La Real Fábrica de Armas de Eugi en Navarra


Fue el primer ejemplo de fábrica-población de España, desarrollada en la segunda mitad del siglo XVIII por ingenieros militares franceses. Se trata de la Real Fábrica de Municiones de Eugi, en en el paraje de Olaberri, Navarra, cuyas ruinas perviven enmascaradas dentro de un denso bosque de hayas.

La historia de la fábrica de armas de Eugi

Medio millar de personas llegaron a ocupar un conjunto monumental de unos 10.000 metros cuadrados de extensión levantado en tiempos del rey Borbón Carlos III para fabricar cañones y armas ligeras de hierro, entre otras.

Erigido en 1776, permanecería abierto hasta el año 1794, momento en el que fue destruido por los franceses en la guerra de la Convención.

Desde finales del siglo XVII, la Corona española había cedido el establecimiento al Marqués de Monterreal, José de Aldaz, quien fue beneficiario de una contrata para el suministro de municiones, fundamentalmente balas de cañón, para el ejército patrio.

Su abundante producción dio lugar a la construcción de un poblado anexo con escuela, centro médico y capilla. En Eugi la tradición siderometalúrgica hunde sus orígenes en la Edad Media, aunque no se descarta que fuera anterior y siempre ha estado unida al río, pues el funcionamiento de los hornos y pesados martillos necesitaban de la fuerza hidráulica que este aportaba.

Cascos, espadas y armaduras en Eugi

La ferrería de la localidad navarra Eugi fue conocida desde finales del siglo XV. Anteriormente a la conquista castellana ya era reconocida por la realización en la misma de cascos, espadas o armaduras para los soldados del reino de Navarra.

fabrica_eugi
Todavía perduran algunos restos de la Real Fábrica de Armas de Eugi.

La fábrica contaba con dos hornos de fundición en un mismo edificio, el de Santa Bárbara, que fue inaugurado en el año 1766 y tenía forma de pirámide truncada, y el horno de Santiago, de planta circular. Al lado de ellos se encontraba la carbonera menor.

El planteamiento fue concebido para crear una unidad autosuficiente, con funciones eminentemente industriales, pero que debía satisfacer además, necesidades residenciales, de orden, defensa y abastecimiento. El objetivo se logró.

Si se sigue el curso del río, las ruinas de las instalaciones continúan con la presencia de la carbonera mayor o de San Lorenzo, un edificio que podía acoger hasta 27.000 cargas de carbón.

Bolas de cañón para calentar la leche

En la Real Fábrica de Municiones de Eugi se hacían bolas de cañón, conocidas también como pelotas. Se sabe que las gentes del lugar las utilizaban en el pasado cuando las encontraban en el río para calentar la leche.

Ocho arcos de sillería canalizaban el río en donde se colocaban las ruedas hidráulicas para mover fuelles y martinetes y el recinto lo terminaba cerrando la Puerta de Francia. Desde allí un camino ascendía por entre el hayedo, paralelo al rio hasta alcanzar el puerto de Urkiaga.

La intensa actividad fabril de los primeros años, que requirió un gran consumo de carbón vegetal, comenzó a esquilmar el bosque circundante.

A partir de 1773 se tomó la decisión de empezar a repoblarlo siguiendo la norma de plantar un árbol por cada uno que se talaba. En los siguientes dieciséis años se llegaron a plantar más de 250.000 ejemplares de haya, roble y castaño.

navarra_eugi
La vegetación oculta parte de lo que fue la siderurgia armamentística de este lugar.

Antes de Carlos III, la fábrica estuvo situada en el paraje de Olazar y fue adquirida por Felipe II, quien se trajo para trabajar a armeros importantes de Milán.

Elaboraron las armaduras infantiles de Felipe III y Felipe IV, consideradas entre las mejores del mundo y que en la actualidad se exponen en el Museo de Armería de Madrid. Aquí se conservan hasta ocho armaduras realizadas en Eugi a principios del siglo XVII.

Las condiciones de vida, no obstante, eran duras. No llegaba mucha comida, la fábrica se encontraba aislada de otras poblaciones más grandes y los operarios industriales ganaban un salario muy bajo.

En la actualidad, hoy día, puebla el silencio en los restos de la Real Fábrica de Eugi. Apenas quedan algunos de sus arcos y muros ocultos bajo la maleza. Sin duda, se trata de una importante muestra de la arqueología industrial del siglo XVIII.

También historia posee otra Real Fábrica, la de Toledo, que existió en España por orden también del monarca Carlos III en 1761. Allí se fabricaban básicamente tres tipos de espadas en su etapa inicial: la de Caballería, la de Dragones y la de Infantería.

Cómo llegar a Eugi: Para llegar aquí el viajero podrá hacerlo en coche por carretera (hay unos pocos sitios para aparcar junto a la misma), en bicicleta o paseando junto al Río Arga, que es el que acaba formando el pantano de Eugui y cuyo cauce transcurre paralelo a la carretera nacional NA-138.


Javier Ramos de los Santoshttps://lugaresconhistoria.com/acerca-de
Periodista e investigador editorial en Lugares con Historia, donde analiza y documenta lugares históricos, enclaves patrimoniales y acontecimientos relevantes a partir de fuentes contrastadas, documentación histórica y análisis contextual riguroso.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más artículos