Algunos la conocen como la pequeña Capilla Sixtina del arte rupestre. Ubicado en Ciudad Real y con más de 100 motivos que representan figuras humanas, sobresale el yacimiento rupestre de Peña Escrita, un espacio que atesora un amplio conjunto de pinturas con muchos siglos de antigüedad.
Este espléndido conjunto antediluviano se localiza cerca de Fuencaliente, un pintoresco municipio manchego que tiene una población que ronda los 1.100 habitantes.
Fuencaliente destaca por su rica historia, su patrimonio cultural y natural, además de sus atractivos turísticos que atraen a visitantes de diversas partes del mundo.
La historia de Fuencaliente
El origen de Fuencaliente se remonta a tiempos prehistóricos, como lo evidencian los yacimientos de arte rupestre de Peña Escrita y La Batanera, que albergan algunas de las primeras pinturas rupestres descubiertas en el mundo.
Estas pinturas, que datan del Calcolítico y la Edad de Bronce, representan figuras humanas y geométricas y se encuentran en abrigos de roca cuarcítica situados en las estribaciones de Sierra Morena. La visita a estos yacimientos permite adentrarse en la prehistoria y apreciar el arte de nuestros antepasados.
¿Y por qué son mundialmente famosas? Porque el descubrimiento del yacimiento de Peña Escrita tuvo lugar en el año 1783, siendo el primero del mundo en su tipo. Todo un acontecimiento. Y es que en la actualidad se pueden apreciar un total de 104 motivos distribuidos en ocho paneles.
La técnica utilizada, a base de pigmentos naturales en tonos rojizos, ha permitido que estas representaciones perduren a lo largo de los siglos, convirtiendo a este yacimiento en un testimonio invaluable de las antiguas comunidades que habitaron la zona.
Durante la Edad Media, Fuencaliente se convirtió en un importante lugar de peregrinación, como se recoge en documentos de la catedral de Córdoba, estando justo antes de llegar a Despeñaperros.

Ya en el siglo XVIII, la localidad manchega experimentó un auge gracias a la construcción de una ermita dedicada a San Antonio, situada sobre un manantial de aguas termales que brotan bajo la iglesia.
Qué ver en Fuencaliente
Fuencaliente puede presumir de un casco histórico de postín por cuyas estrechas calles empedradas el viajero puede descubrir su pasado.
Uno de los monumentos más destacados es la ermita de San Antonio. Situada en el antiguo Camino Real, este templo fue construido en el siglo XVIII y remodelado por última vez en 2003.
En su interior, se celebra todos los años la misa del Domingo de Ramos y, durante la festividad de la Cruz de Mayo, los vecinos elaboran en su interior una cruz con flores naturales.
De los dos ya citados yacimientos de arte rupestre, merece la pena visitar su centro de interpretación. Se trata de un lugar que ofrece una visión detallada sobre estos antiquísimos lugares.
A través de exposiciones y actividades educativas, los visitantes pueden profundizar en la historia y el significado de las pinturas rupestres encontradas en la región.
Si se opta por la naturaleza, uno de los hitos de Fuencaliente es el Parque Natural Valle de Alcudia y Sierra Madrona. El pueblo estña en su corazón, una extensa área protegida que ofrece paisajes impresionantes, una rica biodiversidad y múltiples rutas de senderismo.
Esta zona natural es ideal para los amantes de las actividades al aire libre, como el senderismo, la observación de fauna y flora, y la fotografía de paisajes.
Rutas como la del Barranco de las Piedras o la del Collado de Hornilleros ofrecen vistas panorámicas, diversidad de flora y fauna, y la oportunidad de disfrutar de la tranquilidad del entorno.
Otro secreto de Fuencaliente es su balneario termal. Aprovechando el manantial de aguas termales que brotan bajo la iglesia, la localidad ciudadrealeña alberga un balneario que ofrece tratamientos de salud y bienestar.
Las aguas termales son conocidas por sus propiedades terapéuticas, especialmente en afecciones de la piel y el aparato respiratorio. El balneario proporciona una experiencia relajante y revitalizante en un entorno natural.
Fuencaliente celebra diversas festividades a lo largo del año que reflejan su rica cultura y tradiciones. La Fiesta de la Virgen de los Baños es una de las más destacadas, donde los vecinos participan en procesiones, misas y actividades culturales.

Además, la festividad de la Cruz de Mayo, celebrada en la ermita de San Antonio, es una tradición local donde se elaboran cruces con flores naturales y se realizan actividades comunitarias.
La gastronomía de Fuencaliente está influenciada por la tradición manchega, que ofrece platos típicos como el pisto manchego, las migas, el queso manchego y el vino de la región.
Los restaurantes locales brindan una experiencia culinaria auténtica que permite a los visitantes degustar los sabores tradicionales de Castilla-La Mancha.
El viajero no podrá abandonar Fuencaliente sin asomarse a varios de sus miradores naturales, que ofrecen vistas espectaculares del paisaje circundante.
El Mirador de Peña Escrita es uno de los más destacados, que proporciona una panorámica de la Sierra Madrona y el Valle de Alcudia. Estas bellas vistas son ideales para la fotografía y la contemplación de la naturaleza.
La ubicación de Fuencaliente, alejada de la contaminación lumínica de las grandes ciudades, la convierte en un lugar ideal para la observación astronómica.
Diversas asociaciones y grupos locales organizan actividades de observación de estrellas y planetas, permitiendo a los visitantes disfrutar del cielo nocturno.
Cómo llegar a Fuencaliente: Desde Ciudad Real, el viaje es de alrededor de 1 hora y 10 minutos por las vías A-41 y N-420. Por su parte, desde Córdoba, tiene la misma duración pero por las carreteras A-4 y N-420.


«Los Pilares de Carreño» un lugar lleno de magia y historia aun muy poco conocida.
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