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El tigre de dientes de sable que habitó el Cerro de los Batallones (Madrid)

El tigre de dientes de sable que habitó el Cerro de los Batallones (Madrid)

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Al sur de la capital de España, en concreto en la localidad de Torrejón de Velasco, se localiza uno de los yacimientos de restos fósiles de mamíferos más importantes de todo el Viejo Continente e incluso del mundo. Tigres de diente de sable, hienas, osos, pandas, rinocerontes o cebras son solo algunas de las especies animales que habitaron estas tierras hace unos nueve millones de años.

Se trata de Cerro de los Batallones que, según los expertos, de un conjunto de nueve yacimientos único porque presentan un estado de conservación excepcional y se ha llegado a encontrar una fauna de individuos con sus esqueletos completos, incluidos los cráneos, en posición de muerte, la mayoría de carnívoros. Entonces el cerro era un lugar poblado por grandes mamíferos y una densa cobertura vegetal.

Recreación de parte de la fauna que habitaba hace millones de años en el Cerro de Batallones.

El origen de este conjunto paleontológico puede atribuirse, a priori, a la existencia de un sistema de hoyos que actuaron como trampas naturales, en las que quedaban atrapados los numerosos vertebrados que habitaban la zona durante el Vallesiense superior.

Cerro de los Batallones, conocido sobre todo por albergar restos de carnívoros, también conserva fósiles de grandes herbívoros como rinocerontes, équidos de la especie Hipparion (con dedos laterales en sus patas), y el mastodonte de tipo Tetralophodon.

El yacimiento parecía la cueva del tesoro, en donde, por razones que entonces se ignoraban, se habían acumulado perfectamente conservados los restos fosilizados de carnívoros de todo tipo, desde pequeñas mofetas hasta los enormes tigres dientes de sable.

Arqueólogos trabajan en el yacimiento madrileño.

Junto a ellos, también se han encontrado los huesos de varios rumiantes, como mósquidos (ciervos almizcleros) Micromeryx e Hispanomeryx, un sivaterino (jirafa de cuello corto) y varias especies indeterminandas de antílopes, así como un ciervo.

Los restos de pequeños mamíferos también abundan en los yacimientos madrileños. Roedores como los hámsters, ratones, ardillas terrestres, lirones y castores eran inquilinos habituales de su fauna. Y de entre las aves sobresalen los restos fósiles hallados de rapaces, en concreto buitres.

El tigre dientes de sable habitó en el Cerro de Batallones.

Desde el año 2000 las excavaciones se realizan todos los veranos en el Cerro de los Batallones por un equipo multidisciplinar de más de 30 investigadores, procedentes tanto del Museo Nacional de Ciencias Naturales, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, como de diferentes universidades españolas.

La concentración de carnívoros se debía a que el lugar durante el Mioceno había funcionado como trampa de carnívoros y que el yacimiento tenía algunas características análogas a los yacimientos kársticos (formados en cuevas), aunque por los materiales geológicos no podía clasificarse en este tipo.

Este didáctico vídeo que os muestro a continuación proyecta el excelente trabajo que arqueólogos y paleontólogos realizan en este peculiar y extraordinario yacimiento, donde se han hallado más de 10.000 restos de fósiles de mamíferos:

Dónde dormir: Hostal Los Batallones; Carretera Navalcarnero Chinchón, 0 km 31 , 500 (M- 404); Torrejón de Velasco (Madrid); teléfono: 918161536.

Dónde comer: Restaurante La Nueva Frontera; Carretera M-404; Torrejón de Velasco (Madrid); teléfono: 918161340.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora colabora en blogs y publicaciones digitales.

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