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La ruta del Cid: un viaje por la Edad Media

La ruta del Cid: un viaje por la Edad Media

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Héroe para muchos. Mercenario para otros. El Cid Campeador sin duda fue una de las figuras más relevantes de la Edad Media española. Rodrigo Díaz de Vivar fue un caballero castellano que llegó a dominar al frente de su propia mesnada el Levante de la Península Ibérica a finales del siglo XI de forma autónoma respecto de la autoridad de rey alguno. Consiguió conquistar Valencia y estableció en esta ciudad un señorío independiente hasta su muerte. Ahora, una ruta viajera reconoce su legado.

Entre los años 1143 y 1207 sus andanzas fueron recogidas en el Cantar de Mio Cid, una loa de autor anónimo plasmada en texto que relata hazañas heroicas inspiradas libremente en los últimos años de la vida del caballero medieval.

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El héroe medieval de la historiografía española nació en Vivar del Cid.

El viajero aficionado por la historia puede recorrer el camino de su destierro, marcado por un itinerario enorme que une lo literario y lo turístico. El recorrido, de Burgos a Levante, abre los ojos al paisaje de un país en el que persiste su marca, sobre todo en Castilla y Aragón. Atraviesa ocho provincias (Burgos, Soria, Guadalajara, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Alicante) A lo largo del camino se disfrutan de varios lugares declarados Patrimonio de la Humanidad como la catedral de Burgos, el mudéjar aragonés, la Lonja de Valencia o el Palmeral de Elche.

La Ruta del Cid parte de la localidad que le vio nacer, Vivar (a ocho kilómetros de Burgos) un día indeterminado entre 1043 y 1050. Desde aquí además partió al destierro después de haber hecho jurar al rey Alfonso VI que no había tenido nada que ver en la muerte de su hermano, Sancho II de Castilla.

Vivar es un pequeño pueblo que apenas llega a los 350 habitantes. Aparte de estar vinculada al camino del destierro del Cid, también lo está a la carta de arras que el propio Rodrigo Díaz otorgó a su amada doña Jimena con motivo de su casamiento y a la presencia del Convento de Nuestra Señora del Espino, que albergó durante siglos el manuscrito del Cantar de Mio Cid.

De Vivar se baja a Burgos, donde la estatua ecuestre en la que luce todo su porte preside el centro de la ciudad de la que fue expulsado y proscrito después del juramento de Santa Gadea. De allí salió El Cid al destierro mientras las gentes del Cantar sentenciaban a su paso: “Que buen vasallo si tuviera buen señor”.

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Covarrubias es una de las paradas obligatorias de la ruta./ Imagen cedida por Shutterstock

En la ruta entre Burgos, Soria y Guadalajara está muy viva la huella del Cid. Covarrubias, en Burgos, la fama villa funda por Chindasvinto, es una ciudad típica castellana que conserva el encanto de siglos de pasado inmortalizado en una arquitectura señorial y en un casco histórico de postín que ha sido declarado Bien de Interés Cultural. Aunque no está probado que El Cid pasara por allí, forma parte de la ruta.

Por el camino que conduce al municipio de Santo Domingo de Silos, merece la pena hacer un alto en Retuerta. Se trata de un menudo pueblo por el que también atraviesa la Ruta de la Lana. Todo un histórico cruce de caminos para apenas medio centenar de habitantes.

La sombra de Rodrigo Díaz de Vivar viaja por una serie de pueblos pequeños que llevan a la provincia de Soria. Uno de ellos es Caleruega, que cuenta con una estatua del Cid, nada menos. También es conocida como la localidad de las brujas. En la provincia de Soria la ruta se adentra en territorios que aparecen en el Cantar, como San Esteban de Gormaz, Berlanga de Duero o Medinaceli.

Las calles de esta última villa lucen inscripciones del Cantar por muchas de sus esquinas. Medinaceli se presenta como una villa de pasado celtíbero, romano, árabe y cristiano. Se dice que en estas tierras está enterrado Almanzor, el poderoso y temido caudillo de la España musulmana, tras su derrota en la batalla de Catalañazor. Hay que visitar su arco romano de tres arcos.

Desde aquí, el viajero puede tomar dos caminos: hacia Aragón, para llegar a Alcocer y Calatayud, donde El Cid combatió, para seguir por El Valle del Jiloca hasta Daroca o Gallocanta. O también por el interior de la provincia de Guadalajara, por Layna hasta Molina de Aragón.

Forma parte del recorrido por la provincia alcarreña Robledo de Corpes, por donde las hijas del Cid sufrieron la afrenta de los infantes de Carrión, según recoge el Cantar. Robledo de Corpes se ubica en el tramo Tierras de Frontera, tanto en su recorrido por carretera como por sendero. Situado en la ladera del Pico del Otero, predominan las construcciones de pizarra característicos de los pueblos de la Arquitectura Negra.

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Molina de Aragón cuenta con un espectacular castillo que domina el pueblo./ Imagen cedida por Shutterstock

De Molina de Aragón camino a Levante se atraviesa la provincia de Teruel. Una de las primeras paradas la hacemos en Poyo del Cid, en cuyo alto don Rodrigo construyó una fortaleza desde la que dominaba todo el valle. El Campeador utilizó el pueblo como cuartel general desde donde emprendió sus cabalgadas por el valle del río Martín y cobro de parias a cercanas poblaciones. Por aquí se llega al Mediterráneo.

En Valencia hay algunos rastros, pocos para ser una ciudad tan importante en la biografía del Cid: una avenida, un hostal por el casco antiguo, un instituto, una estatua en la plaza de España. En la capital del Turia murió el caballero medieval un día de 1099. Aunque quizá su imagen más icónica se haya quedado en Peñíscola (Castellón), donde falleció. En este pueblo se rodaron varias escenas de la película dedicada al Cid protagonizada por Charlton Heston y Sophia Loren.

Ya para finalizar, el Cantar de Mio Cid no cita, salvo en el caso de Dénia, la presencia del Cid en la provincia de Alicante, aunque hacia el año 1088, desterrado por segunda vez y hallándose en Elche, Rodrigo Díaz de Vivar, con la necesidad de afianzar su posición, recorrió buena parte de la provincia.

Dónde dormir: La Morada del Cid; Av. del Cid Campeador, 20; 09140 Vivar del Cid (Burgos); teléfono: 687592830.

Dónde comer: El Peñón; Calle Santos Mártires, 22; 12598 Peñíscola (Castellón); teléfono: 964480716.

Los lugares por los que discurre la Ruta del Cid.
Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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