Los últimos pasos de Durruti en Madrid

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Mediodía del 19 de noviembre de 1936. Diluvia. En las trincheras levantadas cerca del Hospital Clínico, en la Ciudad Universitaria de Madrid, milicianos de distinta filiación luchan codo a codo con las tropas sublevadas.

Suena un disparo, y un cuerpo se desploma. Buenaventura Durruti cae herido de muerte. Lugares con historia recorre las últimas horas y pasos por Madrid del líder anarquista.

La CNT perdió a su líder más carismático y comenzó a perfilarse la división del bando republicano, con la caída del Gobierno de Largo Caballero y los sucesos de mayo del 37. Recomponer las última horas de Durruti no solo es tratar de aclarar su muerte, es vivir la historia y rememorar los escenarios donde se dirimen y se gestan los mitos en la piel de uno de sus protagonistas.

La muerte de Buenaventura Durruti constituye uno de los episodios más controvertidos de la Guerra Civil española. A pesar del tiempo transcurrido, todavía hoy existen diferentes hipótesis sobre el origen del disparo que acabó con la vida del líder anarquista, lo que ha contribuido a convertir sus últimas horas en uno de los grandes enigmas del conflicto.

Buenaventura Durruti (León, 1896-Madrid, 1936) fue uno de los dirigentes más influyentes del movimiento anarquista español y miembro destacado de la CNT-FAI.

Su liderazgo durante la revolución social iniciada tras el golpe militar de julio de 1936 lo convirtió en una figura admirada por unos y profundamente rechazada por otros, hasta el punto de convertirse en un símbolo internacional del anarquismo.

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La historia de la muerte de Durruti

En noviembre de 1936 Madrid resistía una de las ofensivas más decisivas de toda la Guerra Civil. Las tropas sublevadas intentaban tomar la capital atravesando la Ciudad Universitaria, convertida en un auténtico laberinto de trincheras, edificios fortificados y combates cuerpo a cuerpo. En ese escenario llegó la Columna Durruti procedente del frente de Aragón para reforzar la defensa republicana.

Antes del amanecer de aquel fatídico 19 de noviembre, Durruti se entrevistó con Cipriano Mera, otro líder anarquista, en el cuartel de la Guardia Nacional, en la calle Guzmán el Bueno, inicio de nuestro recorrido. Durruti quiere detalles del edificio para emboscar al enemigo.

A las 12.30 horas se le comunica que sus hombres no solo no están tomando el Clínico, sino que hay deserciones. En el cuartel de la CNT de la calle Miguel Ángel, el palacio de los duques de Sotomayor, se disponen dos coches destino a la Ciudad Universitaria.

La actual Colonia Metropolitana es un nudo de chalés y colegios universitarios. Entre muros y chopos apenas se percibe el Clínico, o las sombras de su pasado. Avanzando por la avenida del Valle, Durruti advierte un grupo de desertores y detiene la comitiva en la calle Viña.

Baja del coche y va a abroncarles. De regreso, recibe el fatal balazo. Le llevan a toda velocidad al Hotel Ritz, entonces Hospital de las Milicias Confederadas de Cataluña.

Se avisa al prestigioso cirujano Manuel Bastos, que está operando en el Hospital Quirúrgico Militar, el vecino Hotel Palace. Pero no puede hace nada por salvar su vida. Durruti fallece en la habitación 15, a las 4 de la mañana del 20 de noviembre.

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Buenaventura Durruti.

La noticia se ocultó 24 horas. Después comenzó el cruce de acusaciones. La versión oficial de la CNT es que se tratase de una bala fascista. La hipótesis más verosímil, que le disparara, por error o no, alguno de sus acompañantes.

¿Pudo ser un asesinato? En la CNT-FAI había sectores en desacuerdo con Durruti. Empezaba a ser incómodo para el Partido Comunista, que estaba creciendo, el Gobierno, la Generalitat y los partidos burgueses catalanes.

En general, las circunstancias exactas del disparo siguen siendo objeto de controversia. Entre las hipótesis planteadas por los historiadores figuran un disparo procedente de las líneas franquistas, un accidente con el subfusil que portaba uno de sus escoltas o incluso un disparo fortuito del propio Durruti al manipular su arma.

Ninguna de estas teorías ha podido demostrarse de forma definitiva, por lo que el episodio continúa siendo uno de los grandes misterios de la Guerra Civil española.

El recorrido de Durruti

El recorrido permite seguir prácticamente minuto a minuto los últimos desplazamientos del dirigente anarquista: el antiguo cuartel de la Guardia Nacional en la calle Guzmán el Bueno, el antiguo cuartel general de la CNT en el palacio de los duques de Sotomayor, la Ciudad Universitaria, el entorno del Hospital Clínico y el antiguo Hotel Ritz, convertido entonces en Hospital de las Milicias Confederales de Cataluña, donde falleció en la madrugada del 20 de noviembre de 1936.

El día 21 se le trasladó a Barcelona, donde se celebró un multitudinario funeral bajo un aguacero como el de Madrid. En la Ciudad Universitaria, unidades de refresco estabilizaron el frente que, con la renuncia de Franco al ataque frontal, se desplazará al Guadarrama y el Jarama, en una una nueva etapa que la República abordará más dividida que nunca.

El testimonio de quien fuera el chófer de Durruti, Clemente Cuyás, contradice la versión oficial mantenida durante años de su muerte en combate en la defensa de Madrid.

Cuyás asegura que él y los otros siete testigos del accidente se juramentaron entonces para mantener el secreto y no desmerecer el mito de uno de los líderes más carismáticos de la CNT.

La noticia de la muerte de Durruti tuvo una enorme repercusión internacional. La prensa europea y americana dedicó amplios reportajes a su fallecimiento y su entierro en Barcelona reunió a cientos de miles de personas, convirtiéndose en una de las mayores manifestaciones populares celebradas durante la Guerra Civil.

La historia personal de Durruti

Al estallar la Guerra Civil en 1936 Durruti fue uno de los principales protagonistas de los sucesos revolucionarios de julio, formando parte de la dirección en la defensa de la ciudad de Barcelona, donde, después de entrevistarse con el presidente de la Generalidad catalana, Lluís Companys, nombró un Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, formado por libertarios, republicanos, nacionalistas y marxistas, que se convirtió en el verdadero poder en Cataluña.

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Tumba de Durruti.

Dicho Comité (del cual era jefe del departamento de transportes), decidió ir al frente con el bando republicano, pretendiendo en un principio liberar a Zaragoza de los sublevados, otro gran núcleo urbano anarquista tras Barcelona.

Se formó entonces la famosa columna Durruti, que tomó rumbo a Zaragoza. En noviembre marchó a Madrid con su columna a contener la ofensiva de las tropas sublevadas.

La Ciudad Universitaria fue uno de los principales escenarios de la batalla por Madrid. Facultades recién inauguradas, hospitales y residencias de estudiantes quedaron convertidos en fortalezas improvisadas.

Muchas de las fachadas aún conservan impactos de proyectiles y otros vestigios que recuerdan la intensidad de aquellos combates.

¿Quién mató realmente a Durruti?

Más de ocho décadas después, ninguna investigación ha logrado cerrar definitivamente el caso. La ausencia de pruebas concluyentes y los testimonios contradictorios han alimentado numerosas publicaciones, documentales y debates historiográficos. Para muchos especialistas, el misterio de Durruti continúa siendo uno de los episodios más enigmáticos de la Guerra Civil española.

En la actualidad, resulta posible recorrer buena parte de los escenarios de las últimas horas de Durruti mediante un itinerario a pie por el distrito de Moncloa-Aravaca y la Ciudad Universitaria. El recorrido permite descubrir algunos de los espacios más significativos de la defensa de Madrid durante la Guerra Civil y comprender la evolución del frente en noviembre de 1936.

Si el viajero decide prolongar su viaje histórico por lo escenarios de la Guerra Civil en Madrid y alrededores, puede acercarse hasta Arganda del Rey para ver in situ Cerro Melero, un museo al aire libre de la contienda.

Se trata de una fortificación con 36 nidos de ametralladora de hormigón rodeados de sacos y un observatorio cubierto desde el que se podía contemplar todo el valle del Jarama.

O bien recorrer los escenarios de la batalla del Jarama, que tuvo sus principales escenarios en las localidades madrileñas de Arganda del Rey y Morata de Tajuña.

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Javier Ramos de los Santoshttps://lugaresconhistoria.com/acerca-de
Periodista e investigador editorial en Lugares con Historia, donde analiza y documenta lugares históricos, enclaves patrimoniales y acontecimientos relevantes a partir de fuentes contrastadas, documentación histórica y análisis contextual riguroso.

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