente y desde entonces han permitido documentar distintas fases de ocupación humana.
En 2026 se cumplen 25 años de aquellas primeras investigaciones, una efeméride que demuestra la continuidad de un proyecto que ha convertido Fuentes de León en uno de los enclaves arqueológicos prehistóricos más destacados de Extremadura.
Se trabaja en el estudio de las diferentes ocupaciones humanas detectadas en las cuevas de los Postes, de los Caballos y del Agua. Los Postes es una pequeña cavidad de unos 180 metros cuadrados de superficie donde se ha hallado material de cronología romana, objetos de tradición indígena, útiles líricos, óseos y decorativos de origen prehistórico.
La Cueva de los Postes concentra una extraordinaria secuencia arqueológica. En ella se han documentado ocupaciones correspondientes a diferentes momentos de la Prehistoria, además de evidencias de época romana. El yacimiento ha proporcionado restos de fauna, industria lítica, elementos cerámicos y restos humanos de diferentes cronologías.
Entre los hallazgos prehistóricos destacan materiales asociados al Neolítico y a la Edad del Cobre, mientras que el nivel pleistocénico ha proporcionado restos faunísticos de bóvidos, osos y quelonios, además de la célebre falange humana.

La Edad del Cobre también dejó su huella
Las cuevas no solo hablan de los primeros pobladores de la Prehistoria. Las excavaciones han permitido documentar también actividades funerarias de la Edad del Cobre, hace unos 4.500 años.
Entre los materiales recuperados figuran ídolos tipo falange decorados mediante incisiones, un posible enmangue de hueso con decoración reticulada, conchas marinas perforadas, cuentas de collar y diferentes útiles líticos.
Estos objetos muestran que las cavidades tuvieron funciones rituales y funerarias mucho después de las primeras ocupaciones paleolíticas y ayudan a reconstruir las prácticas simbólicas de las comunidades prehistóricas que habitaron este territorio.
Trabajos más arduos y continuados en el tiempo lograron descubrir un notable conjunto de restos faunísticos con presencia de bóvidos, úrsidos y quelonios, además de un par de objetos líricos sobre sílex negro y una falange humana del que a día de hoy es el primer y único resto de homínido en Extremadura, que indica la ocupación humana de la cueva durante el Paleolítico Medio.
Un mundo subterráneo creado por el agua
De entre todos los los valores visitables con los que cuenta la localidad pacen, destaca por encima de todas el conjunto de cuevas al sur del término municipal, auténtico corazón del Monumento Natural Cuevas de Fuentes de León, que abarca la protección de 1.020 hectáreas de uno de los espacios paisajísticos y naturales mejor conservados de la región.
El conjunto se formó mediante procesos kársticos relacionados con la acción del agua sobre las rocas carbonatadas. Estalactitas, estalagmitas, coladas, sifones, espículas de aragonito y otras formaciones decoran las cavidades.
El Monumento Natural protege actualmente alrededor de 1.020 hectáreas y engloba un conjunto de cuevas y simas repartidas por distintos sectores del término municipal.
El Monumento Natural está formado por un complejo sistema de cavidades y simas, entre las que destacan las cuevas de Los Postes, del Agua, Masero, El Caballo y La Lamparilla, además de la Sima de los Cochinos. La investigación continúa modificando el conocimiento de este entramado subterráneo.
Las cuevas todavía no han terminado de hablar
En agosto de 2026 los investigadores localizaron una nueva sala que conecta la Cueva de los Postes con la Cueva Nueva, descubierta en 2025. El hallazgo permitió explorar unos 100 metros de nuevas galerías y confirmó que ambas cavidades pertenecen al mismo sistema kárstico. El descubrimiento coincide con el 25.º aniversario del Proyecto Orígenes.
La conexión confirma que ambas cavidades forman parte de un mismo sistema kárstico, organizado en diferentes niveles y galerías. El descubrimiento no solo amplía el espacio conocido del Monumento Natural: también abre nuevas posibilidades para comprender su evolución geológica y la relación entre las diferentes cavidades.
Las obras de rehabilitación del convento de San Diego de Alcalá o la creación de un Centro de Interpretación de la Naturaleza son otras dos recomendables visitas. El Centro de Interpretación constituye una buena introducción antes de adentrarse en el mundo subterráneo. Su función es explicar los valores naturales, geológicos y patrimoniales del entorno y contextualizar la visita a las cuevas.
Este último cuenta con una exposición museográfica permanente en la que el viajero toma conciencia de la riqueza y biodiversidad del entorno natural que le rodea, además de servir de antesala para la visita a las cavidades. El Centro tiene además una excelente colección de fósiles y minerales procedentes de una donación particular.

La historia de Fuentes de León
Las cuevas prehistóricas de Fuentes de León no son el único vestigio arqueológico del lugar y alrededores. Muy interesante resulta el asentamiento de la Edad del Hierro de los altos de la sierra del Castro, poblado fortificado de reducidas dimensiones similar al Castrejón de Capote, que puede visitarse en la localidad cercana de Higuera la Real, fiel exponente de las últimas ocupaciones protohistóricas y del proceso de romanización en este territorio, en el que tuvo protagonismo la ciudad romana de Nertobriga, junto a Fregenal de la Sierra.
Su interés aumenta al situarlo dentro del paisaje arqueológico de la Baja Extremadura y del proceso de transformación que acompañó a la llegada de Roma.
En este contexto adquiere importancia Nertobriga, la ciudad romana situada en el entorno de Fregenal de la Sierra, que ayuda a entender la progresiva integración de este territorio en las estructuras políticas y económicas romanas.
Otro vestigio de interés, de nuevo en Fuentes de León, es la villa romana del Sexmo, buen reflejo de la plenitud de la romanización en una zona posiblemente vinculada a la explotación minera del territorio.
Las etapas musulmana y medieval tienen una magnífica representación en los restos conservados en el castillos del Cuerno, que pueden conocerse en el marco de las visitas ofertadas dentro del Monumento Natural, junto a la arquitectura religiosa de la villa y el conjunto de fuentes y molinos medievales conservados en los alrededores de Fuentes de León.

Qué ver en Fuentes de León
Fuentes de León es uno de los mejores ejemplos de belleza paisajística que ofrece la dehesa de la comunidad de Extremadura en esta zona casi en el límite de la provincia de Huelva.
El actual núcleo de Fuentes de León es medieval, pero la ocupación humana de su territorio se remonta a la Prehistoria. El entorno conserva testimonios neolíticos, protohistóricos, romanos y medievales que permiten reconstruir una larga secuencia histórica anterior a la formación de la población actual.
El casco viejo de Fuentes de León aparece repleto de ejemplos de arquitectura popular serrana con predominio del encalado. Destacan la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles, que es de estilo gótico-mudéjar, con una torre enjalbegada, y la curiosa plaza de toros, en el propio caserío, dentro de una manzana de casas, con gradas de mampostería. La plaza del Ayuntamiento es el centro neurálgico del pueblo.
El Castillo del Cuerno: la Edad Media sobre la sierra
Para completar la historia de Fuentes de León hay que ascender también hacia el Castillo del Cuerno. El enclave conserva los restos de una fortificación vinculada a la ocupación medieval del territorio y constituye uno de los mejores lugares para comprender la posición estratégica de la localidad en el paisaje serrano.
Tras la conquista cristiana del territorio en el siglo XIII, Fuentes de León quedó vinculada a la Orden de Santiago, cuya presencia marcó profundamente la evolución medieval y posterior de la población.
No sabe bien a ciencia cierta las posibilidades que ofrece al viajero la historia de Extremadura para ser visitada a lo largo y ancho de toda la autonomía, que da para mucho, en todos los sentidos.
Desde restos y vestigios de alabada impronta romana, como en Medellín, Azuaga o la Vía de la Plata, otros de origen celta como la cacereña San Martín de Trevejo, medievales con castillos imponentes como Feria o Alburquerque, decimonónicas como Llerena, a rutas de pasado de calado, como la que comprende parte de la vida de Isabel la Católica. Las posibilidades son inmensas.
