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Monteagudo, Alfonso X y su Corcovado (Murcia)

Monteagudo, Alfonso X y su Corcovado (Murcia)

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Delante de la fértil vega murciana se levanta en Monteagudo un mogote que le pareció pintiparado a los árabes para edificar un castillo que les vigilara la huerta de la que obtenían tan pingües beneficios. Pasaron los siglos, y esta fortaleza (del siglo XI, fabricado con tapias de argamasa en tres niveles) les pareció pintiparado a los cristianos, siempre tan respetuosos con el patrimonio histórico, para levantar en su cumbre una torre pedestal que sostuviera una gigantesca imagen del Sagrado Corazón de Jesús.

El monumento es visible desde muchas leguas a la redonda y constituye uno de los hitos paisajísticos de la vega murciana. La imagen del Sagrado Corazón de 12 metros de altura que hoy vemos, construida en hormigón armado, data tan solo de 1951 y es réplica de la primitiva levantada en 1926 y desmontada en 1936 por acuerdo municipal. Se le conoce como el Corcovado de Murcia.

El acceso al castillo requiere cierta forma física, porque hay que trepar por decenas de pinos peldaños, pero llegados a la fatigada cumbre nos regala estupendas vistas sobre la vega y ciudad de Murcia. También el viajero notará, en el llano, en medio de los frutales, las ruinas cuadrangulares de un fortificado palacio de recreo almohade, el Castillejo (construido en el siglo XII), en cuyo interior se ha excavado un patio similar en forma al de los Leones de la Alhambra, con sus pabellones saledizos y sus rebatos de agua.

En la subida a Monteagudo el viajero notará detalles de la fortaleza y de las 12 torres macizas y muy juntas que defienden el mogote, con sus aljibes, viviendas y almacenes adaptados a las configuración del terreno. No había capacidad para muchos defensores dadas las reducidas proporciones del otero, pero ello se compensaba sobradamente con su fácil defensa.

En la época musulmana, este castillo tuvo singular importancia, porque vigilaba el camino real que conducía a Orihuela. A los pies del cerro el viajero hallará un excelente lugar para comer bien; el restaurante Monteagudo es amplio, confortable, con un servicio exquisito y una interesante cocina local.

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El Castillo de Monteagudo con la imagen del Sagrado Corazón./Sergio HC

Monteagudo es una pequeña joya arqueológica de casas prehistóricas, ruinas romanas, palacios islámicos y almunias. Al llegar a Monteagudo el viajero puede comenzar su visita a través del Centro de Visitantes (Plaza de la Iglesia, 1), donde se presentan los 5.000 años de presencia humana en la zona, habitada como protección contra las inundaciones y crecidas del río Segura que, por otro lado, daban a esta tierra un alto valor agrario.

Junto al asentamiento argárico que hubo donde hoy se ubica la plaza, junto a la ermita de San Cayetano, en Monteagudo se encontraron vestigios romanos, entre los que destaca una calzada pavimentada en la pizarra azul del cerro y un edificio de carácter público que se cree desempeñó funciones administrativas y religiosas. Sus restos se utilizaron en la cimentación de la ermita, aunque las dos columnas mejor conservadas, dóricas y de mármol rojo, se pueden ver hoy, en realidad, en la portada de la iglesia de San Andrés en Murcia, justo al lado del museo Salzillo.

Lo cierto es que Monteagudo se convirtió durante la consolidación del islámico Reino de Murcia en el lugar ideal para la construcción de las almunias (huertas) de las grandes familias. También se edificó aquí el palacio ajardinado de Ibn Mardanis, el rey Lobo.

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Al Cristo de Monteagudo se le conoce como el Corcovado de Murcia./Cmartinezmtez

Por estos lares se alojó Alfonso X cuando vino a unir la taifa con el reino a Castilla y, más tarde, el edificio se convertiría en madrasa (escuela coránica) Todo un destino de gran interés para disfrutar.

La visita a Murcia no sería completa para el viajero si no disfruta de su Valle del Ricote, el último reducto morisco del Levante español. O bien, otra opción de interés para conocer es Aledo, el bastión que ayudó a la toma de Granada. La oferta de excursiones es amplia.

Dónde dormir: Hotel Casa Emilio; calle Alameda de Colón, 9; 30002 Murcia; teléfono: 968220631.

Dónde comer: Restaurante Monteagudo; avenida Constitución, 93; Monteagudo (Murcia); teléfono: 968 850064.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

Comment(2)

  1. Qué curioso ver por aquí el Cristo de Monteagudo. Soy murciano y por lo que sea, nunca he subido hasta allí, aunque ganas no me faltan. Se dice que hay pasadizos subterráneos desde el Cristo que llevan hasta la catedral de Murcia, pero por lo que sé, nunca ha sido probado, aunque sí se han descubierto túneles bajo algunas casas de la capital.

    ¡Saludos de un murciano expatriado!

    1. Hola Jabi,

      tiene delito que seas murciano y no hayas subido al Cristo! Será verdad lo que dices de los pasadizos? Yo cuando estuve no los vi, pero todo es posible; las leyendas siempre tienen algún poso de realidad.

      Saludos!

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