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Nubia y los faraones negros (Egipto)

Nubia y los faraones negros (Egipto)

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La dinastía XXV de los faraones invirtió la tendencia habitual en el valle del Nilo: siempre eran los egipcios los que sometían a los nubios. Las riquezas de Nubia le hacían ser codiciada como la tierra del oro por sus enemigos. Pero los nubios, en el siglo VIII a.C. conquistaron a sus vecinos del norte y pasaron a ser los dominantes. La de Nubia es una civilización poco estudiada y menos recordada, pero lo cierto es que hizo sentir la fuerza del África negra en el mundo antiguo, al convertirse en el rival por antonomasia de los faraones.

Situada al sur de Egipto y norte de Sudán, Nubia fue en la Antigüedad un reino independiente cuya población se asentó en la parte central del valle del Nilo. Su frontera norte era la primera catarata del gran río, en Asuán, y sus dominios descendían hasta Jartum, actual capital de Sudán. Nubia ya estaba habitada hace más de 100.000 años. De hecho, los estudiosos de la prehistoria consideran que fue uno de los caminos de salida de los primeros homo sapiens.

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Pirámides del antiguo reino de Nubia./Wufei07

En el segundo milenio a.C. surgió en Nubia el primer reino unificado del que tenemos noticia, que se llamó Kerma. Era una ciudad muy poderosa, que según las recientes investigaciones alcanzó los 100.000 habitantes y en la que se levantaban baluartes defensivos de más de tres kilómetros de longitud. Era un Estado preparado para la guerra y temeroso de ella. Acabó siendo conquistado por Tutmosis I, que ocupó su capital.

Tras el sometimiento de Kerma, la civilización nubia tardó en resurgir: a mediados del primer milenio a.C. apareció el reino de Kush, rico en oro, en el que sobresalían las dinastías establecidas en las más lejanas ciudades de Napata y Meroe, en la Alta Nubia. Fueron los reyes kushitas los protagonistas de la citada XXV dinastía egipcia. Todo comenzó con la invasión de Egipto liderada por Kashta, soberano que extendió sus dominios hasta Tebas. Luego, su hijo Piye se lanzaría desde Tebas hacia el Bajo Egipto y daría la batalla decisiva para acabar con el principal núcleo de resistencia formado por los faraones saínas.

Los faraones negros no aportaron excesivas rebeliones del pueblo egipcio en los ochenta años que duró la dinastía. No fueron expulsados por los egipcios, sino por los asirios. Los faraones nubios respetaron las tradiciones egipcias. Incluso se hicieron esculpir esfinges. ¿Qué error cometieron para ser descabalgados del trono faraónico? Seguramente, el de un escaso de ambición, ya que intentaron extender su territorio más allá de Egipto, llegando al Levante mediterráneo. Chocaron así con los asirios, que entraron por dos veces en Egipto durante la XXV dinastía, liderados por Asurbanipal.

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Pirámides nubias de Meroe./Sunesis

Los nubios se replegaron en su tierra natal. Refundaron un reino en Napata que duró cien años, pero a partir del siglo V a.C. la ciudad de Meroe empezó a ganar influencia hasta convertirse en la capital unos 200 años más tarde bajo el reinado de Ergamenes. Meroe, en Sudán, fue el origen de la XXV dinastía egipcia, también conocida como los faraones negros. Los reyes meroíticos convivieron en paz con la dinastía ptolemaica, que les transmitió la cultura griega. No ocurrió lo mismo con los romanos, que lanzaron una campaña contra Nubia en 25 a:c. que degeneró en una guerra más larga.

Esa no sería la única causa de su decadencia. Parece que la sobreexplotación de la tierra para producir hierro causó un agotamiento de los minerales carboníferos, además de la deforestación, con la consiguiente pérdida de la fertilidad de la tierra. Y los nubios acabaron por dispersarse para extinguirse casi por completo.

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Mapa de la antigua Nubia.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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