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Fago y el crimen que cambió su historia

Fago y el crimen que cambió su historia

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A lo largo de su camino histórico, el viajero apenas repararía su atención en un minúsculo pueblo del Pirineo oscense de apenas una veintena de habitantes censados. Pero el 13 de enero de 2007, Fago pasó a primera plana mediática tras la aparición del cadáver del alcalde de la localidad por aquel entonces, Miguel José Grima Masiá, tras ser abatido a tiros por una escopeta. Como autor del crimen se detuvo a un vecino de Fago, Santiago Mainar Sauras, quien cumple condena todavía.

El primer edil fue tiroteado durante una emboscada cuando regresaba en su automóvil de una reunión en Jaca con otros alcaldes. Su cadáver fue arrojado a un barranco. Las pesquisas de la Guardia Civil se centraron en los enfrentamientos mantenidos entre el alcalde y algunos de sus vecinos.

Las pruebas de ADN encontradas en el coche de la víctima incriminaron a Santiago Mainar, que era su rival político por la alcaldía de Fago. El detenido se declaró culpable, aunque luego se retractó.

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Por las calles de Fago apenas pasea gente.

Fago es uno de los escasos municipios españoles que carece de término municipal. Su Ayuntamiento es un concejo abierto en el que un alcalde elegido por voto directo con lista abierta responde ante la asamblea de vecinos. Como antaño ocurría.

Quizá el origen de las disputas viniera motivado por la propuesta de deslinde que realizó Miguel Grima de 5.245 de las 26.000 hectáreas de monte que Fago tiene y explota con el pueblo vecino de Ansó, del que fue segregado en 1830.

Este lamentable suceso dio a conocer a Fago, un pequeño reducto territorial situado junto al río Majones, próximo a Navarra, y cuyo casco histórico puede considerarse conjunto histórico. Sus calles son empedradas y la arquitectura se caracteriza por los tejados empinados de las casas, las chimeneas troncocónicas y balconadas con barandillas de madera.

Fago es un caserío pequeño encajonado en un valle muy estrecho que estuvo casi aislado durante buena parte de su historia. La iglesia parroquial de Fago es del siglo XVI, aunque conserva detalles de épocas añejas, como el crismón románico de su portada y varios retablos.

Un entorno de frondosa vegetación y ausencia de vida propicia para el viajero la práctica de senderismo y barranquismo por la Foz de Fago. Se trata de un barranco corto y contundente que es preferible realizar con importante caudal, sobre todo en primavera.

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El barranco de Foz de Fago es ideal para la práctica de algunos deportes de aventura.

Fago está rodeado de kilómetros de nada. El pueblo de referencia, Ansó, tiene 456 vecinos. En 50 kilómetros a la redonda no hay ninguna localidad de más de 500 habitantes.

El pueblo de Fago protagonizó, junto a Ansó, Roncal o Urdués, un tipo de migración temporal fundamentalmente femenina que, como las golondrinas, cruzaban los puertos en San Miguel en otoño para ir a trabajar a las fábricas de alpargatas de Mauleón (Francia) o como sirvientas en casas del otro lado de la frontera y regresaban con el buen tiempo, coincidiendo con la vuelta de los ganados de tierra baja.

Dónde dormir: Casa Tadeguaz; Calle Iglesia, 11; 22729 Fago (Huesca); teléfono: 655368569.

Dónde comer: Maiberal; C/ Arrigo 1; 22728 Ansó (Huesca); teléfono: 974370174.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora colabora en blogs y publicaciones digitales.

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