Posiblemente sea la aldea más famosa de España, ya que aquí tiene lugar cada mes de mayo una romería que es ya universal en honor a la Virgen, esa Blanca Paloma que guarda con celo su ermita, protegida por una reja que los almonteños no dudan en saltar para sacarla en procesión.
La ermita del Rocío está en un estribo de tierra lamido por las marismas del arroyo de la Rocina, a 15 kilómetros de Almonte. A su alrededor ha crecido un poblado fantasma de calles de arena, casi totalmente tomado por deshabitadas casas de hermandades.
La Ermita de Nuestra Señora del Rocío es el santuario mariano más importante de Andalucía, con un edificio actual terminado en 1969, diseñado por los arquitectos Antonio Delgado y Roig y Alberto Balbontín de Orta.
Desde 2006, la aldea y su santuario están protegidos como Bien de Interés Cultural en la categoría de Sitio Histórico, lo que subraya su importancia patrimonial.
Las Marismas de Doñana se transforman el sábado, domingo y lunes de Pentecostés, porque se celebra el Rocío. El día de la romería se congrega allí más de un millón de personas, casi todas durmiendo al raso o en coches y carromatos.
Hasta Juan Pablo II se decayó ‘rociero’ en un multitudinario acto durante su visita a La Rocina. El sábado desfilan las hermandades ante el Santuario. El domingo, misa en El Real y fiesta. El lunes, el asalto. La locura. La procesión. Desde 2012, la ermita está vinculada a la Basílica de Santa María la Mayor de Roma, algo excepcional fuera de Italia.
La historia de El Rocío
La primera ermita se construyó entre finales del siglo XIII y comienzos del XIV tras la conquista cristiana de la zona por Alfonso X el Sabio, quien ordenó la construcción del templo bajo la advocación de Santa María de las Rocinas.
¿Qué misterio tiene esta Virgen con tanto pode de convocatoria? Según la tradición, a principios del siglo XV un cazador encontró la imagen y cargó con ella para llevarla a la iglesia de Almonte, pero a mitad del camino se quedó dormido. Cuando despertó, la imagen había regresado al lugar de La Rocina.
Al igual que muchas tradiciones marianas, la leyenda del hallazgo de la imagen contribuyó a la fortaleza de la devoción popular: se dice que el cazador no pudo llevarla hasta Almonte porque la imagen siempre retornaba al lugar donde fue encontrada.
Los almonteños interpretaron este milagro como señal divina y acordaron construirle allí mismo una ermita. Este primitivo santuario resultó destruido por el terremoto de Lisboa (1755), pero se reconstruyó inmediatamente después. El actual, de proporciones basilicales, se inauguró en 1981.
En 1649, una horrorosa epidemia amenazaba Almonte. Los almonteños llevaron a su virgen al pueblo, y la amenaza quedó a puertas de la localidad, sin pasar al pueblo. Los lugareños decidieron nombrarla patrona del pueblo. Y consensuaron que el segundo día de Pascua del Espíritu Santo sería su fiesta. Y allí empezó la romería de verdad y comenzaron a andar las Hermandades.
La de Almonte es la Hermandad Matriz, por eso tiene el privilegio de ser la primera en llegar a la a aldea y la última en estar unto a la Blanca Paloma. Es la única, además, que no lleva carreta, por lo que el Sinpecado lo lleva un cabalista en el estribo.
La ermita que hoy se visita fue construida entre 1964 y 1969 y presenta un estilo neobarroco regionalista andaluz, con influencias de la arquitectura popular de la zona.
El interior cuenta con tres naves de estilo basílica y columnas de mármol rojo con capiteles corintios, además de vitrales y una gran luminosidad que reflejan la luz de las marismas de Doñana.
La cruz que corona la espadaña actual es una réplica de la cruz de la Cerrajería de Sevilla, realizada por Sebastián Conde en 1692, un detalle ornamental con eco histórico regional.
¿Cómo es la Virgen del Rocío?
La imagen del al Virgen del Rocío es una tralla en madera de estilo gótico, realizada hacia 1820, pero muy modificada posteriormente con arreglo al gusto estético de los siglos XVI y XVII. La Virgen del Rocío viste de reina en su santuario, pero cuando peregrina a Almonte prefiere ir de pastora.
El momento álgido e irrepetible, según los rociemos, acaece cuando, tras la misa del alba, mozos almonteños transidos de espiritualidad asaltan la verja y se apoderan de la angarilla de acero forrada de plata en la que se procesional la sagrada imagen, una intensa experiencia mística envidiada por el resto de las ochenta hermandades.
La Virgen, sometida a un violento forcejeo, oscila sobre el mar de cabezas y el espectador poco avisado se alarma temiendo que los mozos den con el santo en tierra. No hay cuidado. Cuando la Virgen está en posición horizontal, tal vez se endereza para proseguir su errático camino entre el gentío y la polvareda, traída y llevada por la devoción almonteña y universal.
La Romería del Rocío, celebrada el Lunes de Pentecostés, es una de las peregrinaciones más multitudinarias del mundo: durante ese fin de semana el número de personas que visitan la aldea puede llegar a cerca de un millón, multiplicando por cientos la población habitual de unos 1.700 habitantes.
Es un fenómeno que combina fe profunda, vida comunitaria, música flamenca, convivencia y tradición ecuestre, además de un componente turístico importante para la región.
Visitar los alrededores
El viajero puede vivir una experiencia increíble recorriendo la parte norte de Doñana hasta llegar a El Rocío montado en un coche de caballos. Disfrutará de las mejores vistas del Parque Natural en un medio de transporte único.
Junto a El Rocío se extiende el Parque Nacional de Doñana. Un paraíso natural donde campan libremente unas 500 especies de animales, algunas de ellas casi únicas en el mundo. Aquí conviven el jabalí, la víbora hocicuda el águila real, el lince, el zorro, el ciervo, la tortuga, la garza imperial, el flamenco, e incluso un ejemplar de camello.
El lince ibérico, el felino más amenazado de extinción en el mundo, es el rey de los mamíferos de Doñana. Aquí tiene su paraíso.
Dónde dormir en El Rocío: La Fonda del Rocío; Calle Sacrificio, 34; 21750 El Rocío (Huelva); teléfono: 675081619.
Dónde comer en El Rocío: La Rocina; Plaza Doñana, 8; 21750 El Rocío (Huelva); teléfono: 959442080.

