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Vilafamés: entre carlistas y una roca gigante

Vilafamés: entre carlistas y una roca gigante

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Vilafamés es un lugar con encanto e historia que merece la pena ser visitado. Emplazado en el interior de la provincia de Castellón, sobre un cerro, forma parte de la lista de los pueblos más bonitos de España. A lo largo y ancho de sus coquetos rincones el viajero puede desentrañar la historia que todavía permanece en la población.

Los orígenes de la ocupación de la zona de Vilafamés se remontan al Pleistoceno Medio, según el descubrimiento de los restos del llamado homo erectus vilafamensis en la Cova de Dalt del Tossal de la Font con una antigüedad de 80.000 años.

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Vilafamés se asienta sobre un cerro./ Imagen cedida por Shutterstock

Una continuidad en la habitabilidad del medio estaría reflejada en la Cova de Matutano, yacimiento del Paleolítico Superior, con una antigüedad entre el 14.000 y el 11.000 antes de Cristo.

Aunque el entramado urbano de la ciudad actual se desarrolló en época musulmana. De este periodo se conservan su toponimia (AVilahameç) y, entre otros elementos, la cimentación del castillo que corona el cerro sobre el que se asienta el municipio y el trazado urbano de la zona contigua al mismo, de estrechas callejuelas tortuosas. Para pasearlas con detenimiento.

Tras ser conquistada por el rey Jaime I en el siglo XIII, la propiedad del territorio de Vilafamés fue cedida a manos de la Orden de los Hospitalarios de San Juan como recompensa a su apoyo militar hasta 1317, momento en el que pasa a la Orden de Montesa.

Será en el siglo XIX, con los enfrentamientos civiles que siguieron a la muerte de Fernando VII, cuando Vilafamés se erigiría en plaza inexpugnable durante las guerras carlistas por la corona de España con Ramón Cabrera, conocido como el Tigre del Maestrazgo, como uno de sus grandes protagonistas.

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El castillo corona el cerro que domina la localidad castellonense./ Imagen cedida por Shutterstock

Un repaso por su notable pasado da pie al viajero para iniciar su recorrido por este pueblo castellonense. Le conviene visitar su casco antiguo, que por su entramado nos recuerda su pasado árabe con calles estrechas y zigzagueantes. No en vano está declarado Bien de Interés Cultural.

La ruta puede partir desde la Plaza de la Fuente del pueblo. Los edificios de carácter religioso son los principales atractivos patrimoniales con los que cuenta Vilafamés. La iglesia de la Asunción o la de Sangre conviven con ermitas como las de San Miguel o San Ramón.

También merece la pena visitar otros inmuebles que hay diseminados por el pueblo castellonense, como el Palacio del Batle (que alberga el Museo de Arte Contemporáneo) o el Quartijo, donde se encuentran las construcciones más antiguas de la población.

Nos topamos con una sorpresa en medio del pueblo. La roca de Vilafamés impresiona por su tamaño, posición y estabilidad. Es una mole de piedra de 2.160 toneladas y con una inclinación de 34 grados, según pone de manifiesto un cartel colocado cerca de ella.

Situada en la calle de la Font, se trata de un monumento natural que las distintas generaciones que pueblan el municipio han ido respetando. Es el emblema de Vilafamés.

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Junto a la gran roca, la fortaleza de Vilafamés llama la atención del viajero.

La roca ciclópea tiene su leyenda, que cuenta que los turistas se afanan en tocarla a la vez que invocan tres deseos, unos de los cuales se cumplirá y no se sabe bien bajo qué clase de influjo o designio.

La provincia de Castellón ofrece al viajero aficionado a la historia un buen surtido de lugares de obligada visita. Uno de ellos es Morella, uno de los pueblos amurallados más hermosos de la Península Ibérica. Tanto por aquí como por San Mateu anduvo Guillaume de Bélibaste, el último cátaro de una doctrina religiosa gnóstica perseguida por hereje por la Iglesia católica.

Caminar a lo largo y ancho de todos estos lugares para conocer su historia y demás virtudes requiere un calzado cómodo, flexible, resistente y adaptable a todo tipo de terreno. Las zapatillas Troopic Monsoon Blue reúnen estas características para el viajero más exigente. Urbano y funcional, es un calzado ligero, resistente al agua y transpirable, que se puede llevar sin calcetines.

Cómo llegar: Se accede a través de la CV-10, carretera que se dirige a Sant Mateu. A la altura de la Pobla Tornesa tomaremos el desvío hacia Albocàsser por la CV-15 y a escasa distancia, el desvío por la CV-160 que conduce a la Vilafamés.

Dónde dormir: L’Arc Trobat; Carrer Aguilera Cerni, 30; 12192 Vilafamés (Castellón); teléfono: 618584312.

Dónde comer: La Vinya; Carrer la Font, 17; 12192 Vilafamés (Castellón); teléfono: 664386738.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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