Un tesoro lingúístico que se habla en tres pueblos extremeños: A Fala

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Es un tesoro lingüístico, del folclore y la cultura ancestral de los pueblos de España. A Fala es una lengua romance minoritaria que se habla en tres pequeñas localidades del noroeste de Extremadura, en el valle de Jálama (Cáceres), dentro de la comarca de Sierra de Gata.

Los pueblos donde pervive son San Martín de Trevejo (donde se conoce A Fala como mañegu), Eljas (lagarteiru) y Valverde del Fresno (valverdeiru).

Su origen exacto es objeto de debate. La mayoría de los lingüistas coinciden en que tiene raíces galaico-portuguesas, pues la zona estuvo muy influenciada por Galicia y Portugal durante la Edad Media. Sin embargo, también incorpora rasgos léxicos y fonéticos del castellano y de las lenguas vecinas.

Sin duda, A Fala pervive como un puente entre el gallego-portugués y el castellano, y un ejemplo de cómo las lenguas minoritarias guardan la memoria cultural de un territorio.

Está reconocida como Bien de Interés Cultural en Extremadura y protegida por la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias.

San Martín de Trevejo

Al norte de Villamiel, por una carretera sumamente sinuosa, surge San Martín de Trevejo, en la vertiente oeste del Jálama. Es de origen celta, como demuestran algunos ídolos descubiertos, aunque la villa actual se remonta a la Edad Media, cuando perteneció a la Orden de San Juan de Jerusalén. 

Su conjunto urbano, Bien de Interés Cultural declarado de interés histórico-artístico, presenta casas de entramado, galerías altas, calles de arroyos encauzados, casas solariegas de fachadas blasonadas, poyos en las puertas y demás.

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Eljas es uno de los tres pueblos extremeños donde se conserva A Fala./ Binaca

En la zona se sostuvieron muchas guerras sangrientas, tal es el caso del rey Alfonso VIII que tomó la ciudad de Coria en el año 1142. Fernando, su hijo, que repobló la comarca, de Ciudad Rodrigo hasta la sierra de Gata, a cuya diócesis perteneció San Martín hasta mediados de este siglo y a la provincia de Salamanca hasta 1833. Luego, vinieron a repoblar las tierras tomadas gentes del antiguo reino de León y del de Galicia.

La plaza Mayor del pueblo, porticada, con arcos y dinteles, y fuente central, da paso al palacio del Comendador. En uno de sus ángulos aparece la torre campanario del siglo XVI, que conserva en su parte media el escudo de armas de Carlos V, que dio título de “muy noble y leal” a la villa extremeña.

En la plaza de San Martín destacan, para interés del viajero, el palacio de Ojesto, el convento franciscano de San Miguel, la ermita del Cristo y la iglesia de San Martín de Tours (siglos XVI-XVII) con retablos barrocos, tallas góticas procedentes de un retablo de Alcántara, y tres tablas pintadas por Luis de Morales el Divino.

Eljas

Eljas se asienta en las faldas de la Sierra de la Jalama, a unos 800 metros de altitud, en un entorno de gran belleza natural. Su paisaje está marcado por montañas, valles y cursos de agua, con abundante vegetación y un clima fresco, lo que lo convierte en un lugar atractivo para quienes buscan turismo de naturaleza y tranquilidad.

El pueblo conserva un trazado medieval con calles estrechas, empedradas y casas de piedra. Uno de sus símbolos más destacados es el castillo de Eljas, del que se conservan restos significativos. Su origen se remonta a la Edad Media, y fue parte de las defensas de la zona frente a las incursiones fronterizas.

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La iglesia parroquial de Valverde del Fresno./ Estevoaei

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es otro de sus monumentos destacados, con una mezcla de estilos fruto de distintas reformas. El pueblo estuvo muy vinculao históricamente a los señoríos de la Sierra de Gata y a los intercambios entre Castilla y Portugal.

Valverde del Fresno

El paisaje de Valverde del Fresno es típicamente serrano: olivares, robledales, castaños y huertos regados por pequeños ríos y arroyos. Es un destino ideal para el turismo rural y de naturaleza. El pueblo conserva calles empedradas, casas de piedra y balcones típicos de la arquitectura serrana.

El núcleo poblacional de esta localidad cacereña se desarrolló en la Edad Media, dentro de la repoblación de la Sierra de Gata, y estuvo vinculado al Reino de León y a la defensa de la frontera.

De entre su patrimonio destaca la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción: templo de gran tamaño que combina elementos góticos y renacentistas, así como las ermitas de la Virgen de los Remedios y la del Cristo de la Salud.


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Javier Ramos de los Santoshttps://lugaresconhistoria.com/acerca-de
Periodista e investigador editorial en Lugares con Historia, donde analiza y documenta lugares históricos, enclaves patrimoniales y acontecimientos relevantes a partir de fuentes contrastadas, documentación histórica y análisis contextual riguroso.

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