Ni las guerras ni el paso del tiempo le han restado belleza a una de las ciudades más bellas del planeta. Acallados los ecos de la última contienda, Dubrovnik se muestra de nuevo, tal y como siempre ha sido, fascinante. Tras la pandemia, la ciudad croata ha recuperado su vitalidad turística y hoy recibe miles de visitantes gracias a los cruceros que recorren el Adriático.
Dónde está Dubrovnik (Croacia): ubicación y mapa
Dubrovnik está en Croacia, en el extremo sur de la región de Dalmacia, a orillas del mar Adriático, cerca de la frontera con Bosnia y Herzegovina y Montenegro. Su casco histórico amurallado (la antigua Ragusa) es la famosa “Perla del Adriático”.

Considerada Patrimonio de la Humanidad, esta originaria urbe de pescadores ha sabido rehacerse con entereza de las dos guerras mundiales del siglo XX y la civil de 1991.
Datos de Dubrovnik:
- País: Croacia
- Región: Dalmacia (condado de Dubrovnik-Neretva)
- Mar: Adriático
- Ideal para: 1–2 días (casco histórico + murallas + Lokrum)
Qué ver en Dubrovnik: murallas, casco antiguo y experiencias únicas en Croacia
A lo largo de la costa de Croacia, el viajero tiene la continua sensación de no haber dejado Venecia, de estar viajando en el tiempo a una época en que gran parte del mar Adriático pertenecía a la Serenísima República.
El casco antiguo de Dubrovnik nos recuerda por su arquitectura, el color de sus casas, sus costumbres, la omnipotente presencia del León. Visitar las murallas medievales de Dubrovnik con vistas al Adriático es un todo un lujo.
En el siglo IX, una vez recuperada la ciudad a los árabes, la conocida como Ragusa se alzó como el puerto y ciudad más importante de toda la costa dálmata para conformar un país autónomo (República de Ragusa), regido bajo el Imperio Bizantino. Hoy, esa herencia se refleja en los archivos históricos digitalizados y en la convivencia de la lengua croata con el legado italiano.
Su menuda extensión, de unos 1.000 kilómetros cuadrados, era inversamente proporcional a su fuerza naval, que le permitían erigirse como potencia marítima en el Adriático y el Mediterráneo Oriental.
La antigua Dalmacia, que supo conservar sus señas de identidad y gran arte de su independencia cuando el resto de la zona había caído en manos del Imperio Otomano, ahora forma parte de la joven República de Croacia, pero sus habitantes no se han olvidado de su historia ni de la lengua italiana.
Es difícil encontrar en el Mediterráneo una gran ciudad fortificada en condiciones tan perfectas como Dubrovnik. Nada es comparable al conjunto de fortificaciones, iglesias y edificios centenarios que surge de forma casi milagrosa al final del Canal de Mijet, protegido por un conjunto de islas e islotes en su fachada marítima y por el monte Srdj a su espalda. Las murallas, que reciben más de un millón de visitantes anuales, cuentan ahora con sistemas de control de aforo para proteger su conservación.
De las cuatro puertas monumentales es recomendable entrar en la ciudad a través de la de Pile que comunica con Placa o Stradun, su calle principal. La primera sorpresa es una fuente monumental diseñada por el napolitano Onofrio di Giordano della Cava.
Enfrente está la iglesia de San Salvador, con una fachada típica del Renacimiento dálmata. Más espectacular es el monasterio franciscano que comunica con la ‘Placa’, sobre todo su claustro del siglo XIV; en su interior se conserva una de las farmacias más antiguas de Europa (1317).
El espectáculo de Placas espera como un inmenso espacio teatral de más de 300 metros. Aquí están muchos de los bares y cafés más animados. La calle culmina en Luza, una plaza irregular donde se concentran varios edificios emblemáticos de la antigua Ragusa. Por un lado, la Plaça Sponza (antigua Aduana), por otro el Palacio del Duque, antigua sede de Gobierno. Actualmente, la calle principal acoge festivales culturales y conciertos que refuerzan su papel como corazón social de la ciudad.
A unos metros de la cercana Catedral (siglo XVII) se accede al antiguo puerto pesquero pero también al paseo de ronda de las murallas. Desde el bastión de Minceta se domina el conjunto urbano. Parece una galería al aire libre, pero que nadie se engañe, sigue absolutamente vivo.
Otro de los grandes atractivos de Dubrovnik son sus islas: cerca de la ciudad medieval están Mljet, conocida por sus bosques; Hvar, famosa por su ambiente cosmopolita; o Korcula, con su propia ciudadela.
A solo 15 minutos en barco, en la romántica Lokrum se puede visitar un monasterio benedictino del siglo XII. Lokrum se ha consolidado como reserva natural protegida, mientras que Mljet atrae visitantes a su Parque Nacional.
Gracias a un privilegiado clima casi subtropical, cualquier época del año es buena para conocer esta joya de Dalmacia, pero quizás el mejor momento sea el verano, durante uno de los mayores festivales europeos, o en febrero, durante el Carnaval. El Festival de Verano de Dubrovnik continúa siendo uno de los más destacados de Europa, acompañado ahora por ferias gastronómicas que celebran la cocina dálmata.
La oferta de viajes a Dubrovnik es amplia y variada. El viajero no tendrá problemas para escoger una que se adapte a su bolsillo.
Sin duda, Dubrovnik es un destino histórico y patrimonial de mucho calado para viajar. ¿Sabes que ha servido como escenario de algunos de los capítulos de la exitosa serie Juego de Tronos? Los tours de Juego de Tronos se han convertido en una de las experiencias más demandadas, impulsando la economía local.


Un lugar precioso que espero poder visitar algún día. De momento, con entradas como ésta, me voy haciendo una idea.
Un saludo.
Hola Cayetano. Espero que la entrada te haya podido servir de ayuda para conocer un poco por encima esta maravilla ciudad. Objetivo cumplido. Ahora solo falta buscar la posibilidad de poder conocerla.
Gracias por tu comentario
He leido vuestro articulo con mucha atecion y me ha parecido util ademas de bien redactado. No dejeis de cuidar este blog es buena.
Saludos