Home Cantabria Puerto Calderón: refugio de submarinos nazis
Puerto Calderón: refugio de submarinos nazis

Puerto Calderón: refugio de submarinos nazis

0
0

La tranquilidad que ahora emana no tiene nada que ver con la actividad de hace años, cuando en Europa se libraba el mayor conflicto bélico de la historia. Nos vamos de viaje en el tiempo a la II Guerra Mundial

De origen romano, incluso hay quien sitúa aquí su Portius Blendium, Puerto Calderón es una ensenada de la costa de Cantabria que sirvió como base y fondeadero de submarinos alemanes, los temibles U-boot que se escondieron por estos lares durante la Segunda Guerra Mundial. Puerto Calderón, que se sitúa cerca de la localidad de Santillana del Mar, fue también un importante puerto medieval, así como embarcadero minero.

iglesia_oreña
Iglesia de San Pedro de Oreña./ Juan José Hernández Rodríguez

Ahondemos un poco más en su rico pasado. Durante la Edad Media Puerto Calderón sirvió para avituallar las Asturias de Santillana, así como de lugar de escondites de piratas o naves enemigas, sin ir más lejos. Más tarde, en la primera mitad de siglo XX, se convirtió en cargadero de zinc de las minas que la compañía Asturiana explotaba en la zona de los alrededores.

Cazadores de la Prehistoria

Pero la historia de Puerto Calderón se remonta mucho más atrás en el tiempo. Al parecer, por aquí estuvieron cazadores paleolíticos y neolíticos por su proximidad a la no menos descomunal cueva de Altamira. Después le siguieron el pado legiones romanas, navegantes y comerciantes medievales, barcos mineros y submarinos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Se dice en el lugar que la base oficiosa de la marina nazi estuvo en Vigo, un claro refugio de militares, espías y tripulaciones. Y que en Puerto Calderón, por otro lado, encontraron un refugio, un lugar seguro, un sitio apartado en los convulsos tiempos de guerra. Sus aguas son muy profundas y los barcos, incluidos los submarinos, podían entrar con facilidad sin temor a encallar.

cantabria_mina_puerto
Bocamina en el Puerto Calderón.

Los temibles U-boot nazis se avituallaban en el Cantábrico. También el viajero puede imaginar un filme del agente 007, en el que, en una ensenada semejante, bien podría estar la entrada secreta a algunas de las fortalezas del mal que el agente Bond, James Bond, suele destrozar sin despeinarse.

Puerto Calderón es un puerto natural de gran calado en forma de U protegido por imponentes acantilados que rompen las olas. La Punta del Poyo cierra la ensenada por la derecha. Si el viajero se da un paseo por la costa apreciará unas cuantas galerías perforadas de las minas de manganeso y esfalerita que ya han sido abandonadas. Como un queso gruyere, resisten incólumes al paso del tiempo.

De paseo por la costa

En la actualidad, el viajero que se acerque a Puerto Calderón podrá disfrutar de un pequeño cabo tranquilo con pocos barcos de pesca navegando, por donde pastan vacas y caballos a su alrededor, mientras las gaviotas y los cormoranes revolotean en busca de llevarse algún pez a su estómago.

Todavía permanecen restos de tolvas, canales de agua para el lavado y hornos de tostado de mineral, así como vagonetas volcadas y tendidos de cables para cargar el mineral. Todo abandonado.

Cerca de Puerto Calderón el viajero localizará Oreña. La comarcal 6316, a su paso por esta localidad cántabra, nos permite contemplar la ermita de San Bartolomé (siglo X) y numerosas tiendas de antigüedades. A destacar también de interés para el viajero en su recorrido por el pueblo son la Casa de Calderón (1730), la Casa Torre de Quintana o la ermita de San Tito.

bartolome_ermita:oreña
Ermita de San Bartolomé (Oreña)

La cercanía de Santillana del Mar permite al viajero realizar otra escapada con mucha historia. Aparte de conocer las máquinas de tortura que empleaba la Inquisición en un museo que lleva su nombre, en la localidad cántabra (conocida como la ciudad de las tres mentiras) se puede apreciar su famosa colegiata medieval de Santa Juliana, del siglo XII.

No muy lejos de allí, a escasos dos kilómetros de distancia, se descubre la Capilla Sixtina del Cuaternario o, lo que es lo mismo, las Cuevas de Altamira con sus conocidas y relevantes pinturas rupestres, declaradas Patrimonio de la Humanidad. El viajero podrá ver una réplica de las mismas en la conseguida Neocueva.

Cómo llegar: Se accede con facilidad a Puerto Calderón desde el pueblo de Oreña, en el municipio cántabro de Alfoz de Lloredo. Una pequeña carretera nos deja justo encima del acantilado en el que se encuentra la ensenada.

Dónde dormir: Posada Los Cautivos; Barrio Caborredondo, 68; 39525 Oreña (Cantabria); teléfono: 942716070.

Dónde comer: Las Sopeñas; Barrio Caborredondo, 32; 39525 Caborredondo (Cantabria); teléfono: 942716308.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *