Home Castilla-La Mancha La ruta que sigue los pasos de Jorge Manrique, guerrero y poeta (Cuenca)
La ruta que sigue los pasos de Jorge Manrique, guerrero y poeta (Cuenca)

La ruta que sigue los pasos de Jorge Manrique, guerrero y poeta (Cuenca)

0
0

El 24 de abril de 1479, el poeta y guerrero Jorge Manrique caía herido en el castillo de Garcimuñoz defendiendo la causa de Isabel La Católica. Días después moría en Santa María del Campo Rus, y era sepultado en Uclés junto a su padre, el de las coplas. Así le vino la muerte en estos viejos campos de Cuenca, sin hacer mucho ruido.

El literato contaba con 39 años cuando feneció en defensa de su soberana, que aspiraba al trono de Castilla al igual que Juana la Beltraneja, hermana e hija (más que dudosa), respectivamente, de Enrique IV el Impotente, que había fallecido cinco años atrás.

Dos jornadas se necesitaron para trasladar el cadáver desde Santa María del Campo Rus hasta Uclés, a casi 80 kilómetros de distancia, donde se había dispuesto que recibiera sepultura junto al de su padre. Uclés era la cabeza e la Orden de Santiago, orden de la que Jorge había sido trece (caballero principal, con voz y voto en el capítulo general)

Poco antes de llegar a su destino, el cortejo pasó junto a las ruinas de la gran ciudad romana de Segóbriga. Uclés ya tenía entonces un largo e importante pasado. Poblado desde tiempos prerromanos, gozó de gran relevancia con los árabes formando parte de la cora de Santaver (una de las divisiones territoriales en que estaba organizado el califato de Córdoba y que se extendía por las axtuales provincias de Cuenca, Guadalajara y Teruel), de la que llegó a ser capital.

jorge_manrique_garcimuñoz
Cruz levantada donde falleció Jorge Manrique en Garcimuñoz./Angel Aroca Escámez

Sin embargo, el hecho más sonado, por el que Uclés siempre será recordado, se produjo en 1108, al poco de ser reconquistado, cuando Alfonso VI, envió a su hijo Sancho a romper el cerco que los almorávides habían puesto a su fortaleza. A tiro de piedra de la calzada que unía Uclés con Segobriga, sobre el río Badiel, las ruinas de un molino señalan el paraje de la Defensa, donde cristianos y almorávides midieron sus fuerzas y Alfonso VI perdió a su único hijo varón.

Uclés era un recinto amurallado de un kilómetro cuadrado, erizado de torres de más de 30 metros de altura. El monasterio pasó a ser denominado como El Escorial de la Mancha. En algún lugar de la inmensa iglesia yacen hoy los restos del poeta y de su padre, se ignora cuál.

Cerca de Uclés, a un par de kilómetros por la carretera de Rozalén, está la fuente Redonda, una poza de unos 15 metros de diámetro, donde nace el Bediel. Un ara romana, hallada aquí en el siglo XIX, relaciona el paraje con el culto al dios Airón.

A media hora de Segóbriga y tres cuartos de Uclés, se descubre la silueta del castillo de Garcimuñoz. A tres kilómetros, en el camino de la Nava, un monolito con una cruz de hierro y una inscripción señala el sitio exacto donde Jorge Manrique cayó herido. Al fondo, sobre una loma, se ve el pueblo, casas blancas blasonadas.

La última parada de la ruta es Santa María del Campo Rus, lugar que más recuerda al poeta con un monumento en la Plaza Mayor y un monolito en el parque El Prado, donde Jorge Manrique instaló su campamento en el otoño de 1478. Y lo recuerda el Centro de Estudios Manriqueños, que alberga ediciones singulares e imaginarios retratos del poeta.

ucles
Monasterio de Uclés./Mr. Tickle

Jorge Manrique fue nombrado caballero de la Orden de Santiago y su primera intervención registrada en un hecho de armas fue en la batalla de Ajofrín (Toledo) en 1470, pero debió haber muchas otras antes, como las hubo después.

Sus coetáneos lo describían como un guerrero esforzado y animoso, “afortunado en los combates”. Su mote era “ni miento ni m’arrepiento”. Fue enemigo de don Álvaro de Luna, apoyó la coronación del infante don Alfonso (1468) y luchó por la candidatura de Isabel contra la de Juana la Beltraneja, lucha en la que perdió la vida.

A pesar de ser más guerrero que poeta, compuso una cantidad estimable de versos, la mayoría amorosos, si bien fueron las breves Coplas a la muerte de su padre las que lo catapultaron a la fama, siendo uno de los primeros libros en imprimirse en España (1480)

Dónde dormir: Hostería Casa Palacio de Uclés; C/ de las Angustias, 2; 16452 Uclés (Cuenca); teléfono: 969135065.

Dónde comer: La Posada de Perico Mesón; Plaza Pelayo Quintero, 4, 2ª; 16452 Uclés (Cuenca); teléfono: 969135254.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora colabora en blogs y publicaciones digitales.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *