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La Senda de las Pesquerías Reales y Carlos III

La Senda de las Pesquerías Reales y Carlos III

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Para que el rey Carlos III pudiese pescar truchas de manera cómoda, se acondicionó hace 250 años un camino por la orilla del alto Eresma, cerca del palacio de La Granja de San Ildefonso (Segovia) Se trata de una ruta de senderismo ideal para el viajero: está llena de historia, refresca para darse un chapuzón y atraviesa uno de los bosques más bellos del país, el pinar de Valsaín.

Carlos III ha pasado a la historia como uno de los mejores reyes que ha tenido España, aunque para gustos, colores. Para preparar sus cacerías, llegaba a movilizar un ejército de 2.000 personas. Entre 1767 y 1769, cientos de canteros se afanaron en allanar y enlosar un camino de nueve kilómetros para que el monarca pudiera subir sin estorbo con su caña por la orilla del Eresma desde La Granja hasta la cabecera del río.

Dos siglos y medio después, las Pesquerías Reales siguen siendo una obra asombrosa y uno de los paseos más agradables que pueden hacerse en la sierra de Guadarrama, sobre todo en verano, pues se camina siempre a la sombra de los robledos y pinares de Valsaín, y para refrescarse más, ahí está el río.

Cómo se llega

Para admirar esta histórica obra, hay que salir de La Granja por la CL-601l dirección Segovia, y nada más pasar sobre el embalse del Pontón Alto, andar hacia la izquierda, bordeando el bello represamiento del Eresma, en el que se diseminan robles y la cumbre del Peñalara.

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La Boca del Asno, en el Eresma.

Un sendero culebrea por la orilla del embalse hasta el punto donde desemboca el río. Pronto se descubren los primeros restos del camino regio: unos grandes bloques de granito colocados en fila sobre el lecho del Eresma, a modo de pasadera, que dan nombre al cercano puente de madera de la Pasadera.

Entonces, el camino se interna en una angostura salpicada de peñascos, cascadas, pozas, helechos y madreselvas, donde van apareciendo el viejo salto hidroeléctrico del Olvido, el puente del Anzolero, la presa que abastece a dicho salto y el puente del pueblo de Valsaín.

Grandes zonas verdes

Más allá el viajero llega hasta el puente de los Canales. Luego, en el pinar, ya se ven más puentes, restos cada vez más dispersos del viejo camino y, en la otra orilla, las áreas recreativas de Los Asientos y Boca del Asno, parajes conocidos y frecuentados desde antiguo por sus praderas verdes, sus grandes pinos y sus pozas.

Tres horas habrá costado llegar a Boca del Asno. En otra más, tras rebasar un último puente, se alcanza la unión de los arroyos del Puerto del Paular y Minguete: es el nacimiento del Eresma y el final de la ruta.

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La Granja de San Ildefonso.

Para completar nuestra aventura regia, antes o después habrá que visitar el real sitio de La Granja: el palacio y los jardines (creados por Felipe V en el siglo XVIII), claro está, pero también la Real Fábrica de Cristales, que ocupa un imponente edificio de tiempos de Carlos III. Alí se ve trabajar el vidrio como hace tres siglos, con el maestro soplando la ampolla incandescente con la caña.

Para alimentar los hornos de esta fábrica, Carlos III adquirió en 1761 los pinares de Valsaín a la ciudad de Segovia por cuatro millones de reales. Aunque también se dice que los compró para poder cazar y pescar a sus anchas. Y si hay ganas de visitar la capital segoviana, es recomendable no olvidar el Alcázar.

Dónde dormir: Parador de La Granja; Calle Infantes, 3, 40100 La Granja de S. Ildefonso (Segovia); teléfono: 921010750.
-Hotel Roma; Calle Guardas, 2, 40100 La Granja de S. Ildefonso (Segovia); teléfono: 921470752.
-Hostal La Chata; Calle Embajadores, 3, 40100 La Granja de S. Ildefonso (Segovia); teléfono: 921470451.

Dónde comer: La Taberna del Pelón; Calle Carral, 4, 40100 La Granja de S. Ildefonso (Segovia); teléfono: 921470057.
-Canónigos; Plaza Canónigos, 2, 40100 La Granja de S. Ildefonso (Segovia); teléfono: 921471160.
-El Hábito; Calle Baños, 4, 40100 La Granja de S. Ildefonso (Segovia); teléfono: 921471647.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

Comment(2)

  1. ¡Qué interesante! Enhorabuena por la entrada y por todo el blog en general. Carlos III es famosísimo por su afición a la caza -como refleja su retrato más famoso- pero no sabía que también le gustaba pescar truchas. No me extraña, ya que se trata de un rey que ha jugado un papel importante en la evolución de la cocina española y que protagonizó numerosas anécdotas en la mesa: https://wp.me/p2NsuD-Zc

    1. Hola tocayo, gracias por tus palabras!

      Los monarcas de la historia de España, para bien o para mal, han marcado el destino de nuestro país. Ya fueran Austrias o Borbones, combinaban los asuntos de Gobierno con placeres mundanos, de los que eran tan aficionados. Y movilizaban los recursos que fueran necesarios con tal de satisfacer sus apetencias. Menudos eran!

      Muy interesante tu blog también. Saludos!

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