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Venecia: la República del mar y la ciudad de los canales

Venecia: la República del mar y la ciudad de los canales

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Venecia, edificada sobre 120 pequeñas islas, unidas por 400 puentes a tierra firme, es un ejemplo urbanístico único en el mundo, no solo desde el punto de vista arquitectónico. Su hechizo incomparable le viene de sus quince siglos de historia gloriosa: República del Mar, creadora de un sistema político, el ducado, que une la monarquía con la democracia y que durará mil años. Que no es poco.

Venecia es una de las ciudades con más historia de Italia. Pero no la única. La península itálica está conformada por un conglomerado de urbes y pueblos con un pasado que hace su visita obligada. Para conocer todos estos lugares hay que prepararse el viaje con tiempo. Un tour organizado permitirá al viajero descubrir las las ciudades más turísticas de Italia, desde la propia capital, Roma, hasta Nápoles, pasando por Florencia, Milán, Siena o Pisa. Y cómo no, Venecia.

Su poder político y comercial durante la Edad Media se extendió más allá del Mediterráneo para llegar llegar hasta Asia. Venecia fue durante siglos la reina de los mares gracias a sus veloces galeras y puente entre la civilización occidental y de Oriente. Sus galeras conquistaron el Adriático y el Mare Nostrum. En el siglo XI era un potencia y, como tal, participó en las Cruzadas.

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En la plaza de San Marcos destacan la basílica, el Campanario y el Palacio Ducal.

En la actualidad, a pesar de su evidente y quizá implacable decadencia por la corrosión de sus espléndidos palacios y el continuo peligro de sus mareas, Venecia todavía conserva intacta, como pocas ciudades, la sugerencia de una naturaleza irrepetible y de una civilización que alcanzó un nivel altísimo, fruto del encuentro precario pero luminoso entre el agua y la historia.

Los orígenes de Venecia se deben a poblaciones cercanas que, para escapar de las invasiones de los bárbaros hunos, se refugiaron en la tranquilidad protegida por los islotes de la laguna, dando vida a un apéndice solitario de una provincia periférica romano-bizantina.

En el año 822 de nuestra era fue traído de Alejandría, en Egipto, el cuerpo de San Marcos, santo latino. De este modo pasó a convertirse incluso religiosamente, a pesar de su origen y de sus relaciones con Bizancio, en una ciudad occidental y cristiana.

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La Basílica de San Marcos es una mezcla de estilos gótico, bizantino y oriental.

En 832, junto al Palacio Ducal, en lo que ya era Plaza San Marcos, se erigió la Capilla Ducal, es decir, la Basílica de San Marcos: de arquitectura oriental pero con un patrono latino (San Marcos) Desde entonces y para siempre, el león que representa a este evangelista se convertirá en el símbolo de la república veneciana.

La Plaza de San Marcos, corazón de Venecia, fue y sigue siendo, al mismo tiempo, sala de estar, teatro y corte de honor. En ella se encuentran el símbolo religioso (la basílica), el poder político (el Palacio Ducal), la magistratura (las Procuradurías), la cultura (librería Marciana) y, por último, el mar, símbolo y potencia veneciana, custodiado por los catorce leones alados de la plaza. La mirada del viajero se dirige por obligación a la opulenta basílica, que mira impertérrita cada año a los miles de personas que se congergan para celebrar uno de los Carnavales más famosos del mundo.

La Basílica de San Marcos tiene casi un milenio. Es una de las iglesias más ricas e importantes de la cristiandad. Con sus más de 500 columnas y sus 4.000 metros cuadrados de mosaicos, encarna el admirable equilibrio entre tantos estilos diferentes (bizantino, gótico, oriental) y la persistente apertura de Venecia hacia la cultura de Oriente. Desde aquí partió la cuarta Cruzada; aquí se reconciliaron Barbarroja y el papa Alejandro III; aquí se bendijeron las armadas navales que iban a combatir contra Génova.

En la misma plaza el viajero podrá disfrutar de la contemplación y visita de otro coloso arquitectónico. El Palacio Ducal constituye la construcción civil más importante de Venecia. Durante siglos fue la casa del dogo y sede del poder político de la República de Venecia. Y el campanario o campanile es uno de los símbolos de la ciudad que alcanza casi los cien metros de altura.

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El Rialto es el puente más conocido de Venecia.

Cerca de San Marcos, en el corazón de la ciudad, reflejándose en el espejo del Canal Grande, se levanta la Basílica de la Salud (siglo XVII), un apoteosis en honor a la Virgen. Otras iglesias vecinas atraen por su belleza, como la del Redentor (siglo XVI), o la de los Frailes considerado el Panteón de la ciudad por sus nobles tumbas y por el inmenso patrimonio artístico que contiene.

Si por algo es famosa Venecia es por sus innumerables puentes. Por encima de todos existe uno que atrae la atención de quienes visitan la ciudad. El Puente de los Suspiros comuncia las salas del Tribunal del palacio Ducal con las prisiones que se encuentran al otro lado del canal. Otro puente destacado es el de Rialto, el más popular de la urbe veneciana. Es el más antiguo de los cuatro puentes de que cruzan el Gran Canal.

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El Carnaval de Venecia es una de las fiestas más populares del mundo.

Bajo su arco discurre el Gran Canal, o lo que es lo mismo, la apoteosis solemne de una ciudad construida sobre el agua y en el agua. La divide en dos formando una S al revés que nace del Piazzale Roma y de la Estación y desemboca en la Cuenca de San Marcos. En total tiene una extensión de cuatro kilómetros de cauce de agua. Es la única arteria urbana marina, donde todo se desarrolla con auténtica lentitud.

Venecia se puede conocer a través de sus aguas mediante la góndola, una embarcación asimétrica de 11 metros de largo que surca sus interminables canales. Llama la atención del viajero la postura de su conductor, el gondolero, que rema según la costumbre veneciana; es decir, de pie en la popa, con una pierna adelante y mirando hacia la proa. Toda una experiencia que hay que vivir.

El viajero puede descubrir Venecia y sus islas a su ritmo con la tarjeta turística que le ofrece acceso ilimitado al transporte público de la ciudad: los famosos vaporetti y la red de autobuses.

Una de las mejores épocas del año para viajar a Venecia es durante el primer trimestre del año, cuando tiene lugar el conocido Carnaval, un duelo de máscaras a cada cual más elegante. Los Carnavales de Venecia cambian de fechas de año en año, pues las mismas están directamente vinculadas a las de la Cuaresma, que coincide con el Miércoles de Ceniza. Un buen colofón para conocer Venecia.

Dónde dormir: Domus Cavanis; Dorsoduro, Sestiere Dorsoduro, 895; 30100 Venecia (Italia); teléfono: +39 041 528 7374.

Dónde comer: Pizzeria L’Angelo; Calle de la Mandola, 3711; 30124 Venezia (Italia); teléfono: +39 0412771126.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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