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Castillo de la Calahorra: un palacio del Renacimiento contra el avance morisco

Castillo de la Calahorra: un palacio del Renacimiento contra el avance morisco

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A medio camino entre Granada y Almería con el fondo de las Alpujarras, la panorámica de este castillo granadino, dominando el paisaje con las cumbres de Sierra Nevada al fondo, es de una belleza que sobrecoge al viajero. Construido entre los años 1509 y 1512 por Lorenzo Vázquez y Michele Carlone, arquitecto genovés traído a España por el marqués del Zenete, el castillo de La Calahorra fue de las primeras construcciones en las que se introdujeron los nuevos modelos del Renacimiento. Obedeció a la iniciativa de don Rodrigo de Mendoza y Vivar, nieto del marqués de Santillana e hijo natural de Pedro González de Mendoza, que fuera cardenal primado de Toledo y valedor de Isabel I de Castilla.

Vivar recibió el marquesado de Zanete y sus ocho pueblos de los Reyes Católicos en agradecimiento por su ayuda en la toma de Granada en 1492. Posiblemente fue, en homenaje a su memoria, que la reina castellana permitiera erigir el castillo a su descendiente, olvidando la bastardía de sus orígenes. Sin embargo, su fundador vio limitadas sus prerrogativas cuando, tras participar en la sublevación comunera, el emperador Carlos hizo borrar la inscripción que don Rodrigo mandó grabar en el acceso.

Las excavaciones arqueológicas constatan que precediendo a la fortaleza renacentista existía otra de época andalusí. Los planes se trastocaron cuando estalló la rivalidad entre Fernando el Católico y la familia Mendoza. Temerosa esta última de un ataque por parte de los fieles al rey, ordenó acelerar las obras del castillo.

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La fortaleza granadina presenta un estado de conservación casi perfecto./Ziegler175

El castillo de la Calahorra representa una mezcla de estilos, entre una fortaleza militar medieval y un elegante castillo palacio del siglo XVI. Las torres de los ángulos son circulares y rematadas con cúpulas. El conjunto está habilitado para el uso y la resistencia de las nuevas armas de fuego de la época. Sus muros están enrojecidos por el polvo de las minas de Alquife. La Calahorra está considerada como la primera obra de envergadura en la que se documenta el trabajo de artistas italianos en España,

En su interior esconde su gran secreto: un precioso patio que da luz a las galerías de dos pisos. Lo que iba para plaza de armas se transformó en un hermoso patio de dos niveles. Se sostienen sobre arcos de medio punto con arquivoltas molturadas que descansan sobre columnas de orden compuesto. Todo ello está realizado en mármol italiano y con techos artesonados. Son dignos de ver, además, el salón de la Justicia y los cuartos de la señora. No se reparó en gastos.

El conocido como Salón de Occidente posee una ornamentación basada en el claroscuro y en el horror vacui, con numerosos animales ágilmente articulados que apoyan en grotescos. Aparece un amplio espectro de animales y seres híbridos como águilas, delfines, sátiros y sirenas. La portada del Salón de los Marqueses se resuelve a modo de arco de triunfo romano, sobresaliendo su programa iconográfico basado en la mitología clásica.

El refinamiento de sus propietarios se manifestó especialmente en su decoración, bien provista de bajorrelieves y cresterías, y en las delicadas tejerías de la época que cubren las ventanas. Al viajero que mire la fortaleza de lejos le parecerá un espejismo en el desierto. Cinco siglos de historia, los que lleva encaramado sobre la montaña, marcan el devenir de los alrededor de mil vecinos de un municipio que podría vivir de un cuento turístico que no ha terminado de escribirse.

Cuatro cúpulas rematan las torres de la fortaleza.
Cuatro cúpulas rematan las torres circulares de la fortaleza.

Desde entonces La Calahorra pareció perder algo de su prestancia. Olvidada por sus propietarios careció de la vida palaciega de otras fortalezas militares de similares características, y su capacidad militar solo se puso a prueba en 1568, en el transcurso del levantamiento morisco. En la actualidad el castillo pertenece a los duques del Infantado.

Declarado además Bien de Interés Cultural, diferentes administraciones han coqueteado con comprarlo como hizo en 1991 la Diputación de Granada o en reiteradas ocasiones desde 2004 la Junta de Andalucía, sin lograrlo. El viajero que tenga intención de visitar La Calahorra no está de más que sepa que solo puede visitarse los miércoles previa visita concertada con el guía-guarda de la fortaleza (teléfono: 958677098) Otro de los castillos en la zona de Andalucía que al viajero le llamará la atención contemplar es la que se levanta en la población de Vélez Blanco, en la provincia de Almería.

Dónde dormir: Hospedería del Zenete; Carretera de la Ragua, 1; 18512 La Calahorra (Granada); teléfono: 958677192.

Dónde comer: Hostal Restaurante Labella; Carretera de Aldeire, 1; 18512 La Calahorra (Granada); teléfono: 958677000.

Javier Ramos Soy periodista y experto universitario en protocolo. He trabajado en diferentes medios de comunicación como 20 minutos, Las Provincias o Diario 16. Ahora ejerzo labores de community manager, colaboro en blogs y publicaciones digitales. Autor del libro 'Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma'.

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