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Priego de Córdoba, con su famosa rejería y capital del barroco andaluz

Priego de Córdoba, con su famosa rejería y capital del barroco andaluz

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Ubicada a los pies de fértiles llanuras y parapetada por el circo de montañas del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, la capital del barroco cordobés, Priego, tiene iglesias suficientes para alhajar cinco ciudades, al menos y sin exageración. Se nota que en el siglo XVIII corrió el dinero y el gusto debido a la floreciente industria textil.

Al pie del Pico de La Tiñosa se alza Priego de Córdoba, localidad que se rebeló contra el emirato cordobés, parada obligatoria para contemplar la espléndida portada de mármol de la iglesia de San Francisco y la capilla del Sagrario en la iglesia de la Asunción, exuberancia rococó que deja boquiabierto al viajero. De menor enjundia, pero también destacable, es la iglesia de la Aurora.

Panorámica de Priego de Córdoba./Luis Eduardo P Tavares

El visitante debe pasear la calle Río para admirar sus casas señoriales de espléndida rejería en una de las cuales nació don Niceto Alcalá-Zamora, el primer presidente de la II República Española. La idónea situación geográfica de Priego ya fue valorada por íberos y romanos.

La conocida como Baguh hispanomusulmana tuvo una gran relevancia en las rebeliones e insurrecciones medievales, hasta que en el siglo XIII Fernando III la incorporó a los reinos cristianos. Después del año 880, la ciudad fue tomada por la guerrilla, comandada por el caudillo muladí Ibn Hafsun. En el 888 el ejército del emir masacró a la población, pero al año siguiente volvieron a recuperarla los rebeldes, formando un señorío independiente de Córdoba durante unos treinta años.

En 1341 Alfonso XI conquistó la ciudad de forma ya definitiva, favoreciendo su repoblación. Un descendiente de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, fue nombrado primer marqués de Priego en el siglo XV.

Iglesia y campanario de la localidad cordobesa./Luis Eduardo P Tavares

En 1711 el pueblo se integró en los dominios del Ducado de Medinaceli, convirtiéndose en un gran centro productor de seda. En 1881 le fue concedido el título de Ciudad por el rey Alfonso XII.

Priego ha destacado siempre por su rejería. No hay más que darse una vuelta por el encanto que destila este pueblo, cuyo centro histórico está declarado Bien de Interés Cultural, para admirar muy bellas obras, incluso en ventanas de casas modestas.

En los altos de la localidad cordobesa se encuentra el castillo de los Medinaceli, con una robusta torre del homenaje. Es de origen árabe. Desde la plaza del castillo se contempla la perspectiva de tejados y tejadillos que cubre la iglesia del barrio de la Villa.

Calle de los Jazmines./Rafareys

Hay, asimismo, una fuente de aguas delgadas y frías en la que apagar la sed antes de aventurarse por las callejas del Barrio Alto, por la calle Jazmines, angosta y blanca, con las fachadas adornadas de macetas, por la plazuela de San Antonio y por la de Santa Ana.

En la llamada Carrera de Álvarez está la originalmente gótica iglesia de Nuestra Señora de la Aurora, con su peculiar portada de mármol. En la cercana Plaza de la Constitución está el Ayuntamiento y la iglesia de la Virgen de las Mercedes (siglo XVIII) en que destaca la exuberante decoración interior, que contrasta su austero aspecto exterior.

El Barrio Alto, con sus empedradas callejas retorcidas, es una especie de barrio de Santa Cruz sevillano, más modesto, pero también más auténtico, puro y verdadero. Otra de las visitas obligadas es la del mirador del Adarve, donde se disfruta de una panorámica de olivares y cerros grises.

Muralla medieval de Priego./Luis Eduardo P Tavares

Entre los monumentos civiles sobresalen la portada y patio porticado de las Carnicerías Reales, la casa natal de Alcalá-Zamora o la fuente de la Salud. Para concluir la visita, el viajero tiene la oportunidad de poner el broche con la contemplación de la Fuente del Rey, la alegría del agua, que tiene más de cien caños. Está presidida por una estatua del dios Neptuno.

Dónde dormir: Hostal Rafi; C/ Isabel la Católica, 4; 14800 Priego de Córdoba (Córdoba); Teléfono: 957540749; hostalrafi@hostalrafi.net.

Dónde comer: Restaurante Virrey; C/ Solana, 14; 14800 Priego de Córdoba (Córdoba); Teléfono: 957543003.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora colabora en blogs y publicaciones digitales.

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