Home Castilla y León El castro de Irueña, la ‘Atlántida salmantina’
El castro de Irueña, la ‘Atlántida salmantina’

El castro de Irueña, la ‘Atlántida salmantina’

0
0

Se le conoce como la Atlántida salmantina. Estudios al respecto dicen de él que en la antigüedad fue una gran e importante ciudad que albergó palacios, templos y grandiosos monumentos en un recinto amurallado no menor al de Ávila. El Castro de Irueña (Fuenteaguinaldo), datado en la Segunda Edad del Hierro (siglo VI-V a.C.) y cuyos restos están catalogados como Bien de Interés Cultural, tiene un perímetro de 11 kilómetros y una superficie total de 150.000 metros cuadrados.

Al parecer, el origen del castro de Irueña es prerromano. Estuvo habitado por los vettones, un pueblo de origen celta con una cultura asociada a la adoración de los verracos, grandes esculturas zoomórficas que pueblan la provincia de Ávila. Los más conocidos son los Toros de Guisando. Precisamente, del yacimiento salmantino se ha recuperado una escultura conocida como la Yegua de Irueña, que tiene tres metros de largo y que fue partida al medio por varios pastores, ya que la leyenda contaba que en su interior había un tesoro.

La historia nos dice que que Irueña fue la única ciudad de su provincia junto con Salamanca que alcanzó el rango de municipium de derecho romano de acuerdo con el Edicto de Latinidad promulgado por el emperador Tito Vespasiano en el año 74 a.C. De este asentamiento se conservan una gran cantidad de restos pétreos que también han pasado a formar parte de estructuras y viviendas de Fuenteguinaldo. El poblado se abandonó en la Edad Media sin que podamos conocer los motivos todavía.

irueña_salamanca
Pocos restos quedan del castro de Irueña.

Las primeras y únicas excavaciones en el castro de Irueña se desarrollaron entre los años 1931 y 1934 a cargo del investigador de Fuenteguinaldo Domingo Sánchez, discípulo de Santiago Ramón y Cajal, que recibió para tal fin una subvención de 10.000 pesetas a cargo de la Junta Superior de Excavaciones de la Segunda República.

Una de las singularidades de este poblado fortificado es que en el año 1168 fue donado por Fernando II de León al obispado de Ciudad Rodrigo, que lo tuvo en su poder hasta la Desamortización de Mendizábal, momento en el que volvió a manos privadas hasta el año 2008 en que ha sido adquirido por la Confederación Hidrográfica del Duero.

En la actualidad, son muy pocos los viajeros que conocen el sendero que lleva hasta este lugar, ya que la espesa vegetación oculta casi por completo los restos de columnas romanas, capiteles, sepulcros visigodos o fragmentos de muralla que todavía perviven.

irueña_castro
El castro está datado en la Segunda Edad del Hierro./Senderismo Vistahermosa

Al sur de Ciudad Rodrigo, por un desvío de la cartera 526, se encuentra Fuenteaguinaldo, cerca del río Águeda, con dos lugares de interés: una iglesia gótica y una capilla mayor con bello retablo de Lucas Milata, escultor que trabajó, principalmente, en la decoración de algunas puertas y plazas de Madrid.

Si al viajero aficionado a la historia todavía le restan ganas de conocer el esplendoroso pasado que atesora la provincia salmantina, tiene a su abasto un bien número de destinos para satisfacer su curiosidad. Por ejemplo, una escapada a La Alberca, uno de los pueblos más pintorescos de España; o bien viajar al siglo XIX en plena de Guerra de la Independencia para conocer el Fuerte de la Concepción.

Dónde dormir: La Tarihuela I y II; C/ Nuestra Señora, 25; 37540 Fuenteguinaldo (Salamanca); teléfonos: 923471204 y 923471220.

Dónde comer: Estoril; C/ General Pardo, 11; Ciudad Rodrigo (Salamanca); teléfono: 923460550.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

LEAVE YOUR COMMENT

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *