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Torija y su castillo templario (Guadalajara)

Torija y su castillo templario (Guadalajara)

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Al oeste de Brihuega, en la linde de la N-II, Torija, población típica alcarreña, se dibuja a lo lejos con la silueta de su castillo que corona un pequeño cerro. La llamada Puerta de la Alcarria es más bien una encrucijada de caminos. De portalón Torija pasa a ser ventana, más bien un balcón privilegiado a través de su fortaleza convertida en el Centro de Interpretación Turística de la Provincia de Guadalajara (CITUG), que fue posesión de los caballeros templarios, según cuentan en el lugar.

Sin embargo, los templarios no estuvieron exactamente en el castillo, sino al parecer en un convento de la Orden del Temple, bajo la advocación de San Benito, que existía en el pueblo, gracias a una bula del papa Alejandro III, hacia el año 1170. El castillo se construyó, por tanto, con posterioridad. Sin embargo, en Torija se acuerdan de ellos y, por eso, dentro de la fortaleza, sentado y vestido con la capa blanca con cruz roja de esta orden de monjes guerreros se encuentra la estatua del último Gran Maestre, Jacques de Molay.

Torija es un pueblo antiguo y encantador, de historia profunda y densa. Las primeras reseñas escritas del municipio datan de la época de la Reconquista cristiana, aunque pocos dudan de que su origen fue muy anterior. Su valor estratégico, al final de un amplio valle, hizo que desde muy tempranas fechas se construyera una atalaya de vigilancia alrededor de la cual se levantaron, una a una, el resto de las edificaciones del municipio. En 1937 el pueblo alcarreño se convirtió en el cuartel general del brigadier republicano Enrique Líster durante la batalla de Guadalajara.

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Castillo de Torija (Guadalajara)

El viajero que visita la localidad de Torija se debe encaminar a la diáfana plaza, con soportales y capitales alcarreños (siglo XVI), que aglutina a su alrededor varias casas de arquitectura popular de gran interés paisajístico. La iglesia (siglo XVI), renacentista, muestra decoración plateresca, arco triunfal, varios escudos y enterramientos de los condes de Coruña y vizcondes de Torija. Desde la ermita de la Soledad se contempla una magnífica vista. Junto a la N-II se sitúa la posada (siglo XVIII) con un portón.

Sin embargo, el edificio más interesante de Torija es el recio castillo del siglo XV que fue levantado por los Mendoza, reconstruido en época reciente para recuperarlo de su abandono tras ser volado por las tropas de Juan Martín Díaz, el Empecinado, ardoroso guerrillero que combatió a los franceses durante la Guerra de la Independencia.

Destacan sus torreones esquinados en forma de cubos cilíndricos y su torre del Homenaje. Su primer dueño, Alonso Fernández Coronel, tomó partido por Enrique de Trastámara, aspirante al trono de Castilla, pero apresado por el rey Pedro, fue degollado en su presencia. Es autor de la famosa frase: “Castilla hace a los hombres, y los gasta”.

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Plaza de Torija.

Precisamente en la torre del Homenajese levanta el único museo del mundo dedicado a un libro: Viaje a la Alcarria. Las imágenes originales que Camilo José Cela y el fotógrafo que le acompañó en su recorrido obtuvieron durante el viaje, los sitios por los que pasaban, los utensilios usados o mencionados por él, mapas, retratos… En ocasiones excepcionales la fortaleza fue usada durante el siglo XVI para albergar a reyes como Carlos I o Felipe II.

El CITUG tiene un diseño moderno y mimetizado con el edificio del siglo XV. Cada una de las estancias del castillo es una invitación al paseo, al recorrido atento por unos rincones que no tienen desperdicio y en los que hay de todo, hasta mar, el Mar de Castilla, el mayor número de kilómetros de costa de interior del país, repartidos entre 16 embalses.

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El encanto que desprende Torija invita a pasear al viajero./Hakan Svensson

Una opción de interés añadida a este estupendo destino para el viajero pasa por acercarse hasta la cercana localidad de Hita, cuna del famoso arcipreste creador de El libro del buen amor. Precisamente el principal reclamo de la localidad es su Casa-Museo, que alberga varias colecciones: restos arqueológicos, piezas etnográficas de la comarca, máscaras y carteles del Festival Medieval de Hita, entre otros atractivos.

La ruta que parte de Torija a Zorita de los Canes es otro reclamo que puede ampliar el recorrido alcarreño. Para realizarla habrá que tomar una carretera en dirección suroeste y llegar a las inmediaciones de la capital. Desde aquí el viajero se acercará a Lupiana para ver su magnífico monasterio, más tarde a Pastrana, la tierra de la Princesa de Éboli, y por último a Zorita de los Canes y su entorno: Recópolis, la única ciudad visigoda conocida en Europa, construida por el rey Leovigildo en el año 578.

Dónde dormir: Casa Rural El Alcominero; Calle del General Aldeanueva, 5; Torija (Guadalajara); teléfono: 659631554.

Dónde comer: Restaurante Hotel Rural El Salero; Carretera Zaragoza, 7; Torija (Guadalajara); teléfono: 626607288.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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