En el corazón de la comarca gaditana de La Janda, entre los paisajes del Parque Natural de Los Alcornocales y las tierras que antaño ocupaba una de las mayores lagunas de la península ibérica, se encuentra Benalup-Casas Viejas.
A primera vista, podría parecer uno más de esos pueblos blancos andaluces donde la historia se esconde entre calles tranquilas, iglesias y viejas construcciones. Sin embargo, su nombre quedó grabado para siempre en la memoria española por uno de los episodios más sangrientos y controvertidos de la Segunda República.
En enero de 1933, una insurrección anarquista protagonizada por campesinos que aspiraban a transformar sus miserables condiciones de vida desencadenó una brutal respuesta de las fuerzas del orden.
La represión dejó más de veinte civiles muertos, conmocionó a la opinión pública y provocó una crisis política que debilitó gravemente al Gobierno de Manuel Azaña.
Todavía se está discutiendo si el presidente del Gobierno por aquel entonces, Manuel Azaña, ordenó o no a los guardias civiles que reprimieran la insurrección anarquista con «tiros a la barriga».
Pero Benalup-Casas Viejas es mucho más que el escenario de aquella tragedia. Su territorio conserva un extraordinario patrimonio prehistórico, fortalezas de origen medieval y paisajes naturales que permiten viajar por miles de años de historia. Visitar esta localidad significa recorrer algunos de los capítulos más fascinantes y también más dolorosos del pasado español.
La tragedia de Seisdedos
Los hechos se remontan a finales de 1932, cuando el sindicato de ferroviarios anarquista proclamó una huelga general en todo el país por la que reclamaba mejoras salariales. Una de las provincias donde se produjeron disturbios protagonizados por comités anarquistas locales fue la provincia de Cádiz.
La reforma agraria avanzaba con lentitud, mientras miles de jornaleros andaluces seguían sometidos al desempleo, la pobreza y la dependencia de los grandes propietarios de tierras. En ese ambiente de creciente frustración, las organizaciones anarcosindicalistas defendían una transformación revolucionaria de la sociedad.
El 10 de enero de 1933, el Gobierno decidió enviar una compañía de guardias de asalto. Cuando el día 11 llegaron a Jerez, fueron informados de que la línea telefónica había sido cortada en Casas Viejas, una población de unos 2.000 habitantes cercana a Medina Sidonia y que ahora forma parte del municipio de Benalup-Casas Viejas.

Un grupo de campesinos afiliados a la CNT rodeó, armados con escopetas y pistolas, el cuartel de la Guardia Civil, donde hirieron gravemente a un sargento y un guardia.
Llegó un nuevo grupo de guardias civiles que comenzó a detener a los presuntos responsables de ataque al cuartel militar, dos de los cuales, después de ser golpeados, acusaron a dos hijos y al yerno de Francisco Cruz Gutiérrez, apodado ‘Seisdedos’, un carbonero de 72 años que acudía de vez en cuando a la sede del sindicato de la CNT, y que se habían refugiado en su casa, una choza de barro y piedra.
Al intentar forzar la puerta de la casa de Seisdedos, los que se habían parapetado dentro empezaron a disparar y un guardia de asalto cayó muerto y otro resultó herido. A las diez de la noche, empezó el asalto a la choza.
Llegó al municipio de Casas Viejas una unidad de 40 policías, al mando del capitán Rojas, que había recibido la orden de la Dirección General de Seguridad para que acabara con la insurrección, abriendo fuego “sin piedad contra todos los que dispararan contra las tropas”.

Los sucesos de Casas Viejas, que acabaron con la vida de 19 hombres, dos mujeres y un niño (tres guardias corrieron la misma suerte), constituyen uno de los hechos más trágicos de aquel periodo.
La mayoría de las víctimas civiles no murió combatiendo. Entre ellas figuraban personas detenidas y ejecutadas cuando el levantamiento ya había sido sofocado. Esta circunstancia explica la extraordinaria gravedad de una represión que pronto trascendió el ámbito local y se convirtió en un escándalo político de alcance nacional.
Abrió una enorme crisis política en el primer bienio de la II República y supuso el inicio de la pérdida de apoyos políticos y sociales que conduciría meses después a la caída del gobierno republicano-socialista de Azaña.
Casas Viejas también puso de manifiesto las profundas contradicciones de la joven República. Un régimen que había despertado grandes esperanzas de transformación social entre los sectores más desfavorecidos se veía ahora asociado a una represión particularmente violenta contra jornaleros que reclamaban cambios radicales.
La historia de Benalup
La historia da paso al recorrido turístico y patrimonial por esta bella localidad. El nombre de Benalup procede del castillo árabe. Los abrigos y cuevas naturales del entorno fueron ocupados por los hombres del Neolítico, quienes dejaron el valioso conjunto de pinturas de esta época en el Tajo de las Figuras, sobre la Antigua Laguna de La Janda, donde algunos historiadores sitúan la verdadera batalla de Guadalete, en la que las tropas musulmanas derrotaron al rey visigodo don Rodrigo en el año 711.

Este santuario prehistórico conserva numerosas representaciones de animales y figuras humanas, entre las que destacan especialmente las aves. Sus pinturas constituyen una de las manifestaciones más relevantes del arte rupestre esquemático del sur peninsular y permiten aproximarse al universo simbólico de las comunidades que habitaron este territorio durante la Prehistoria reciente.
El conjunto fue dado a conocer científicamente en 1913 y despertó pronto el interés de investigadores como el abate Henri Breuil, una de las grandes figuras de los estudios prehistóricos europeos. En 1924 recibió protección monumental, reconocimiento de su extraordinario valor arqueológico.
Las pinturas del Tajo de las Figuras no deben contemplarse únicamente como expresiones artísticas. Su estudio plantea preguntas sobre las creencias, las relaciones con el medio natural y las formas de representación simbólica de las sociedades prehistóricas. Aunque algunas escenas han sido interpretadas como actividades cinegéticas o rituales, su significado exacto continúa siendo objeto de investigación.
Importante para el viajero: aunque el Tajo de las Figuras es uno de los principales atractivos arqueológicos de Benalup-Casas Viejas, el acceso al conjunto rupestre permanece restringido según la información turística municipal. Antes de planificar una visita, es imprescindible consultar con la Oficina de Turismo si se han producido cambios en las condiciones de acceso.
Qué ver en Benalup
De la localidad gaditana al viajero le merece la pena visitar la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Socorro y el Museo de Las Cúpulas. Viajar por la provincia de Cádiz supone un traslado mediante la máquina del tiempo por las diferentes épocas de la historia de la humanidad.
El pasado medieval de Benalup-Casas Viejas también merece la atención del viajero. Durante la época andalusí, este territorio formó parte de un espacio estratégico entre las tierras del interior gaditano y las comunicaciones hacia el litoral.
De aquel periodo procede la Torre de Benalup, conocida popularmente como la Morita, una construcción defensiva vinculada al control del territorio. Su presencia recuerda la importancia que tuvieron las fortificaciones y los enclaves de vigilancia en una comarca que, durante siglos, estuvo marcada por los cambios políticos y militares de al-Ándalus y de la posterior conquista castellana.
La torre constituye, junto con los abrigos prehistóricos y los escenarios de los sucesos de 1933, uno de los testimonios materiales que permiten reconstruir la larga historia de este rincón de Cádiz.
Lugar de recuerdo de Casas Viejas
La memoria de los sucesos de 1933 permanece viva en Benalup-Casas Viejas gracias, entre otras iniciativas, al Espacio Conmemorativo Casas Viejas 1933, inaugurado en enero de 2015 en la calle Nueva.
Este centro permite al visitante comprender las circunstancias sociales y políticas que desembocaron en la insurrección campesina, conocer los acontecimientos que tuvieron lugar en la choza de Seisdedos y acercarse a las historias personales de quienes perdieron la vida durante la represión.
El espacio está concebido como un lugar de interpretación histórica, reflexión y homenaje a las víctimas. Su exposición combina documentación, contenidos audiovisuales y elementos conmemorativos que ayudan a comprender por qué los sucesos de Casas Viejas dejaron una huella tan profunda en la historia contemporánea española.
Para quienes visiten Benalup-Casas Viejas interesados en su pasado, este centro constituye una parada fundamental. No se trata únicamente de conocer un acontecimiento histórico, sino de recorrer uno de sus escenarios y reflexionar sobre sus consecuencias humanas.
Una de las mejores maneras de conocer la historia de Benalup-Casas Viejas es recorrer los lugares donde se desarrollaron los sucesos de enero de 1933. La localidad cuenta con una ruta histórica que permite identificar los principales escenarios de la insurrección y de la posterior represión.
El itinerario atraviesa las calles del centro urbano y relaciona los espacios actuales con fotografías y testimonios de la época. El recorrido permite comprender cómo era la antigua aldea, dónde se produjeron los enfrentamientos y de qué manera la tragedia transformó para siempre la memoria colectiva de sus habitantes.
La ruta finaliza en el entorno de la antigua choza de Seisdedos, hoy vinculado al Espacio Conmemorativo Casas Viejas 1933. Se trata de una experiencia especialmente recomendable para los viajeros interesados en la historia contemporánea y en el patrimonio de la memoria.
Entre el 9 y el 11 de enero de 2026 celebró el 93.º aniversario de la matanza de Casas Viejas, con jornadas de puertas abiertas, actividades educativas, visitas históricas, recreaciones y homenajes a las víctimas.
La provincia de Cádiz da mucho más de sí a nivel histórico. Hay que visitar desde los yacimientos fenicios de Doña Blanca, santuarios prehistóricos como la Cueva de las Orcas, colonias latinas como Carteia, ciudades romanas como Asta Regia o Baelo Claudia, hasta localidades como San Fernando y las Cortes de Cádiz de 1812.