Un tramo de calzada romana de gran valor arqueológico visible en la región se encuentra en Galapagar, al noroeste de la provincia de Madrid. Este trazado forma parte de la Vía XXIV Antonina, construida en el siglo III d. C. para unir núcleos como Emérita Augusta (Mérida) y César Augusta (Zaragoza).
El Ayuntamiento de Galapagar, en colaboración con las Vías Pecuarias de la Comunidad de Madrid, ha recuperado un tramo de unos 200 metros de esta calzada, que ahora se presenta como un espacio cultural y recreativo en el Parque de El Toril.
Este tramo restaurado conserva la estructura original de grandes losas de piedra asentadas sobre bases de granito y cuarzo, lo que permite al visitante imaginar cómo debió ser el tránsito romano hace casi dos mil años.
La intervención también incluyó la mejora del drenaje y la recuperación de un puente histórico, reforzando tanto la conservación del patrimonio como su accesibilidad.
Qué ver en Galapagar
- El tramo restaurado de calzada romana, con sus losas de piedra.
- El puesto interpretativo que explica la importancia de la Vía Antonina y su uso en época romana.
- Zonas naturales y senderos que permiten integrar la visita arqueológica con actividades al aire libre.
Aunque Madrid ciudad como tal no conserva grandes segmentos de calzada romana, Carabaña (municipio situado a unos 50 km de la capital) se ubica precisamente sobre una antigua vía romana que conectaba Mérida con Tarragona, pasando por la futura Complutum (hoy Alcalá de Henares) y otras estaciones del itinerario.
Carabaña es uno de los núcleos más antiguos de la Comunidad de Madrid, con vestigios que datan del período celtibérico y una historia de ocupación continua que floreció con la llegada romana, lo que favoreció su inclusión en el sistema de comunicación viario del imperio.
Además de su pasado romano, Carabaña ofrece:
- Necropólisis visigótica y restos prehistóricos.
- Un puente histórico sobre el río Tajuña.
- Monumentos como la Parroquia de la Asunción y la Fuente de Carlos III.
- El famoso agua mineral de Carabaña, conocida desde la época romana por sus propiedades curativas.
Ruta de calzadas romanas: planificación de visita
Una ruta temática para viajeros interesados en la historia romana cerca de Madrid podría estructurarse así:
- Salida desde Madrid capital — visitar el Museo Arqueológico Nacional.
- Carabaña — recorrido histórico y baño en fuentes tradicionales.
- Galapagar — paseo por el tramo restaurado de la calzada romana.
- Sierra de Guadarrama / Cercedilla — caminata por la calzada de la Fuenfría y visita al Centro de Visitantes.
- Getafe — Villa romana de La Torrecilla — exploración arqueológica e interpretación.
Las antiguas calzadas romanas cercanas a Madrid constituyen un patrimonio histórico que conecta el pasado imperial con el presente urbano y natural.
Aunque la capital no fue un centro urbano destacado en época romana, su territorio y la región circundante atesoran restos viarios, yacimientos asociados y museos que permiten reconstruir aquellos antiguos itinerarios.
Estos tramos visitables (como los de Fuenfría y Galapagar), junto con localidades históricas como Carabaña o el entorno arqueológico de Getafe, conforman rutas culturales que atraen no solo a quienes aman la historia, sino también a senderistas y viajeros que buscan experiencias únicas entre naturaleza e historia milenaria.
